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Super Bowl LI a lo Brady

Sin lugar a dudas el Super Bowl LI pasará a la historia como uno de los más increíbles todos  y Tom Brady ya puede ser considerado el mejor de todos los tiempos. Con un marcador de 34 a 28, Nueva Inglaterra consiguió su quinto trofeo Vince Lombardi en su historia.

Remando Contra Corriente

Los Halcones de Atlanta jugaron 45 minutos al nivel que les conocimos durante toda la temporada. Una ofensiva bastante dinámica y con Matt Ryan a los controles, sus fallas eran mínimas. Si algunos pensaban que al mariscal de los Falcons le podría pesar el honor de haber sido nombrado el Jugador Más Valioso de la temporada, Ryan despejó dudas.

La mejor ofensiva de la liga parecía poner contra las cuerdas a Bill Belachick frenándolo en casi cada posesión ofensiva. Tom Brady batalló mucho para encontrar a sus receptores y que ellos lograran las atrapadas a los que nos habían acostumbrado. Tras los primeros 30 minutos de Super Bowl el equipo de Atlanta ya estaba arriba 21-3.

Esos tres puntos parecían insignificantes, pero demostraron que el gigante estaba vivo. Un gol de campo les pudo haber dado confianza en que no todo estaba perdido antes del show del medio tiempo de Lady Gaga. 30 minutos para planear la segunda mitar, el tiempo necesario para analizar sus fallas y mejorar lo que se venía haciendo.

Atlanta le apostó a una cobertura de hombre a hombre sobre jugadores como Julian Edelman y Julius White. Esa estrategia parecía que poco a poco los encaminaba al título de la liga. Una apuesta que les cobraría factura al final del juego. El desgaste de la linea defensiva se haría palpable en el momento que más la necesitaban.

Aún al final del tercer cuarto las cosas no pintaban bien para Tom Brady y su equipo. La mejor defensiva de la liga había permitido 28 puntos.  Los Patriotas tan solo tenían nueve y hasta habían fallado un punto extra tras su único touchdown antes del periodo decisivo.

Se Venía Lo Bueno

Fue entonces que salieron los Pats que la gente conoce. Ese equipo que terminó la campaña regular con 15 victorias y una derrota y que llegó práctimente caminando al Super Bowl al vencer con facilidad a sus rivales en postemporada. Los fans de los Pats, que eran mayoría en el NRG Stadium poco a poco empezaron a hacer ruido.

Cuando quedaban poco más de 13 minutos en el reloj, los Patriotas metieron segunda. 19 puntos sin respuesta de Matt Ryan y compañia abrieron el camino para que pudieran empatar el partido a 28. Tras haber fallado en varias series ofensivas, terminaron con un total de 37 primeras oportunidades.

Halcones en Problemas

Atlanta tan solo pudo convertir una de sus ocho oportunidades en tercera oportunidad. En zona roja estuvieron perfectos (3/3), pero en el último cuarto nunca llegaron a ese lugar. Cuando los Pats apostaron por jugársela en una cuarta oportunidad, convirtieron.

El desgaste de la defensiva se podía vislumbrar desde la primera mitad. Matt Ryan ya no entró al emparrillado a falta de casi nueve minutos en el segundo cuarto. La defensiva detenía a Nueva Inglaterra, pero castigos en tercera oportunidad los permitían seguir moviendo las cadenas.

Una intercepción al que sería el MVP del partido para 82 yardas y un touchdown parecía que mandaba a todos a casa antes del descanso. Sin embargo, la historia del partido aún estaba por escribir su capítulo más emocionante.

Remontada Histórica

En el cuarto cuarto, los Patriotas tuvieron su primera posesión con 14:45 en el emparrillado. 12 jugadas en cerca de cinco minutos terminaron con un gol de campo que los acercaría a dos posesiones de empatar el juego. Atlanta no le bajó ni dos minutos al reloj cuando recibió el ovoide.

Nueva Inglaterra volvió a recibir el balón y en 148 segundos volvió a anotar. Ahora con touchdown y conversión de dos puntos incluida. A pesar seguir abajo en el marcador, el público estaba de su lado y el momento anímico les pertenecia de igual forma.

Atlanta estuvo en posisión de gol de campo pero no supo capitalizar. Al contrario, una penalización por sujetar al rival de Michael Sanu les costó dicha ubicación en el campo y obligó a que patearan para regresarle el ovoide a Nueva Inglaterra.

La magia de Brady se hizo presente de nuevo y gracias a una atrapada espectacular de Julian Edelman entre tres Halcones y a la mitad del campo siguieron con vida. así ya estaban en posición de anotar y por medio de la via terrestre lo hicieron. James White corrió una yarda en medio de la linea defensiva para el empate a falta de la conversión de dos puntos que otra vez fue efectiva para la causa de los Pats.

Con el empate y sin mucho que comentar sobre el último minuto de partido, el Super Bowl LI se convirtió en la primera final de NFL que se decidiría en tiempo extra. El dueño de los Falcons veía desde la cancha como su equipo se desmoronaba, mientras que el jefe de los Patriotas vivía la remontada desde su palco.

Ahora los Pats ganaron el volado y decidieron recibir. Atlanta debía deternerlos u obligarlos a un gol de campo para seguir con vida. Nada de eso pasó y Tom Brady con su equipo necesitó de ocho jugadas para atravesar el campo.

James White había empatado el juego y fue el mismo White el que le dió la victoria a su equipo cuando corrió dos yardas y puso el ovoide sobre la linea de cal en la zona de anotación, suficiente para seis puntos, un touchdown y el quinto título de Super Bowl en la historia de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Tocando el Cielo

Con ello las miradas se centraron en Tom Brady. El mismo jugador que había hecho corajes en la primera mitad, irradiaba felicidad al final del partido. Matt Ryan se desapareció, pero Brady y sus compañeros alzaron un título más de Super Bowl, tal vez el más sufrido.

El dueño Roger Kraft lo catalogó como el más dulce que ha conseguido su equipo. El magnate de 75 años no podía contener la emoción del momento al igual que sus jugadores. Donald Trump, amigo de Kraft no tardó en felicitarlo por medio de su cuenta de Twitter.

Es que cuando le das 40 minutos de posesión al mejor equipo de la liga, es difícil pensar que vas aganar. Los Halcones se excedieron buscando pases largos, especialmente en tercera oprotunidad. Así sus posesiones duraron menos y le dieron el tiempo suficiente al ahora MVP del Super Bowl para orquestrar ataques que le valieron un quinto anillo.

Los Pats regresan a casa como campeones y vendrán a México para la próxima temporada como tales. Aún no se sabe si Brady y Bellachick continuarán con el equipo, pero lo que si se sabe es que son el duo más exitoso de mariscal-entrenador en la historia.

El número 12 de Nueva Inglaterra es el único mariscal de campo con cinco títulos de NFL en la historia, superando a Terry Bradshaw y Joe Montana. La pregunta ahora es; ¿Que sería de los Patriotas sin Brady?

El Super Bowl LI Ya Tiene Invitados

Los Atlanta Falcons y los New England Patriots han ganado su boleto a ser los protagonistas del Super Bowl LI este 5 de febrero en Houston, Texas. El NRG Stadium, con capacidad para 72,220 espectadores será el escenario para definir al campeón de la NFL.

La mejor defensiva de la liga contra la mejor ofensiva de esta temporada se verán las caras. Un experto en súper domingos como lo es Tom Brady (6 Super Bowls) tendrá que pasarle por encima a un Matt Ryan que apenas hará su primer aparición en un partido de esta magnitud.

A partir de ya, el favorito se llama Nueva Inglaterra. El equipo más dominante de la liga en los últimos años busca su quinto título en la historia de dicha franquicia y todos en menos de dos décadas. En el 2002 ganaron por primera vez, después en el 2004, 2005 y en el 2015.

Jugadores han ido y venido de la plantilla de Robert Kraft, dueño de los Patriotas. Sin embargo la dupla de Bill Belichick y Tom Brady se ha mantenido unida todo este tiempo. Señalados como tramposos en algunas ocasiones, nadie les puede refutir que no son la dupla entrenador-mariscal más exitosa de la NFL.

Brady debutó el 30 de septiembre del 2001 ante los Colts de Indianapolis, en contra del mismisimo Peyton Manning. Egresado de la Universidad de Michigan, pocos pensaban que un jugador seleccionado en la sexta ronda del draft del 2000, tendría tanto éxito. Su oportunidad para iniciar llegaría por una lesión de Drew Bledsoe.

Sin ser la estrella ganó su primer partido 44-13. Desde entonces no ha visto lo que sucede en su retrovisor y se ha convertido en ganador de cuatro Super Tazones. Por ahora esta empatado con Terry Bradshaw y Joe Montana, nadie tiene más.

Los Patriots le pasaron por encima a los Steelers (36-17) en la ronda de campeonato de la AFC y solo perdieron ante los Bills de Buffalo durante la temporada regular. Tras haberse quedado en la rayita ante Denver el año pasado, ahora estan de vuelta para refrendar su título del 2015 cuando vencieron a Seattle.

Chris Hogan deberá replicar el nivel de juego mostrado ante Pittsburgh si quiere ser factor. 180 yardas en nueve recepciones y dos touchdowns lo hicieron unos de los jugadores más valiosos del partido. El jugador de 28 años de edad esta en su primera temporada recibiendo pases de Tom Brady tras jugar durante tres años con Buffalo.

Sus números superaron a los de Julian Edelman, el líder en recepciones de los Patriotas. Edelman  tuvo 98 recepciones para 1,108 yardas durante la temporada regular y promedió 12 yardas por recepción en los dos juegos de postemporada.

Por tierra su mejor arma se llama LeGarrette Blount. El ex-jugador de la Universidad de Oregon esta en su tercera temporada con New England y sin duda su mejor. Por primera vez en su carrera ha superado las mil yardas en una temporada (1,161) y solo ha permitido un balón suelto en 299 intentos de carrera.

Su linea defensiva suele poner en aprietos al mariscal contrario. En total tienen 34 capturas con un total de 30 derribos para perdida de yardas. Un total de 13 intercepciones pueden ser un número favorable para ellos. Mientras su ofensiva tenga el balón y Tom Brady este al mando, son muy peligrosos.

Del otro lado estará Atlanta. Un equipo que apenas llega a su segundo Super Bowl y ese fue hace casi 20 años cuando enfrentaron a los Denver Broncos en el SBXXXIII. Aquella vez perdieron 34-19. El equipo siente que es hora de ganar su primer trofeo Vince Lombardi.

El equipo estaba mejor clasificado que sus dos rivales en postemporada pero siempre fue el considerado como el equipo más debil durante dichos juegos. En la cancha apretaron a tanto Russell Wilson y a Aaron Rodgers para mandarlos a casa.

Un safety en el juego contra Seattle pareció cambiar el rumbo en favor de Atlanta. Hasta ese momento iban abajo pero esa jugada les dió la confianza que necesitaban para ganar. 36-20 fue el marcador en su triunfo de la ronda divisional.

Cuando muchos pensaban que deberían de ir a jugar a Dallas por su pase al Super Bowl, la sorpresa fue que recibirían dicho partido contra Aaron Rodgers y Green Bay. Rodgers llevaba ocho partidos sin perder y ya con Jordy Nelson de vuelta era dificil pensar que los de Wisconsin iban a perder.

Dicen que del dicho al hecho hay un gran trecho y Matt Ryan junto con sus compañeros lo comprobaron. Aaron Rodgers y su equipo decepcionaron. Atlanta logró anotar en 7 de sus nueve ofensivas y logró que Green Bay soltara el ovoide en dos ocasiones.

Mason Crosby, pateador de Green Bay, tenía una racha de 23 intentos de gol de campo acertados en postemporada. La última vez que había fallado fue en Atlanta en el 2010. Aunque Crosby había metido dos de más de 50 yardas ante los Dallas Cowboys, su intento de 41 yardas en el Georgia Dome se fue por un lado.

Los Falcons que terminaron la temporada con una racha de 11-5 dependen mucho de lo que haga Julio Jones. El receptor abierto de los Falcons registró 89 recepciones para 1,409 yardas. En el partido ante Green Bay corrió para 73 yardas en una de sus recepciones que acabó en touchdown. Jones fue uno de los 13 receptores a quien Ryan buscó para touchdown en la temporada.

Davonte Freeman, Mohamed Sanu y el resto de los hombres a la ofensiva, incluyendo el mismo Ryan pueden ser capaces de mover las cadenas. Ante Green Bay tuvieron la posesión del balón por más de 33 minutos, defendiendo casi de maravilla cuando no les pertenecía. Green Bay se fue en cero al descanso y con 24 puntos recibidos.

Así que los dos equipos que llegaron al Super Bowl tienen sus méritos para estar ahí. Atlanta otra vez no luce como el favorito pero ya estan acostumbrados a ese rol. Nueva Inglaterra quiere ese quinto anillo de Super Bowl y en la tierra de los Texans las posibilidades estan a su favor. El 5 de febrero conoceremos al ganador.

 

Ronda Divisional de NFL Playoffs

El Super Bowl LI se asoma en el horizonte y ocho equipos quedan con vida en los Playoffs de la NFL. Con la ronda de juegos divisionales de este fin de semana quedarán solo cuatro en la pelea por un pase a Houston, Texas el 5 de febrero.

Green Bay vs. Cowboys

Para muchos aficionados al deporte de las tacleadas, este es un juego que no se deben de perder. El equipo de Jason Garrett no gana un partido de juego divisional desde 1996 y para seguir con vida tendrán que vencer al mismo equipo que los dejó en el camino hace dos años.

Los Empacadores de Green Bay llegan a este partido con una racha de siete juegos ganados de manera consecutiva. El brazo de Aaron Rodgers esta dando de que hablar gracias a su precisión en los últimos juegos en los que no ha lanzado un solo pase interceptado.

19 pases de anotación, 2,029 yardas por aire junto con un QBR (Quarter-Back Rating) de 121.6 lo hacen el mejor mariscal de campo de las últimas semanas en la liga. Ante los Gigantes de Nueva York, tuvo 25 pases completos incluyendo un Ave Maria al final de la primera mitad para darle la ventaja a su equipo. Ventaja que ya no perderían.

A Rodgers le sienta bien la casa de los Vaqueros de Dallas, pues ahí ganaron el Super Bowl XLV ante los Pittsburgh Steelers. Sin embargo solo han ganado uno de cinco partidos de postemporada en Dallas ante el que acabó como mejor equipo de la Conferencia Nacional.

La baja más sensible para Green Bay será la de Jordy Nelson. Su receptor estrella no pudo recuperarse de un golpe en las costillas ante Nueva York. Serán Davonte Adams y Randall Cobb quienes esten al tanto de los pases de Rodgers para llegar a zona de anotación.

El juego terrestre no es un punto fuerte para el equipo visitante. Entre Ty Montgomery y Christine Michael no se combinaron ni para 100 yardas contra Gigantes. Otro punto debil es la linea defensiva, que se posicionó como una de las peores de la liga al final de 17 semanas.

Por el otro lado el equipo de la Estrella Solitaria busca revancha de aquella derrota en Lambeau Field en enero del 2015. Con una semana de descanso que a muchos jugadores les sirvió para recuperarse físicamente, se enfrentan a un equipo bastante golpeado.

Dak Prescott se ganó la titularidad sobre Tony Romo y también ha sido llamado al Tazón de los profesionales. Su temple y precisión a la hora de jugar no lo hacen ver como un novato en la NFL. Sin embargo, su primer juego de postemporada pondrá a prueba al muchacho de apenas 23 años de edad.

Su mejor amigo en el vestidor y otro en camino a ser el novato del año es Ezekiel Elliott. El egresado de Ohio State University ha tomado la liga por sorpresa corriendo para 1,631 yardas en su primera campaña con 15 touchdowns. En el partido de temporada regular contra Green Bay corrió para 157 yardas incluyendo un acarreo de 29.

A diferencia de otros años el juego aéreo no depende de Dez Bryant. Parte del éxito de este equipo se debe a la gran linea ofensiva que tiene Dallas (la mejor de la liga) y las opciones de receptores con las que cuenta como Jason Witten, Cole Beasley y Terrance Williams.

La disciplina de la defensiva para este partido será clave. Sean Lee tendrá que salir en una de sus mejores noches para detener a la bestia de Rodgers y de la ayuda de sus compañeros limitar el avance de Green Bay. El manejo del reloj ha sido favorable a los vaqueros.

Este será un duelo muy parejo. La moneda esta en el aire y pronosticar a un ganador es jugar con fuego. El ritmo de juego de Green Bay es su mejor arma pero Dallas no pierde en casa desde la semana uno de la temporada y viene descansado. El favorito por poco es Dallas.

Pittsbugh vs. Kansas City

El juego más parejo de la conferencia Americana debe de ser este. Pittsburgh es un equipo acostumbrado a jugar en playoffs y sus jugadores estrella en su mayoría son veteranos que saben lo que se estan jugando. Kansas City es un equipo que en los últimos años se viene acostumbrando a ser protagonista.

Los Acereros confian en el liderazgo de Big Ben para sacarlos de casi cualquier apuro cuando estan contra la pared. Aunque salió con una bota en el pie del partido anterior, estará disponible para enfrentar a Kansas por un pase al campeonato de conferencia.

Ben Roethlisberger ha lanzado para 3819 yardas esta temporada. Aunque no se caracteriza por ser rápido moviéndose en la bolsa de protección, es casi un hecho que sus pases encontrarán un receptor como lo hizo 328 veces en la temporada para 29 TD.

Antonio Brown es su receptor predilecto, a quien le lanzó el ovoide 106 veces para 1,284 yardas. Además cuenta con opciones como Le’Veon Bell y Elli Rodgers para mover las cadenas por la via aérea.

Por tierra el mismo Bell tiene gran capacidad para acelerar en espacios reducidos. En lo que va de la campaña ha registrado 261 acarreos para 1,264 yardas. Así que por falta de opciones el veterano Big Ben no se puede quejar.

Su comandante en jefe Mike Tomlin sabe arriesgar cuando las situaciones del juego así lo demandan. Su equipo ha demostrado ser mejor que el rival tanto por aire como por tierra, solo dependen de ser certeros en jugadas ofensivas para llevarse el partido.

Si la racha de los Vaqueros sin ganar un juego divisional se les hace larga, la de Kansas City es tres años más larga. Desde la temporada de 1993 que este equipo no llega al juego de campeonato. Ahora llegan con el sello de favoritos.

El mariscal de los Jefes, Alex Smith, esta jugando en su mejor nivel desde que se volvió profesional en el 2005 con San Francisco. Por primera vez en su carrera ha superado las 3,500 yardas por aire. A sus 32 años espera hacer historia con Kansas City.

El equipo de Kansas acostumbra más a mover las cadenas por la via aérea. Spencer Ware tuvo 214 acarreos en la temporada para sumar 921 yardas. Por aire, Travis Kelce llegó a avanzar 1,125 yardas en 85 recepciones, promediando 13.2 yardas por cada pase que llegaba a sus manos.

El punto debil de este equipo esta en la defensiva. Ellos suelen permitir 368.9 yardas por partido, pero también solo permite menos de 20 punto por partido (19.4) por 20.4 de los Steelers. Así que el duelo esta parejo y para cualquiera. Será el primer partido de postemporada que inicie después de las 19:00 hrs en la historia de la liga.

Los Otros Partidos

Del partido entre Seattle y los Halcones de Atlanta saldrá el otro finalista de la Conferencia Nacional. Houston tratará de dar la sorpresa para estar a un paso de albergar su propio Super Bowl. Para ello tendrán que superar al siempre complicado New England Patriots.

Arrancan los Playoffs de la NFL

Estamos a menos de un mes de saber que equipo se corona campeón del Super Bowl LI en Houston, Texas y este fin de semana arranca la ronda de comodines. Cuatro equipos de cada conferencia (Americana y Nacional) buscan avanzar a la ronda divisional.

Hoy analizaremos los dos juegos más llamativos de esta primera ronda. Un juego de la American Football Conference y otro de la National Football Conference. Cabe mencionar que los favoritos para conquistar el trofeo Vince Lombardi tienen una semana de descanso.

Raiders (12-4-0) vs. Texans (9-7-0)

Muchos se acordarán de aquel gran partido en el Estadio Azteca entre los malosos y los texanos. Aquella vez fueron los Raiders los locales y quienes se llevaron la victoria (27-20). Ahora serán los Texans quienes buscan cobrar revancha en su propia casa.

Aunque los Raiders pasaron más de media temporada mostrando un nivel excepcional de la mano de Derek Carr, el último estirón de la temporada no fue de lo mejor para ellos. La peor noticia la recibieron en la penúltima semana de la temporada regular, cuando su mariscal de campo estelar tuvo que salir debido a una fractura de pierna.

Sin Carr en los controles el equipo dependerá mucho de lo que puedan hacer por tierra. Matt McGloin también se lesionó ante Denver en la Semana 17 y deja todo en manos del novato Connor Cook.

Cook no tuvo una mala tarde ante Denver. El mariscal de 23 años lanzó 14 pases completos de 21 intentos y tan solo una intercepción. Uno de sus pases acabó en touchdown aunque los Raiders cayeron 24-6. Para Cook, el juego ante los Texans será su primero como titular, algo que nunca se había visto en la liga.

DeAndre Washington debe de convertirse en un arma importante para el equipo de California y tener una mucho mejor actuación que la que tuvo contra Denver, dónde solo corrio para 43 yardas en siete acarreos. Por aire las cosas estuvieron casi igual con Michael Crabtree avanzando 47 yardas en cinco recepciones.

La buena noticia para los dirigidos por Jack del Río es que  tanto en yardas por tierra (120.1) como en yardas por aire (253.2), promedian mejores números que sus próximos oponentes.

Los Texans también han tenido problemas definiendo a un mariscal de campo. Sin embargo, debido a que Tom Savage sufrió una conmoción ante los Titanes en el cierre de la campaña. Ahora Brock Osweiller recupera la titularidad y lo ve como una segunda oportunidad. Una oportunidad que no debe dejar pasar.

Osweiller ya tiene experiencia de jugar en postemporada con los Broncos de Denver, quienes ganaron el Super Bowl 50. Ahora quiere guiar a los Texanos a poder jugar un SB en casa. El ex-Bronco completó 301 de 500 pases para un 59% de efectividad. Sin embargo, su número más rojo es el de las intercepciones, ya que sufrió 16 a lo largo de la temporada.

Lamar Miller es su corredor estrella, sumando más de 1,000 yardas pero solo promedia 4 por acarreo. Eso si, Osweiller tiene facilidad para correr el ovoide cuando la bolsa de protección comienza a colapsar, sumando 131 yardas por la via terrestre.

DeAndre Hopkins es su receptor estrella, pero solo anotó cuatro touchdowns en la campaña sumando 954 yardas. Miller ha llegado hasta las diagonales en cinco ocasiones. En cuanto a defensivas se refiere, la de los Texans ha batallado poco más que la de Oakland.

Nueva York (11-5-0) vs. Green Bay (10-6-0)

A diferencia del juego que acabamos de repasar, en donde los mariscales apenas van conociendo la liga, aquí estamos ante dos de los mejores que hay en la NFL. El agarrón entre Eli Manning y Aaron Rodgers promete sacar chispas en Lambeau Field.

Por parte de los Green Bay Packers esta Rodgers. Un hombre que al final de su carrera seguramente tendrá su lugar asegurado en el Salón de la Fama. Un jugador que tradó más de media campaña en carburar al nivel que todos le conocemos pero que en la recta final de la temporada regular esta jugando a un nivel excepcional y de temer para cualquier rival.

4,428 yardas son para las que ha lanzado el número 12 de Green Bay en las últimas 17 semanas y solo siete intercepciones. El egresado de la Universidad de California promedia un 65.7% de efectividad en sus pases, número que va a la alza últimamente.

Jordy Nelson sigue siendo el receptor favorito de Rodgers a quien ha encotrado en 97 ocasiones para 14 anotaciones de touchdown. Nelson logró superar la marca de 1,000 yardas con un total de 1,257. La dupla Rodgers-Nelson es la mejor en la historia de la franquicia.

Por tierra los Packers no son muy fuertes pero saben que no dependen de eso. Ty Montgomery no llega ni a las 500 yardas (457) en 77 acarreos. A pesar de ello, su promedio de 106.3 yardas terrestres por partido es superior a la de los Giants (88.2).

Tan solo los receptores Nelson y Davante Adams se han combinado para 26 anotaciones esta temporada. El equipo promedia 262.4 yardas por la via aérea y 368.8 por partido. En prácticamente todos los departamentos son superiores a los Giants.

Eli Manning ha tenido chispazos de grandeza durante la temporada regular, pero también ha dejado mucho que desear en algunas ocaciones. La poca protección que tiene detrás de la linea de golpeo y poca precisión en muchos pases hace dudar en la capacidad de este equipo.

Si bien fueron los únicos que pudieron derrotar a los Vaqueros cuando ellos jugaban con titulares, dejaron ir oportunidades para ganar partidos contra rivales como Baltimore en juegos que se definieron en los últimos instantes.

Eli ha lanzado para 4,028 yardas y 26 pases de anotación. Su receptor favorito es Odell Beckham Junior a quien ha encontrado en 101 oportunidades para 10 touchdowns. Sterling Shephard y Victor Cruz también son variantes confiables para Eli.

En lo que el hermano menor de los Manning si supera a Rodgers es en anillos de Super Bowl con dos por uno de su contrincante. Es más, Eli es el único mariscal de la liga que tiene más victorias de SB que juegos ganados como local en playoffs.

Aunque mucho del éxito de Nueva York dependerá de lo que hagan por aire, por tierra las opciones son claras con Rashad Jenkins y Paul Perkins quienes se han combinado para 293 acarreos y más de 1,000 yardas.

En cuanto a las defensivas la apuesta es un poco más segura con los Empacadores de Green Bay. Clay Matthews le ha llegado al mariscal en cinco ocasiones esta temporada de las 40 que suma su equipo. Además suman un total de 17 intercepciones encabezadas por Clinton Dix con cinco.

Por su parte la defensiva de la Gran Manzana ha derribado al mariscal del equipo contrario en 35 ocasiones y tienen el mismo número de intercepciones que Green Bay. Lo que si no tienen es buen manejo del reloj, permitiendo que su oponente tenga más tiempo el ovoide.

Otros Partidos

Además de estos partidos estan el de Detroit vs. Seattle en la Conferencia Nacional y el de Pittsburgh vs. Miami. Así que razones hay para quedarse en casa a ver grandes duelos en busca de un pase al Super Bowl LI en el NRG Stadium de Houston, Texas.

 

Invencibles e Increíbles Dallas Cowboys

Si hay un clásico histórico en la NFL que no se puede pasar por alto es el de los Dallas Cowboys contra los Pittsburgh Steelers. Si hubo un juego en la semana 10 de la temporada que no defraudo y sin duda superó las expectativas de muchos fue ese en Heinz Field.

Dos equipos que viven momentos muy distintos. Pittsburgh batallando para ganar y Dallas encontrando formas de hacerlo partido tras partido. El equipo de Jason Garrett llegaba a territorio enemigo con siete victorias consecutivas, los Steelers sin una desde el 13 de octubre cuando enfrentaron a los Jets.

Como en cualquier clásico, los equipos se olvidan de sus rachas y se enfocan en el día que se van a enfrentar. Ganar juegos como estos no solo representa una victoria en el librito de estadísticas, pero un rebulsivo psicológico que puede tener grandes efectos positivos para el jugador, equipo y afición en caso de obtener la victoria.

Esto pasó antes del partido

Las Anotaciones del Partido El juego comenzó de la peor forma para el marsical de campo de los Dallas Cowboys, Dak Prescott. Un balón suelto en su primera posesión del partido que a la postre fue capitalizada por los Steelers en un touchdown una vez que ellos hicieron sus jugadas. El mejor pateador de la liga, Dan Bailey recortó distancias con un gol de campo de 37 yardas. A pesar de eso, en la siguiente serie ofensiva de los Steelers, Ben Roethlisberger movió las cadenas con facilidad. Antes de que acabara el primer cuarto encontró a Eli Rogers dentro de las diagonales para su segundo pase de anotación de la noche (6-12). La ofensiva de los acereros dominaba a la defensiva de los vaqueros con facilidad y parecía que viceversa cuando atacaba Dallas. Con nueve puntos de desventaja Dak y el corredor egresado de Ohio State, Ezekiel Elliott tuvieron su primer gran jugada de la noche y con un pase pantalla, Elliott corrió 83 yardas para poner el juego 9-12 al final del primer cuarto. En el segundo cuarto el juego se puso aún más interesante. Dallas logró ponerse al frente por primera vez con un patadón de Bailey que desde la yarda 43 no batalló para sumar tres puntos (13-12). Chris Boswell, pateador de Pittsburgh que no fue utilizado para puntos extras, le devolvió el liderato a su equipo 15-13. Un aspecto en el que Dallas reprobó sin lugar a dudas fue en las penalizaciones. A final de cuentas le salieron baratas pero recibieron 10 castigos para ceder 98 yardas. Una de ellas fue una interferencia en la zona roja que los Steelers convirtieron en tres puntos más (13-16). Bailey acercó a su equipo con su última patada del partido y esta de 53 yardas (16-18). El egresado de Oklahoma State solo ha fallado en dos ocasiones durante la temporada (17/19). El receptor abierto Dez Bryant, quien se enteró de la muerte de su padre menos de 24 horas antes del partido, tuvo su mejor noche de la temporada que incluyó una recepción para TD de 50 yardas (23-18) para cerrar el tercer cuarto.

Si no era suficiente el drama y las emociones hasta el momento, los últimos 15 minutos de juego nos lo darían. Las primera posesión de cada equipo en este cuarto no movieron el marcador, pero Pittsburgh recuperó su ventaja por tierra con Le’Veon Bell (23-24). La calidad de Dak en momentos críticos estuvo a prueba, pero el muchacho que firmó para los de la estrella azul en la cuarta ronda del draft, demostró que de novato tiene poco. De los ocho minutos que quedaban, se robó casi seis moviendo las cadenas con todo tipo de jugadas. Fue con un acarreo de Elliott de 14 yardas que se pusieron al frente (29-24). Con menos de dos minutos en el reloj Pittsburgh no se dió por vencido. Sabían que un touchdown les daba la ventaja y con un engaño de “spike” y pase a Antonio Brown hizo que las toallas terribles ondearan como nunca en el Heinz Field. 30 a 29 lo ganaban los locales. A falta de 45 segundos, pero con tres tiempos fuera en la bolsa Dallas tomó posesión del ovoide desde la yarda 25. Prescott no se hizo chico ante la adversidad sino todo lo contrario. Encontro a Beasley y a Jason Witten para mover las cadenas. Fue el novato Sean Davis de Pittsburgh que puso a su equipo contra las cuerdas con una penalización de 15 yardas en su contra por sujetar de la mascarilla a Witten. Dallas ya estaba en posición de gol de campo, pero en la siguiente jugada fue Elliott quien se llevó el ovoide por el centro del campo para anotar con carrera de 35 yardas. Así llegó a 114 yardas en el partido y más de 1,000 en la temporada. Con nueve segundos en el reloj, Dallas retomó la ventaja en el séptimo y definitivo cambio de liderato del juego (35-30). Dallas, El Mejor de la Liga Así los Dallas Cowboys llegaron a una marca de 8-1. El equipo del magnate Jerry Jones no pierde desde la Semana 1 en casa contra los Gigantes de Nueva York.  Nueve semanas después, no hay equipo en toda la liga que tenga una mejor marca. En Estados Unidos, hasta los que han criticado más al equipo de la estrella solitaria, empiezan a creer en el.

Con apenas 23 años Dak Prescott parece haberle robado la chamba al veterano Tony Romo.Prescott, en su primera temporada ha vencido a los candidatos para estar en el Salón de la Fama Aaron Rodgers y a Ben Roethlisberger de visita. Su temple ante las situaciones más adversas no deja de sorprender.

Mientras que los reflectores de los medios apuntan hacia el número cuatro, Dak insiste que es gracias a cada jugador en el vestidor y miembro de la organización que se han logrado los resultados semana tras semana. Prescott ha mandado 280 pases en la temporada y solo le han interceptado dos. El 66.8% de sus pases han encotrado receptor.

Ezekiel Elliott no se queda atras. Un buen juego terrestre siempre ha sido clave para el éxito de Dallas. Desde que DeMarco Murray dejó al equipo hace dos temporadas, que Dallas no tenía tan buenos números por tierra. El mismo Murray dijo estar impresionado con Zeke quien ya lleva 1,008 yardas en 197 accarreos y más de 100 en cinco partidos.

Estos dos jugadores se han ganado el respeto de muchos a lo largo y ancho del mundo del fútbol americano profesional. Aunque la presión por seguir jugando al mismo nivel existe, los consejos de veteranos como Witten y Mark Sanchez hacia ellos es que se sigan divirtiendo con lo que hacen. Por ahora pintan para ser candidatos a jugadores más valiosos de la NFL.

Lo Que se Viene

Jerry Jones ha tratado de acabar con la polémica del regreso de Tony Romo que estuvo inactivo por ocho semanas recuperandose de otra fractura en su espalda. El dueño de los Dallas Cowboys ha dicho que Tony Romo se volverá a vestir con uniforme para el partido que viene contra los Ravens, pero que el titular seguirá siendo Dak Prescott.

El partido contra Pittsburgh era sin duda uno de los más interesantes en el calendario de los ahora líderes de la División Este de la Conferencia Nacional. Una victoria más les aseguraría un récord positivo al final de la temporada. De los siete juegos que les restan, tres son contra rivales de división.

Después de dos partidos de visita, ahora recibirán a Baltimore y a Washington en el AT&T Stadium. Luego irán de visita contra Minnesota y al MetLife Stadium en Nueva York contra los Gigantes, en un juego que les puede asegurar su pase a los Playoffs. Tampa Bay y Detroit serán rivales a vencer en casa para luego cerrar contra Carson Wentz y la Águilas de Filadelfia el primero de enero del 2017.

¿Por Qué el Super Bowl 50 No Decepcionó?

Las dos semanas previas al Súper Domingo, ya que se saben quienes son los equipos que estan en el Super Bowl han quedado definidos, la cantidad de fanáticos a la NFL crece en cantidades exponenciales. Pocos son los que se quedan fuera del tren llamado Super Bowl y todos esperan un espectáculo.

Tal vez muchos quedaron decepcionados con lo que pasó anoche en el Levis Stadium donde Peyton Manning y los Broncos de Denver ganaron por 24-10 sobre la Panteras de Carolina. Tal vez otros más sintieron que el show del medio tiempo tampoco estuvo a la altura del evento deportivo más visto en Estados Unidos y varias partes del mundo.

Para otros, todo parece estar dentro de lo esperado. En el fútbol americano muchas veces se esperan partidos con muchas anotaciones y defenisvas que no pueden meter ni las manos. Pero que me dicen del fútbol, un deporte que nos acostumbra al 0-0, 1-1 y otros marcadores con pocos goles. Cuando hay una muy buena defensiva como la de los Broncos de Denver, es difícil anotar los más de 30 puntos que Carolina nos estaba acostumbrando.

Plan de Juego

Si se esperaba más de Cam Newton, pero fue esa defensa, encabezada por Von Miller (nombrado Jugador Más Valioso) la que no le dió espacios a Cam. Una buena defensiva no te va a permitir anotar por mejor que sea tu propio mariscal de campo, que menos de 24 horas antes del partido, fue nombrado jugador más valioso de la temporada tras tener un récord de 17-1 antes del partido más importante de su vida.

El mariscal de las Panteras sufrió de algo de presión por el escenario tan grande, y de una ofensiva muy erratica. Newton tuvo sus chispazos de grandeza de vez en cuando. Correr con el ovoide fue su mejor arma. Sus lanzamientos fueron algo erraticos, pero eso también se debió a la gran presión que ejerció DeMarcus Ware y el resto de la defensiva de Denver.

A quien también hay que darle una mención honorifica es a Wade Phillips, coordinador defensivo del equipo que salió campeón. Phillips fracasó con Dallas y Houston antes de llegar a ganar su primer Super Bowl en 38 temporadas involucrado dentro de la NFL. Este hombre estaba desempleado semanas antes de que arrancara la temporada. Ayer en Santa Clara detuvo a la mejor ofensiva de la temporada que muy apenas anotó 10 puntos.

Mike Schula, cordinador ofensivo de las Panteras de Carolina, no tuvo de otra más que quitarse el sombrero ante la estrategia de Phillips y la ejecución del plan de Denver. A la ofensiva de Denver le basto solamente avanzar 194 yardas con el ovoide para crear una diferencia de 14 puntos a su favor en la pizarra. Balones perdidos y castigos le costaron a Carolina demasiado, por lo que les fue imposible remontar a lo largo de todo el juego.

Manning si se mostró superior a Newton en cuanto a su temple. Tras haber perdido uno de los dos Super Bowls que ya había disputado, a sus 39 años, la veterania jugó de su lado. A pesar de tener un pase interceptado y completar solo el 56.5% de sus pases, le bastaron a el y a su equipo para levantar el trofeo Vince Lombardi. El segundo para Peyton en lo que posiblemente fue su último partido.

Pepsi Halftime Show

Lo que a muchos decepcionó fue el espectáculo Pepsi Halftime Show. Estos 20-30 minutos son aún más vistos que el mismo partido. Coldplay fue anunciado como la banda principal de este espectaculo, pero en un intento por reunir a lo mejor de otros Super Bowls, llamaron a Bruno Mars y a Beyonce para que les echaran la mano.

El estilo de Coldplay junto con los de Bruno y “Queen B” no van muy acorde uno al otro. Además, en un espectaculo que nos tiene acostumbrados a la pirotecnia, los efectos especiales y demás, ayer si nos quedó a deber. Al mismo tiempo Coldplay supo que el show se realizaría con luz de día, cosa que no es muy comun. El juego siempre empieza a las 6:30 Hora del Este y en San Francisco apenas eran las 3:30 cuando arrancó el juego.

El show dejó a un lado las luces de neon y le dió color a las tribunas de la casa de los 49’s de San Francisco. Muchos dicen que el show ejemplificó el orgullo gay. Sea o no sea esa la verdad, se puede decir que se hizo lo que se pudo con lo que se tenía. Coldplay no se quisó llevar todo el crédito de un Super Bowl que marcaba 50 años del juego más importante en Estados Unidos. Tras dar paso a Bruno y Beyonce, hicieron un recuento de casi todos los artistas que le han dado vida al medio tiempo del Super Bowl.

No, no estuvo al nivel tecnológico de lo que hizo Katy Perry el año pasado y de lo que hicieron los Black Eyed Peas en el 2011 entre muchos otros. Lo que si hicieron fue cumplir con lo que el cómite organizador propuso e involucrar a casi todo el público presente en un show que es visto por millones de personas a lo largo y ancho de este mundo.

NFL en México

Es por eso, que para ser honestos, se puedes decir que el Super Bowl 50 no decepcionó. Si vives en México, la NFL llegará el 21 de noviembre en el Estadio Azteca con el partido entre los Raiders de Oakland y los Houston Texans.

 

A Mess Called the Dallas Cowboys

The Dallas Cowboys is the biggest brand in the National Football League. A team that generates millions in revenue by selling tickets (over 90,000 fans/game) merchandise and player appearances among other sources of income. What this team does not generate as consistently are good results.

Also known as America’s Team, the Dallas Cowboys are out of Playoff Contention with two games left this season, even thought they belong to one of the weakest divisions in the league. For them, making it to the playoffs was still a chance for the Cowboys in the NFC East.

They were going into Saturday Night’s game against the New York Jets with a record of 4-9 and only three games to go. The Dallas Cowboys were going against an 8-5 team that even with that record can´t afford to lose if they want a Wild Card option. The game was played in Arlington at AT&T Stadium, but this season has been as bad at home as it has been on the road for Jason Garrett’s team.

Some things have changed in this team ever since Dez Bryant’s controversial “no catch” call in last year’s playoff game against Green Bay. Up to that point, the Cowboys were considered a serious Super Bowl candidate shocking rivals left and right. They had finished the regular season with a 12-4 record  including a big win against Seattle at Qualcom Stadium.

From almost reaching perfection in 2014 to a complete disaster in 2015, here are some of the things that may have gone wrong this year. Injuries, bad play calling, poor trades and new hires and locker room problems. Here we will try to break down each one.

Injuries

The injury that definitely shaped the season for the Cowboys was Tony Romo’s back injury. The Easter Illinois graduate got injured in the second game of the season against Philadelphia. The team was able to hold on to the lead they had already built in that game to start the season 2-0.

The problem was that without Romo, Brandon Weeden did not hold the pressure and the team began to fall apart. Even bringing Matt Cassell (11 seasons in the NFL) to the team in order to replace Romo was not a solution. The franchise quarterback had to come back and win against Miami so they could face Cam Newton and the Carolina Panthers on Thanksgiving Day. Bringing Romo back early seemed like a good idea after the game in the Sunshine State, but proved to be costly when he got injured again against the Panthers.

Romo ended his season with 3 wins and one loss, but at that point, the uphill battle for the Cowboys was already huge. Cassel has so far started in seven games and only won one. Against the Jets, he was dismissed early after some mistakes that put the Cowboys in a tough situation. Now, he is not expected to come back, letting Kellen Moore take over from here on out.

Lance Dunbar, drafted as a free agent four seasons ago, was looking for his breakthrough season. The University of North Texas record-man has never been Garrett’s first option as a running back but has responded in a positive way whenever he is asked to step on the field. Dunbar averaged 13.4 rushing yards in only 13 attempts. His season ended in week four due to an injury.

Other players that did not have much luck healthwise this season were Gavin Escobar. The latest victim of an injury that was just ruled out for the season with a torn Achilles in the fourth quarter on Saturday against the Jets.

Dez Bryant has not been completely healthy this season. His struggles began when he got injured against the Giants the first week of the regular season. He then missed six games and did not score his first touchdown of the season until week nine. So far he only has three, while last season he ended with 16 before going into the playoffs.

These three are just a few of the victims to injuries this season. The team has had to use their second a third strings in many positions, up to their fourth in the QB spot. At the same time, Sean Lee is still healthy 15 weeks into this disastrous season.

Bad Play Calling

The record that the Dallas Cowboys currently hold could make us think that there is no talent in this lineup but there is. Last season, with many of the same guys, things were not going as bad. This season, the approach has had to change constantly due to the different QB’s that have been used. Many interceptions have been thrown and sacks against Romo or anyone in his place are becoming a common thread.

Last year, DaMarco Murray set a new rushing record with 1,845 yards in a single season, leaving Emitt Smith’s 1,773 rushing-yards record behind. Now that DaMarco has gone with the Philadelphia Eagles, the entire team has only rushed the ball for 1,669 after 14 games adding up the work of seven players.

The throws by the QB’s have not been as accurate this season as they had been last season by Romo. Jason Witten just passed the 1,000 catches mark and continues to be the man with the safest hands this season. 70 receptions for 643 yards and two touchdowns have him ahead of Cole Beasley, Terrence Williams and everyone else. On another note, Dan Bailey has been almost perfect this season , scoring 28 of 29 field goals he has attempted this season from any distance. It was thanks to him that the Cowboys beat Washington on the road and continued with a chance late in the season.

Poor Trades and New Hires 

Letting DeMarco Murray go was probably the biggest mistake Jerry Jones and his staff made before the season began. Making Dez Bryant wait until the deadline to sign a new contract has also affected the man in his health status this season and lack of rythm in some games.

Greg Hardy was brough in with the stamp of a bad boy due to problems of domestic violence. He had to miss the first four games with a suspension and has not made that much of an impact on the field. Terrance Mitchell has not been given much playing time in his first season with the Cowboys but has two interceptions in six games played.

While the defense was a huge problem early in the season, they have been able to do better in the latter stages of the season. The team has thrown a total of 19 interceptions and has only intercepted seven balls. A total of 27 sack against 29 from thier opponents. The Cowboys have had a total of 266 first downs by 279 from the teams they play against.

After a great 2014 season, the Cowboys sent six players to the ProBowl in Hawaii. That was the most players sent to the all-star game since 2010. By the way that things are looking this year, having one player make the trip to the Pro-Bowl maybe more than enough.

Locker Room Problems

The Dallas Cowboys are heavily scrutinized by the fans and even more by the media. They all want to know what is going on with the Boys every second of every minute. The coverage that the Cowboys get when they are doing good is huge, where there is controversy, it is even bigger and it does not stop even in situations like the one they are going through now.

Throughout the season, it has been reported that some players have breakouts against teammates and the media itself in the locker room. By NFL Rules, after almost every practice, the media has access to the players. Some like Dez Bryant are tired of it and have gone on a rant about the job done by the press.

Late in the season, the Dallas Cowboys organization sent out a press release with new media guidelines which prohibitted many of the things done by the several media outlets. No tweeting during practice times, no recording with cellphone cameras and no one could use Periscope while they were on the practice fields nor in the locker room. Only the Baltimore Ravens are said to have adopted such measures, which might seem extreme for some and needed by others.

Game Over and Start Again

Losing to the New York Jets at Jerry World was the last thing that the Cowboys wanted to experience in a season where despite all their problems, they had a chance to make an epic comeback. Jason Garrett, the eighth coach in Cowboy’s history may have a lot of explaining to do after the season ends. The history of this team, requires it to be back at a Super Bowl rather sooner than later.

Seasons with negative records are becoming a common thread in the record books for Garrett’s team. What happened in 2014 was a great season with many things to brag about, this and many other seasons have been some Cowboys fans may want to forget. On to the next one, but the mentality that there is always next season needs to change.

America’s Team has not won a Super Bowl since 1995 and  now, 20 years later, we don’t see that happening anytime soon.

Will the change from Valley Ranch in Irving to their new facilities in Frisco bring a change? Will Jerry Jones change his mentality and bring a new coach? Will the scouting team and the front office make the right decisions in the upcoming NFL Draft? Will injuries continue haunting the Cowboys?

The answers to these and more questions will be solved next season. For now, Cowboys Nation has to hold back their tears and see how other teams fight for the Super Bowl that will be decided in San Francisco at Levis Stadium. Time for the Dallas Cowboys to start thinking abou Super Bowl LI.

*Stats from NFL.com and DallasCowboys.com

When One Call Changes History

Before the season started I was asked during a job interview if the Seattle Seahawks were going to win the Super Bowl after defeating San Francisco for their first league title. My answer was no. I honestly did not see them making it to Glendale, Arizona this time around. I was one call from being wrong.

Other than the Cowboys, I do like the Seahawks when it comes to teams in the NFC. The big names in the team were not selected as big guys in the draft. It was Pete Carroll and his staff the ones that have developed household names in every position. This past Sunday, they were one yard away from achieving greatness and suddenly blew it.

Both teams were at the Super Bowl because of their ability to study their opponents. Seattle came into the big game with the #1 defense in the league, New England was not too far back. The Legion of Boom was dominated by Tom Brady’s short and quick passing. Russell Wilson almost had to wait until the end of the first half to complete one pass.

While the stats suggested that Bill Bellichick’s team could have the lead, the score was tied at 14 before Katy Perry, Lenny Kravitz and Missy Elliot took the stage for the halftime show.

As soon as the third quarter began the Seahawks had the momentum of the game. They scored a touchdown and a field goal to get a ten-point lead. If the numbers really mattered, Brady and his guys could have decided to leave the stadium by then. No team in Super Bowl history had overcome a 10-point deficit in the final quarter of a Super Bowl.

Brady is one of the worst quarterbacks when it comes to throwing passes of 20 or more yards. Throwing short passes and running the ball via his running backs are his specialty. At 37, he barely moves out of the pocket. His precision lead the way and in two consecutive possessions they got a three point lead (28-24).

With just over two-minutes to go they turned the pressure onto the Seahawks. Wilson went with long passes and a few rushing plays. It was a pass to Jermaine Kearse on the four-yard-line that gave the Seahawks a reason to believe they would earn a second consecutive Super Bowl win. A play that the rookie Malcolm Butler from the Patriots had not been able to break.

At that point there was no reason to believe destiny was on the Seahawks side. They were destined to win the game and destroy my prediction. Beast Mode carried the ball to the one-yard line. With 26 seconds on the clock, one time out left for Seattle and just a second and goal opportunity almost everyone around the world knew what to do next.

Pete Carroll had other plans decided Wilson should throw a slant instead of running the ball. Wilson executed the play but the ball ended in Butler’s hands. The Patriots won the game and the Super Bowl for a fourth time in franchise history. Tom Brady, earned his fourth championship ring in seven league finals. Those four titles set him in the same list as Joe Montana and Terry Bradshaw with the most SB wins.

The man is not planning to retire for as long as he thinks he can still play. The Patriots can keep dreaming of titles with Bill and Brady in the team. By the way, Super Bowl XLIX set a record tv audience of almost half the population of the United States tuning in to watch the big game.

Brady Casado con la Grandeza

Quienes crecieron en los 80’s y 90’s recuerdan a Joe Montana como el mejor de todos los tiempos. El legendario líder de los 49’s de San Francisco ahora tiene seria competencia. La actualidad encuentra en el mariscal de los Patriotas de Nueva Inglaterra un argumento para válido para desafiar a la historia.

Oriundo de San Mateo, California y egresado de la Universidad de Michigan, Tom Brady va este domingo por su sexto Super Bowl y buscará su cuarto anillo como campeón de la NFL. Su legado va mucho más allá del que podrá dejar al final de su carrera con su equipo, sino del que dejará en la liga de fútbol americano profesional.  A sus 37 años Tom Brady no se cansa.

Un jugador que en su carrera ha buscado hablar más por lo que hace en la cancha que por lo que sale en las noticias. Un jugador que va directo y sin escalas al Salón de la Fama. En el 2000 hizo su debut y ya para el 2001 era el mariscal titular de la franquicia. En el 2002 ganó su primer campeonato contra los Rams. Su mejor temporada se dió en el 2007 cuando su QBR Rating fue de 117.2 habiendo lanzado para 50 pases de anotación con tan solo ocho intercepciones.

De lograr ganar, Brady compartirá el honor de haber ganado su cuarto súper domingo con su ídolo Montana y Terry Bradshaw. Dejará a John Elway en el camino como el mariscal con mayor participación en dicha fecha y remará hasta que el cuerpo aguante para hacer crecer su legado. Nadie espera que se retire al final del juego en Arizona.

Cuando no está sobre el emparrillado, Brady pasa tiempo con su esposa Gisele Bundchen y sus dos hijos. La vida privada de estas dos superestrellas esta bien resguardada. Él le pidió matrimonio en su avión privado para que no hubiera cámaras del paparazzi. Ambos están acostumbrados al éxito. Ella gana millones en las pasarelas y él unos cuantos más en el campo de juego. Para ser exactos en el 2014 la modelo brasileña se llevó a casa $47 millones de dólares por $31.3 de su esposo que tiene ciertas restricciones por el tope salarial de la franquicia.

Tal es la limitación de Brady para ganar más que el domingo el no será el jugador mejor pagado del partido. Varios de los jugadores de los Halcones Marinos superan el salario del californiano. Wilson por ahora no lo hace, pero gane o pierda el domingo, se convertirá en el jugador mejor pagado de la liga. Su compañero Marshawn Lynch va buscando ser el más multado con $131,050 tan sólo en esta temporada y todavía le alcanza para vivir como rey.

Regresando al tema de Brady. En caso de que este domingo los Patriotas de Nueva Inglaterra vuelvan a ser proclamados campeones la recompensa va más allá que el trofeo. Tan sólo por llegar a esta instancia se le paga $49,000 (dólares) y por ganar el juego grande otro 97 mil y eso sin contar patrocinios. Es un auténtico negocio ser campeón de la NFL.

Brady ya esta acostumbrado pero tampoco esta en su mejor momento. Tiene el temple necesario para afrontar estos partidos, pero acabamos de ver a unos Halcones en el Campeonato de Conferencia que de hambre de triunfo no se iban a morir.

El número 12 de Foxborough ha ganado tres y perdido dos, el último contra los Gigantes de Nueva York. Este domingo Tom Brady ya es parte de la historia y el es quien decide que tanto puede crecer su legado.

Halcones Hambrientos

Los Halcones Marinos de Seattle pusieron al borde de sus asientos a miles de aficionados el pasado domingo cuando lograron una voltereta espectacular contra los Empacadores de Green Bay. Cuando la visita pensó que callaría a todos los presentes en el Century Link Field, Russell Wilson se olvido de cuatro intercepciones para poner a su equipo en el Super Bowl.

Tras una primera mitad devastadora para los locales, lo único rescatable para Seattle sería la intercepción de Richard Sherman. A pesar de ello se vieron abajo 0-16 tras los primeros 30 minutos. Tal como la lluvia y el granizo intermitentes en la cancha, así fueron los destellos de que los Halcones podrían reaccionar. Wilson parecía hacerse chico ante la grandeza de Aaron Rodgers que con una pierna lastimada aún derrochaba talento en cada jugada.

La reacción clave vino con un engaño de gol de campo que terminó en siete puntos para los de casa. Green Bay nunca vio venir lo que estaba a punto de pasar. En el último cuarto del encuentro el reloj era el mejor aliado de los Empacadores y el peor enemigo de los Halcones Marinos. La Legion of Boom (defensiva de Seattle) fue realmente la que los mantuvo vivos tanto tiempo. En varias ocasiones no permitieron touchdowns de la oposición que se tenía que conformar con goles de campo.

Los comentaristas empezaban a hablar de un estadio vació para cuando Green Bay levantara el trofeo de campeón de la Conferencia Nacional. El número 12 de los Seahawks se hizo notar más que nunca para impulsar al equipo a un milagro. El ruido ya no se media en decibeles, sino en la Escala Richter. Así como lo leen, se registro un temblor en la ciudad cuando agonizaba el juego, debido a la afición en el estadio.

No era para menos pues a pesar de ir perdiendo por 12 puntos con menos de cuatro minutos en el reloj el equipo reaccionó como los grandes. Lo que no habían hecho en 56 minutos lo hicieron en esos cuatro restantes. Movieron las cadenas por aire y tierra, anotaron un touchdown con poco más de dos minutos por jugar. A la hora de despejar engañaron el equipo receptor y recuperaron el ovoide.Volvieron a anotar de seis y por si fuera poco cuando una cuando la conversión de dos puntos parecía aniquilada por Green Bay, Wilson mandó un globito a la zona de anotación y ponerse al frente 22-19.

Aaron Rodgers se tuvo que conformar con dejar a su equipo en posición de anotar un gol de campo cuyo pateador no falló por quinta ocasión en el día.

Se fue este espectáculo a tiempo extra y los Halcones Marinos ganaron el volado. Con la misma intensidad con la que cerraron el tiempo regular se pusieron a trabajar en su primera posesión. 1ra y 10, 11:47 en el reloj, yarda 35 de los Empacadores, el balón es de Seattle. Wilson, que había estado errático casi todo el juego manda el pase que necesitaba a Jermaine Kearse que lo lleva a la zona de anotación y de paso al Super Bowl XLIX en Phoenix, Arizona.

En caso de coronarse campeón, Seattle será el octavo equipo en ganar el Súper Domingo de manera consecutiva y el tercero de la Conferencia Nacional en conseguir la hazaña. Tras haber vencido a Denver en Nueva York el año pasado, ahora el rival es Tom Brady y los Patriotas de Nueva Inglaterra el primero de febrero. Mientras que Wilson irá por su segundo anillo, Brady va por el cuarto, los mismo números que sus respectivas franquicias.