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Triatlón Veracruz… 13 Años Después

13 años después regresé a un lugar que me dió una gran lección en el 2003. 13 años después, regresé a un evento mucho más grande de lo que fue en el 2003. 13 años después regresé a demostrarme a mi mismo de lo que soy capaz de hacer si me lo propongo.

Al principio de este 2016, toda la atención estuvo centrada en correr mi octavo maratón en Rotterdam, Holanda. En los cuatro meses de mi vida previos al 10 de abril puse toda mi energía y fuerzas en correr el maratón por debajo de las tres horas y así clasificarme a Boston. Ese 10 de abril las cosas no salieron como esperaba.

Semanas más tarde, decidí que el prepararme inmediatamente después para un maratón no era la mejor de las ideas. Que debía darle tiempo al tiempo y recuperar la motivación que me llevó a estar muy cerca de conseguir mi meta. No debía perder la condición que me había costado trabajo retomar a principios y romper un poco la monotonía de solo correr.

Es por eso que decidí regresar al mundo del triatlón 13 años después. Ahora con una meta mucho más grande que la que tuve en el 2003 cuando competí en la distancia infantil. Ahora la meta esta puesta en un Ironman 70.3 y la mitad del camino es por medio de la distancia olímpica.

Los últimos tres meses se los he dedicado al trabajo y a prepararme para este gran reto del Ironman. Al mismo tiempo, para regresar de la mejor manera posible a Veracruz, aquel lugar en el que me convertí en triatleta cuando tenía apenas 13 años. Tras tres meses de mucho esfuerzo y sacrificio, el día de ponerme a prueba llegó.

Iniciando el día

No me costó demasiado trabajo levantarme temprano, pues la emoción por volver era suficiente como para mantenerme despierto. Hice lo que tenía que hacer para estar listo y salir del hotel rumbo al mismo lugar al que había ido a grabar el evento los últimos dos años. Ahora, en vez de ser testigo, sería protagonista.

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Previo al arranque

Me metí a la zona de transición a dejar mis cosas. Ahí me detuve un rato para pensar en lo que venía. En que el trabajo de preparación ya estaba hecho. Que una ligera sobracarga muscular no me iba a detener y que en tres horas apróximadamente iba a ser triatleta de distancia olímpica. Chequé que todo estuviera en su lugar, le di la bendición a mis cosas y me fui al mar.

Si estaba nervioso, pues era un reto desconocido. Ya en la playa hice ejercicios de calentamiento, me metí al mar y nade un par de minutos para deshacerme de los nervios y relajarme lo más posible. Ya a cinco minutos de la salida me despedí de los que me estaban acompañando y a formarme para lo que venía dispuesto a hacer.

NADO (1500 Metros)

En el 2003 aprendí que salir enfrente incrementa el riesgo de que te peguen, te quedes sin gogles y te agites más de lo normal. 13 años después, aprendí que salir de la mitad del pelotón era buena idea. Así iría con más calma y motivado si lograba pasar a más gente.

Así fue como me lo plantié y como lo ejecuté. La clave fue la paciencia pues era un nado considerablemente largo y un grupo de casi 100 nadadores. La primera parte me mantuve por fuera pero no muy abierto. Así nadie me pegó y agarré un buen ritmo. Pasando la primera boya en dirección a la segunda aceleré tantito para pasar a más gente. Fue una recta muy larga pero hizo que el siguiente tramo ya se sintiera corto. De la tercera a la cuarta boya me desvié tantito y aunque me costó un poco de tiempo regresar a la linea lo hice para minutos después ya salir del agua.

Transición 1

Salir del agua, tomar agua, subir escaleras y correr como 700 metros para tomar tu bicicleta son una eternidad, más cuando lo haces descalzo. No me precipité pues sentí que estaba en buena posición. Había salido en el lugar 31 del agua y estaba contento hasta ese momento.

CICLISMO (40 KMS)

La etapa para la que más había entrenado. De esta dependía mucho en que parte de la tabla me podía ubicar. Desafortunadamente salí solo y tuve que hacer mucho esfuerzo para cortarme el viento y cuando me alcanzaba un grupo, el cansancio no me permitia pegarme por mucho tiempo. Así me mantuve casi las dos vueltas, entre rodando solo y jalandome a ratitos con grupos. Las dos vueltas me salieron muy parejas pero lentas a comparación de lo que buscaba hacer.

En la segunda vuelta me sentí mejor porque ya sabía a donde iba, por dónde iba, dónde dar vuelta y demás. Además, había más tráfico, por lo que era más fácil buscar con quien pegarse. Al mismo tiempo no me quería quemar para la última parte de la prueba que eran los diez kilómetros de carrera. Tomaba agua cuando podía y aflojaba las piernas cuando era necesario. Al llegar a la zona de transición otra vez llegué solo y feliz porque había pasado lo más difícil sin problemas de caidas, ponchaduras o demás.

Transición 2

Hace 13 años me había equivocado al agarrar una bici que no era mia y al dejar mi bici donde no debía. Nada de eso paso esta vez. Fue muy simple la transición y que deje mi bici, me quité el casco, las zapatillas y me puse los tenis y el número. Sin querer me quedé con los guantes y toalla que tiré más adelante en un lugar dónde los pudiera recoger.

CARRERA (10 KMS)

Era mi fuerte pero no me sentía muy fuerte después de todos los problemas de la bici en la

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Corriendo a la meta

que nunca me sentí muy cómodo. Lo que quería era terminar. Sabía que quedar entre los mejores 20 era casi misión imposible, pero al haber quedado fuera del top 50, el regresar ahí en la carrera era una posibilidad.

 

Ya para cuando había llegado al primer kilómetro de carrera, si le sumas lo que llevaba corriendo con todo y la transición yo había sentido como dos. Los primeros tres kilómetros salieron a 4:30/km pero el calor si se sentía muy fuerte. Decidí mejor reservar algo de energias para la segunda vuelta y pase por la mitad del camino en cerca de 24 minutos. En la segunda vuelta mantuve el paso y cerré como pude en el último kilómetro. La sobrecarga muscular que tenía no me permitió el cierre que hubiera deseado pero la meta estaba ahí.

FINALISTA

Por los últimos dos años había grabado a triatletas acabando por una larga recta final. Ahora era yo uno de ellos. Me faltaban dos minutos cuando ya veía la meta. En vez de sufrir ese tramo, lo quise disfrutar. Lo dsifruté porque pensé en todo lo que me había esforzado para llegar ahí. En todo lo que había sacrificado por estar ahí. Pude haber acabado justo por debajo del 2:40:00, pero acabé en 2:40:08.

 

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¡Acabamos todos!

Esos ocho segundos no importaron. Importaba que había terminado, levanté los brazos al cielo y saludé a mi abuelo que hace 13 años me había acompañado a ese mismo lugar. Gracias a él y al apoyo de mi familia y amigos hbaía logrado una meta más. Es una meta diferente a la de cualquier maratón pues implica hacer tres cosas bien. En cuanto a logros deportivos se refiere, este entra entre los mejores cinco de mi vida.

 

No digo que sea más difícil pero si tiene su grado de dificultad. No califiqué al mundial, no entré al top ten de mi categoría pero hice exactamente el doble de tiempo a comparación de mi único chequeo en sprint y con transiciones dos o tres veces más largas esta vez. Agradecido con Dios y con todo el apoyo me fui muy contento de Veracruz. Hay mucho espacio por mejorar para el 2017 si se me da la oportunidad de regresar.

Siguiente Parada: LOS CABOS 70.3

Con lo aprendido en Veracruz es momento de pensar en el reto que me puse a principios de junio, el Medio Ironman. En el nado de Veracruz me reservé un poco más de la cuenta y siento que puedo mejorar. En la bici ni se diga, aunque en Los Cabos no será un recorrido plano, necesito agarrar más fuerza para poder completar bien la distancia de 90 kilómetros. En la corrida ando bien, aunque no hice el tiempo que hubiera querido en Veracruz, lo que hice me ayuda a pensar que si puedo correr un buen medio maratón.

Por ahora a disfrutar de la meta conquistada, del trabajo realizado y aprender de lo que puedo mejorar. Un 2:40:08 no es mal tiempo para un novato en esta distancia. Me voy satisfecho porque ese día dí lo que pude y terminé lo que me propusé, no puedo pedir más.

Captura de pantalla 2016-08-29 a las 12.27.14 p.m.
Certificado de Competencia

 

 

 

 

 

¿Por Qué el Super Bowl 50 No Decepcionó?

Las dos semanas previas al Súper Domingo, ya que se saben quienes son los equipos que estan en el Super Bowl han quedado definidos, la cantidad de fanáticos a la NFL crece en cantidades exponenciales. Pocos son los que se quedan fuera del tren llamado Super Bowl y todos esperan un espectáculo.

Tal vez muchos quedaron decepcionados con lo que pasó anoche en el Levis Stadium donde Peyton Manning y los Broncos de Denver ganaron por 24-10 sobre la Panteras de Carolina. Tal vez otros más sintieron que el show del medio tiempo tampoco estuvo a la altura del evento deportivo más visto en Estados Unidos y varias partes del mundo.

Para otros, todo parece estar dentro de lo esperado. En el fútbol americano muchas veces se esperan partidos con muchas anotaciones y defenisvas que no pueden meter ni las manos. Pero que me dicen del fútbol, un deporte que nos acostumbra al 0-0, 1-1 y otros marcadores con pocos goles. Cuando hay una muy buena defensiva como la de los Broncos de Denver, es difícil anotar los más de 30 puntos que Carolina nos estaba acostumbrando.

Plan de Juego

Si se esperaba más de Cam Newton, pero fue esa defensa, encabezada por Von Miller (nombrado Jugador Más Valioso) la que no le dió espacios a Cam. Una buena defensiva no te va a permitir anotar por mejor que sea tu propio mariscal de campo, que menos de 24 horas antes del partido, fue nombrado jugador más valioso de la temporada tras tener un récord de 17-1 antes del partido más importante de su vida.

El mariscal de las Panteras sufrió de algo de presión por el escenario tan grande, y de una ofensiva muy erratica. Newton tuvo sus chispazos de grandeza de vez en cuando. Correr con el ovoide fue su mejor arma. Sus lanzamientos fueron algo erraticos, pero eso también se debió a la gran presión que ejerció DeMarcus Ware y el resto de la defensiva de Denver.

A quien también hay que darle una mención honorifica es a Wade Phillips, coordinador defensivo del equipo que salió campeón. Phillips fracasó con Dallas y Houston antes de llegar a ganar su primer Super Bowl en 38 temporadas involucrado dentro de la NFL. Este hombre estaba desempleado semanas antes de que arrancara la temporada. Ayer en Santa Clara detuvo a la mejor ofensiva de la temporada que muy apenas anotó 10 puntos.

Mike Schula, cordinador ofensivo de las Panteras de Carolina, no tuvo de otra más que quitarse el sombrero ante la estrategia de Phillips y la ejecución del plan de Denver. A la ofensiva de Denver le basto solamente avanzar 194 yardas con el ovoide para crear una diferencia de 14 puntos a su favor en la pizarra. Balones perdidos y castigos le costaron a Carolina demasiado, por lo que les fue imposible remontar a lo largo de todo el juego.

Manning si se mostró superior a Newton en cuanto a su temple. Tras haber perdido uno de los dos Super Bowls que ya había disputado, a sus 39 años, la veterania jugó de su lado. A pesar de tener un pase interceptado y completar solo el 56.5% de sus pases, le bastaron a el y a su equipo para levantar el trofeo Vince Lombardi. El segundo para Peyton en lo que posiblemente fue su último partido.

Pepsi Halftime Show

Lo que a muchos decepcionó fue el espectáculo Pepsi Halftime Show. Estos 20-30 minutos son aún más vistos que el mismo partido. Coldplay fue anunciado como la banda principal de este espectaculo, pero en un intento por reunir a lo mejor de otros Super Bowls, llamaron a Bruno Mars y a Beyonce para que les echaran la mano.

El estilo de Coldplay junto con los de Bruno y “Queen B” no van muy acorde uno al otro. Además, en un espectaculo que nos tiene acostumbrados a la pirotecnia, los efectos especiales y demás, ayer si nos quedó a deber. Al mismo tiempo Coldplay supo que el show se realizaría con luz de día, cosa que no es muy comun. El juego siempre empieza a las 6:30 Hora del Este y en San Francisco apenas eran las 3:30 cuando arrancó el juego.

El show dejó a un lado las luces de neon y le dió color a las tribunas de la casa de los 49’s de San Francisco. Muchos dicen que el show ejemplificó el orgullo gay. Sea o no sea esa la verdad, se puede decir que se hizo lo que se pudo con lo que se tenía. Coldplay no se quisó llevar todo el crédito de un Super Bowl que marcaba 50 años del juego más importante en Estados Unidos. Tras dar paso a Bruno y Beyonce, hicieron un recuento de casi todos los artistas que le han dado vida al medio tiempo del Super Bowl.

No, no estuvo al nivel tecnológico de lo que hizo Katy Perry el año pasado y de lo que hicieron los Black Eyed Peas en el 2011 entre muchos otros. Lo que si hicieron fue cumplir con lo que el cómite organizador propuso e involucrar a casi todo el público presente en un show que es visto por millones de personas a lo largo y ancho de este mundo.

NFL en México

Es por eso, que para ser honestos, se puedes decir que el Super Bowl 50 no decepcionó. Si vives en México, la NFL llegará el 21 de noviembre en el Estadio Azteca con el partido entre los Raiders de Oakland y los Houston Texans.

 

¿Por qué no?

Una pregunta sencilla que aplica al 98% de todo lo que hago. El saber que puedes haberte perdido de una gran oportunidad por no intentarlo es algo que me motiva a hacer lo que en varias ocasiones me sale bien pero en otras llego a fracasar.

Me he dado cuenta que fracasar en su nivel más bajo es dejar de intentar. Es dejarse vencer por el miedo a que no tenemos la capacidad de afrontar lo que algún día no resulto salir a nuestro favor. Hoy, a menos de 48 horas de volver a correr un maratón le sigo teniendo miedo al fracaso, pero me aferro al orgullo y las ganas de por fin conseguir el resultado que busco.

Hace menos de 100 días me encontraba en una situación parecida. Hace menos de tres meses estaba por alinearme en la salida del Maratón Internacional de California. Tenía el miedo de lastimarme tan feo que al día siguiente mi carrera como corredor se acabara. Había estado tratando una lesión fuerte por casi dos meses sin la garantía de que estaba listo para correr un maratón en la fecha de la carrera.

Desde antes de arrancar sentía que ya había fracasado. Tuve un inicio de carrera bueno pero un final para el olvido donde teminé con mi peor marca en un maratón. 3:50 no era el plan que yo tenía cuando me había inscrito para el maratón. El domingo será otro maratón, otra historia por escribirse.

Los que me conocen bien saben que como corredor no hay algo que yo quiera más que el calificar al Maratón de Boston. Para la madre de todas las distancias, Boston es la meca de esta especialidad. Tal como un actor quiere llegar a Hollywood, Boston es mi Hollywood. Con estar ahí sentiré que ya la hice.

Prepararme para este maratón no ha sido nada sencillo. Con trabajo, con desveladas y desmañanadas no ha sido sencillo encontrar la fuerza para llegar aquí. Pero de los varios entrenamientos que realicé, más de la mitad me dejaron con buen sabor de boca. De ahí encuentro la motivación para poder alinearme una vez más en la salida de un maratón.

Han pasado menos de 100 días desde mi último maratón.
Han pasado menos de 100 días desde mi último maratón.

3:04:00 es la meta. Es el tiempo con el que he soñado desde hace más de tres meses. El tiempo que no deja mi cabeza. Para llegar a ello es necesario un paso casi suicida. 4 minutos y 25 segundos por kilómetro, algo que ni el 3% de los maratonistas en el mundo puede lograr. Ser de ese selecto grupo de maratonistas requiere muchas cosas que el corredor tradicional no necesita.

Cuidar cada aspecto, desde los tenis, hasta la punta del pelo.Técnica (braceo, zancada, respiración, etc…) ropa e hidratación. Diseñar un plan de carrera con muy poco márgen de error pero más que nada, al igual que todos, soñar en que si se puede.

A menos de 48 horas estoy con los mismos nervios de la primera vez. Si siento que me preparé bien pero el domingo sabré que tan bien o que me faltó. El miedo al fracaso no se va, el no lograr lo que hace meses fue la meta existe. Tenerlo que volver a hacer más adelante perdiendo un año de eligibilidad espanta, pero son cosas de este deporte, de este reto.

Seis maratones después de mi debut en la distancia solo existe algo que nunca cambia, terminar. Nunca he abandonado un maratón y este no será la excepción. Lo que si quiero que sea distinto es el resultado, y que cuando acabe ya este clasificado a Boston. ¿Es mucho pedir? Espero en Dios que no sea así.

Dando la Cara por México

A menos de tres días de que concluyan los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Veracruz 2014 y México, como era de esperarse esta peleando la punta del medallero con Cuba. Este viernes 28 los de la isla nos han superado por primera vez desde que comenzó la fiesta deportiva. Pero más allá de que si México logra recuperar la posición de privilegio o no hay algo que esta quedando muy pero muy claro. En el país azteca, hay talento de sobra.

Con 286 medallas hasta el momento en el que estoy publicando esta nota, no hay país que se le pueda acercar a México. Desde mi punto de vista el único oro que estamos obligados a ganar es el de fútbol varonil. Se le puede llamar decepción al hecho de que en el béisbol los nuestros hayan quedado fuera de las posibilidades de contender por una medalla desde muy temprano. Pero no se le puede llamar fracaso. A que en el básquetbol solo las mujeres se hayan subido al podio tampoco es fracaso.

Cientos de atletas mexicanos se han subido al podio en estos juegos y estan teniendo sus cinco minutos de fama. En la gimnasia Cynthia Valdez con tres medallas de oro y una de plata se convirtió en la atleta con más preseas doradas en la historia de estos juegos, de Cynthia y sus compañeras solo nos enteramos cuando estan en este nivel de competencias.

A donde voy con esto. México ganó todas las medallas de oro posibles en el nado sincronizado, todas las de oro posibles en triatlón, modificado a duatlón por las condiciones del Golfo de México, se mantiene el dominio en los clavados, disciplina donde México es de los mejores del mundo, para muestra los logros de Fernando Platas, Paola Espinosa y Yahel Castillo entre otros. Diez oros en el Tae-Kwon-Do hablan por sí mismos. La lista es interminable pero vuelvo a repetir, en México hay mucho talento que asoma la cabeza en este tipo de competiciones, los medios masivos se aprovechan de sus resultados temporalmente y no volvemos a saber de ellos hasta que estan en una Universiada, Panamericanos y algunos de ellos en Juegos Olímpicos.

Lo que se debe de hacer es apoyarlos incondicionalmente de aquí en adelante. Algunos por falta de recursos dejan de entrenar para ponerse a trabajar. Muchos deben tomar transporte público para llegar a sus entrenamientos, pocos se pueden dar el lujo de estudiar en una buena escuela por tal de poder entrenar como su nivel de competencia se los exige.

Hay pocos futbolistas que cuentan con títulos universitarios, pues ellos también le dedican una buena parte de su día a los entrenamientos. La diferencia son los salarios. Mientras a un atleta que le dedica su tiempo al atletismo para intentar sobresalir a nivel nacional y mundial muy apenas se le paga parte de sus viáticos, a un futbolista profesional en nuestro país se le paga por partido, por publicidad, viáticos incluidos, instalaciones de buen nivel a su disposición, doctores y a final de cuentas con su salario le alcanza y le sobra para un coche y muy probablemente una casa. El Tri” es de las cinco selecciones con mayores ingresos en el mundo. Según la revista Forbes, la selección mexicana durante el pasado ciclo mundialista (2010-2014) gasto 10.3 millones de dólares. Se estima que los salarios del cuerpo técnico de la selección mayor superan los 25 mdd. Mientras tanto la selección de básquetbol que nos representó dignamente en el pasado mundial de España tuvo que pagar para poder llevar exceso de equipaje, según Gustavo Ayón, ahora jugador del Real Madrid.

A Carlos Slim se le puede criticar el manejo de Telmex pero el hombre es un sabio a la hora de apostar por deportistas. En el 2004 él y su familia le prestaron el apoyo incondicional a un muchacho que se dedicaba al karting a los 14 años. Diez años después, Sergio Pérez estaría junto a Fernando Alonso celebrando su segundo lugar el en Gran Premio de Malasia. Esteban Gutiérrez pasó por el mismo proceso aunque hasta el momento no ha logrado subirse al podio. Cuando menos se esperaba, gracias a tener dos pilotos en la máxima categoría del automovilismo y los patrocinios de Slim y Slim Jr. a dos escuderías de la F1 en noviembre la Ciudad de México albergará otro Gran Premio.

Ana Guevara tuvo que irse de México junto con su entrenador Raúl Barreda para prepararse en el ciclo Olímpico rumbo a Atenas 2004. En cuanto comenzó a dominar la Liga Dorada y se consagró en Paris como campeona del Mundo le llovieron patrocinios. Muchos se olvidaron de sus esfuerzos que la llevaron al quinto lugar en Sydney 2000 y llamaron fracaso al segundo lugar en Atenas. Ejemplos como los de Ana y Sergio hay miles en México.

Las fortunas que varias empresas se gastan en la selección de fútbol podrían ser bien aprovechados por los boxeadores, gimnastas, canoistas, corredores, tenistas y muchos otros deportistas que se tienen que rascar con lo que pueden para poder sobresalir y darle a México las alegrías que le esta dando en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Hasta países como Cuba, que no son territorialmente muy grandes y mucho menos en población saben de la importancia del apoyo al deporte. En el atletismo nos estan matando pues han conseguido 22 oros por siete de México. Para ser un país tan pequeño pero en materia deportiva altamente desarrollado es de llamar la atención.

Al final del día espero que en México quienes nos estan manteniendo en la pelea por el dominio de estos Juegos Centroamericanos reciban el apoyo que merecen, ya que si en política no tenemos una buena cara que dar al mundo, en el deporte sin duda hay cientos de atletas que nos llenan de orgullo.

La delegación mexicana. Hay talento, solo falta apoyarlos incondicionalmente (La Afición)
La delegación mexicana. Hay talento, solo falta apoyarlos incondicionalmente (La Afición)