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Moviendo el Cuerpo al Ritmo de la Mente

Cinco semanas es poco más de un mes, pero mucho menos de lo que se requiere para estar listo para un Ironman 70.3. Una prueba de 113 kilómetros dividida en tres partes como lo son 1900 metros de nado, 90 kilómetros de bicicleta y 21.1 kilómetros corriendo.

Cinco semanas fue el tiempo que tuve para ir de muy apenas correr 20 minutos sin problemas a 113 kilómetros casi sacando el corazón. Cinco semanas de incertidumbre pensando en que tan mala era la idea de hacer algo así.

Recordando mi Primera Vez

Para mi primer intento en la distancia me preparé con cinco meses de anticipación. Fui poco a poco subiendo la intensidad y el kilometraje de los entrenamientos y entrenaba tres veces al día.

Fue un proceso muy largo que parecía por momentos interminable. Llegue a las últimas semanas rogando que ya llegara la fecha. Mi cuerpo no podía aguantar muchos días más a ese ritmo.

Al mismo tiempo, en mi vida me había sentido tan bien fisicamente. Había bajado siete kilos en los entrenamientos. Recurrí a procesos como el de tomar célular madre para darle a mi cuerpo la energía necesaria.

Todo, absolutamente todo había estado bien planeado y bien estructurado. Con la ayuda de amigos e instructores las cosas se fueron dando para que aquel 30 de octubre yo me sintiera muy confiado que iba a poder con mi primer Ironman 70.3.

Lecciones de Los Cabos

Si algo me enseño Los Cabos es que había que se paciente con el evento. Tu resultado no se decide en los primeros metros del nado, ni en los últimos de la bicicelta. El resultado depende de saber controlar los esfuerzos en cada parte de la prueba.

Al haber terminado Los Cabos 70.3 me di cuenta que si era capaz de hacerlo. Una llanta tronada y una mala señalización en una de las vueltas me dejaron con una espinita de que podría hacer mejor para mi siguiente intento.

Así fue que en febrero me inscribí al Ironman Monterrey 70.3. Un circuito que en el papel pintaba mucho más fácil que el hecho en Los Cabos, pero que requería de estar bien preparado si quería mejorar mis marcas.

Desafortunadamente para mi plan de entrenamiento, mi carga laboral creció en un 200% a los pocos días de haberme inscrito. El crecimiento de este proyecto (OscarSports) fue un impedimento para poder entrenar como esperaba, pero no me arrepiento de nada.

Preparación Para Ironman Monterrey 70.3

Una vez que terminó la temporada de la Jaiba Brava pude regresar a entrenar. Sin embargo ya eran contadas con una sola mano las semanas que faltaban para el gran reto. Cinco semanas no parecían suficientes para algo tan grande como un IM 70.3.

Sin embargo, contaba con la experiencia de ya haberlo hecho, de lo contrario, no creo que le hubiera dado para adelante desde ese punto. Dicen que el cuerpo tiene memoria, y a eso me aferré cada día que pasaba entrenando.

Empecé nadando 500 metros el primer día. Mi primer rodada fue de apenas 30 kilómetros, mi primera corrida de apenas cinco kilómetros. Había mucho espacio por avanzar en poco tiempo pero las cosas se fueron dando y la confianza regresando.

Así que en cuestión de cinco semanas bajé tres kilos de cachete y uno más de panza. Me puse “a dieta” y entrené a tope tratando de no lastimarme haciendo esfuerzos de más. Tuve que cambiar mis tenis y ajustar la bici para soñar en poder terminar.

Los Días Previos

“El cuerpo se acuerda,” era la frase que me repetía constantemente en mi cabeza. Una frase que me daba cierta tranquilidad cuando veía como pasaban los días. Mi distancia más larga nadando fueron 2 kilómetros en 40 minutos. 60 kilómetros en poco más de dos horas rodando y 16 kilómetros en 1:15 corriendo.

El viaje a Monterrey incluía una parada en Saltillo para trabajar con Celestes FC. Algo que modificó mi preparación en la última semana pero a estas alturas del partido, poco podía cambiar. El jueves fue el juego y esa misma noche ya estaba durmiendo en Monterrey.

Para el viernes fue la entrega de paquetes. En Los Cabos tuve a toda mi familia cerca en cada momento. Algo que sin duda me dió fuerza y tranquilidad en aquella ocasión. Aquí estuve con un grupo de amigos.

A pesar de que pasaban muchas cosas en las horas previas y había muchos detalles que ver, yo estaba de cierta forma tranquilo. Repasaba en mi mente los escenarios a los que me podía enfrentar y más ó menos una estrategia que llevar.

En la práctica de nado rodé por un lado del canal en el que se llevaría a cabo la natación. Se me hiceron eternos los 1.9 kilómetros pero me olvidé de eso rápidamente. Vi la calma en el agua y me tranquilicé. Si ya lo había hecho antes, ahora no tenía porque fallar.

Al dejar la bici el sábado en el área de transición yo ya sentía que estaba listo. Me emocioné con lo que pasaba a mi alrededor pues estaba a pocas horas de volver a hacer algo que hace seis semanas estaba casi borrado de mi calendario de actividades.

Día de Ironman

El día que los más de 2,000 atletas esperabamos había llegado. El 14 de mayo fue la fecha que muchos marcamos en el calendario para participar en la cuarta edición del Ironman 70.3 Monterrey. La Macroplaza fue el punto de reunión para preparar las transiciones en una mañana fresca.

He participado en muchos eventos pero a pesar de que el Ironman 70.3 es sin duda el más desgastante de todos, siempre he sentido una tranquilidad que nunca siento en los maratones. Una calma que a veces ni yo me la creo.

La emoción no se me desborda, las ansias por empezar ahí estan y la curiosidad por saber que pasará pasa a segundo plano ya que trato de controlar lo que yo puedo controlar, lo demás lo dejo en manos de Dios y del destino.

En la fila de arranque estaba contento porque había llegado la hora. Me despedí de mis compañeros y solo pensaba en ir paso a paso a la meta. Al brincar al agua los nervios quedaron atras y empezaba mi segundo Ironman 70.3.

El Nado (1900 Metros en 36:14) 

De las tres disciplinas el nado es en la que me ha ido mejor en los últimos triatlones. El día de práctica me había desorientado mucho pero el día de la carrera si pude nadar un una linea. El Paseo Santa Lucia lleno de nadadores era territorio complicado pero lo supe llevar poco a poco.

Aunque se me hizo eterno no me deseperé y con calma fui llegando a cada una de las marcas (cada 500 metros). Los gogles no se me empañaron y no fui golpeado por otros nadadores. Me cuidé mucho de los golpes que me pudieran lastimar y echar a perder el nado.

Los últimos 400 metros fueron los más complicados pues el canal se hizo muy angosto y no había por dónde pasar. Nunca me puse a ver el reloj, solo esperaba ir de acuerdo al plan y salir abajo de 40 minutos. Cuando salí me di cuenta que iba cerca de 36 y entre los mejores 30 de mi categoria.

Bastante contento con un buen nado me dirigí a la transición de la bicicleta. Unos ligeros contratiempos con las mangas hizo que me tardara en salir pero me sentía bien y listo para 90 kilómetros de ciclismo. La parte del triatlón que es mi punto debil.

Ciclismo (90 Kilómetros en 3:31:59)

Tras acomodarme bien en la bici empecé a agarrar ritmo y sentía que me podía ir bien. El recorrido estaba bastante bueno y llevaba buen tiempo. Al ser de los primeros en salir del agua, el tráfico estaba bastante despejado.

Luego vino mi pesadilla. Una ponchada de llanta en una llanta que se me había ponchado en las últimas tres rodadas y que tronó el día que la revise con los del servicio del Ironman.

Ahí perdí cerca de 30 minutos al tener que espera a un técnico para que revisara bien el rin y la cámara. Al terminar la revisión le encontaron un hoyo y tras terminar de resolver el problema pude volver a rodar, rezando que no volviera a pasar.

Desde ese momento, cuando apenas llevaba cerca de 30 kilómetros tuve que emplearme a fondo para reponer parte del tiempo perdido. Aprovechando las buenas condiciones del recorrido pude promediar arriba de 30 kilómetros por hora el resto de la prueba.

Terminando la primera vuelta me sentía bien y la segunda ya con más confianza seguí pasando gente. Alcancé a algunos compañeros con los que había entrenado lo que me motivó a mantener el acelerador a fondo hasta el final de la parte de bici.

Carrera (21.1 kilómetros en 2:17:54)

Habiendo dejado la parte más pesada del triatlón venía la que definía mucho pero para la que menos me había preparado por el corto de preparación. Sin embargo, la corrida es algo que llevo haciendo desde los tres años así que “el cuerpo se acuerda.”

Después de una transición bastante rápida, en menos de tres minutos estaba corriendo tras haber dejado de rodar. Poco a poco agarré ritmo y al final de la primera vuelta alcancé a un amigo para pocos metros después sentir el primer calambre de la tarde.

Mi amigo me dió una pastilla para que el dolor se fuera y seguir con la segunda vuelta. Ya a paso fui avanzando y acercándome a la meta. Me hubiera gustado acabar el medio maratón en menos de dos horas pero el calambre apagó esos planes.

Paso a paso fui avanzando y pronto estaba en el último kilómetro. Ahí pasé a otro amigo y de las 6 personas que pensaba pasar, cinco no era un número tan malo tras la enorme perdida de tiempo con el problema en la bici.

Los últimos metros se me olvidó el dolor y solo disfruté que por fin iba a terminar y no me iban a descalificar. Me emocioné porque logré lo que hace cinco semanas parecía imposible. Porque fuera de todo el dolor corporal, estaba feliz. Así, con los brazos en alto acabé el Ironman Monterrey 70.3 en 6:35:59.

FELICIDAD PURA

6 horas 35 minutos después de haber salido acabé con una misión que parecía imposible. La clave estuvo en siempre creer que podía. Para lo poco que había entrenado, no dude en poder acabar.

El apoyo que había recibido por parte de muchos amigos y familiares en días previos fueron gasolina y motivación pura para avanzar cada uno de los 113 kilómetros de la prueba. No cabía de felicidad al cruzar la meta.

Fue un día en el que terminé dándolo todo, un día en el que me demostré lo fuerte que puedo ser ante la adversidad. Un día en el que moví el cuerpo al ritmo que la mente le dictó porque como siempre dije “el cuerpo se acuerda.”

Otra Oportunidad

Ahora ya me quité la espinita de la descalificación en Los Cabos, pero queda la de los problemas con la bicicleta. Además de que mejoré todos mis tiempos a comparación de lo que hice en octubre. Se que si logro tener una etapa de bici sin problemas, el cuerpo no estará tan cansado para la corrida.

Sueño con bajar de seis horas en este tipo de eventos y porque no, estar cerca de las cinco horas. Sin embargo, por ahora estoy satisfecho con el tiempo, pero más que nada con el esfuerzo.

No le podía pedir mucho más a un cuerpo que hace cinco semanas casi daba por descartado el participar. Por ahora a disfrutar de este logro, que no se consigue todos los días. Soy un finalista de Ironman 70.3.

Exitosa Carrera de la Repoblación 2017

Con la participación de cientos de corredores se llevó a cabo la edición 2017 de la Carrera de la Repoblación en las calles de Tampico y Altamira este domingo 23 de abril. Un día en el que la humedad puso a prueba a todos los atletas y en el que no hubo incidentes que lamentar.
La cita para quienes corrieron 24 kilómetros fue a las 7:15 am en la Presidencia de Altamira. De ahí el recorrido los llevaría hasta la Presidencia de Tampico por la Carretera Tampico-Mante y la Avenida Hidalgo.
Gran Ambiente en la Repo 2017
Erik Martinez Hernández se llevó el primer lugar absoluto en esta distancia, seguido por su tocayo Erik Rubín y Eduardo Gómez en segundo y tercer lugar respectivamente. Beatriz Ramirez Calleja fue la campeona en la rama femenil seguida por Dulce Adriana Vargas y Claudia Miranda Cortés.
Además hubo quienes corrieron 13 kilómetros, de la Divisoria (Tampico-Altamira) al centro de Tampico. Dicha carrera inició una vez que el puntero de los 24 kilómetros pasó por el punto de saluda de la distancia corta.
A diferencia de varias ediciones anteriores, este año se premiaron a más participantes por categorías, la mayoría en intervalos de diez años. Algo que ayudó a que más participantes se interesaran en la carrera.
Cabe señalar que el calor hizo de las suyas esta mañana. Con temperaturas por encima de los 20 grados centígrados y un nivel de humedad cercano al 100%, cubrir cualquiera de las dos distancias fue un reto bastante complejo, añadiendole dificultad al evento.
En la premiación estuvieron presentes tanto la Maestra Magdalena Peraza, Alcaldesa de Tampico, como el Director de Deportes de Tampico, el Licenciado Fernando Escobar. Ellos premiaron a los ganadores del evento y reconocieron el esfuerzo hecho por los atletas durante la carrera más tradicional de la zona.
Posible Maratón
Aprovechando la presencia de cientos de atletas, la Alcaldesa de la ciudad de Tampico, abrió la posibilidad para que en Noviembre el puerto cuente con su propio maratón.  Un reto que en cuanto a logística podría sonar bastante complicado, pero solo queda esperar a ver que es lo que sucede.

1er Acuatlón Sprint Deportemanía 2016

Siempre hay una primera vez para todo y este domingo cinco de junio se realizó la primera edición del Acuatlón Sprint 2016. Dos kilómetros y medio de carrera, 750 metros de nado en aguas del Golfo de México y otros dos kilómetros y medio corriendo era la distancia cubrir por los participantes tanto de manera individual como en relevos.

La incertidumbre causada por tormentas que pudieron haber cancelado el evento quedó atras para cuando salió el sol y había condiciones seguras para nadar en aguas abiertas. Fue así que a las 7:30 am con la participación de casi 100 atletas dió inicio el Acuatlón Sprint organizado por Deportemanía MX.

La primera parte fue en el malecón de Playa Miramar. Mientras algunos salieron a un ritmo tranquilo, varios buscaron tomar la punta y en lo personal, fue cosa de sacar ventaja de mi parte más fuerte sin llegar muy cansado a la segunda sección de la carrera. Con el viento en la espalda en la primera mitad, el regreso hacia la playa fue algo complicado por tener el viento en contra. Los 2.5 kilómetros corriendo los saqué en 9:05.

La primera transición a la orilla de la playa es el momento que uno tiene para recuperarse y prepararse para nadar. En lo que te cambias, ya vas corriendo o caminando hacia la segunda parte y sin pensarlo dos veces te adentras al mar. 750 metros de nado marcados por boyas te indican el camino a seguir, si es que las puedes ver.

Para mi, era importante no desgastar las piernas en ese sector  y dejar que mis brazos hicieran prácticamente todo el trabajo. Tratar de lidiar con algunas olas altas y no desesperarme por querer terminar. Eso sí, tenía muy claro el tiempo en el que debía acabar y las cosas se dieron para que lo terminara dentro de ese parametro con un tiempo de 15:26.

La parte que más se me complicó fue la segunda transición. Un poco desconcertado por el esfuerzo ya hecho, casi me voy sin número a la parte de la corrida. Luego batallé para ponerme la playera y ya cuando sentía tener a otro competidor encima decidí correr descalzo. Con miedo a pisar algún vidrio pero seguro de que lo podía hacer.

Desde un principio sabía que no sería fácil darle alcance a quienes iban enfrente de mi y la única idea era acabar en la tercera posición general. Al mismo tiempo, era consciente que un tiempo como el de la primera carrera sería muy difícil pero busque algo un poco más lento y lo logré. Me mantuve bien y sin sufrir de más, sabiendo que el tercer lugar lo tenía asegurado con un tiempo de diez minutos en los dos y medio kilómetros del cierre.

Crucé la meta en 36 minutos y 22 segundos pero lo mejor es que ese tercer lugar general me ponía en primer lugar de mi categoria. Ese fue mi plan desde un principio, acabar dentro de los cinco mejores en la general y buscar ganar mi categoria. No había tiempo a vencer, solo mucho que aprender en mi primer acuatlón.

Mis respetos para cada uno de los participantes. Da gusto ver como la cultura del deporte sigue creciendo en esta zona. Ver como desde los más jóvenes hasta los más grandes no se doblan ante la oportunidad de intentar cosas nuevas.

Ahora a disfrutar de un primer lugar que sabe a gloria después de varias decepciones y una larga sequía de triunfos. A todos los atletas, organizadores y voluntarios que participaron en este evento; ¡Muchas felicidades! Esperemos que sea el primero de muchos.

*Haz click aquí para ver los resultados completos del evento.

Las Huellas del 2015

La verdad que este 2015 fue un año que tuvo de todo. Un año de mucho trabajo y muchos retos que me han ido marcando como persona y como profesionista. Un año un poco diferente a como lo visualicé en enero, pero muy lejos de haber sido un mal año.

En estas fechas, muchos de nosotros nos ponemos a pensar en que hicimos mal, que hicimos bien y en que podemos mejorar. Yo no soy ajeno a esa costumbre. En un año es casi imposible acordarse de todo,  pero si de aquellas situaciones que para bien o para mal van dejando huella.

Gracias a ustedes, poco a poco va creciendo el proyecto de OscarSports.com 11108961_10153529753322859_6179624657158594866_n

Los Viajes

Sin duda si de algo me voy a acordar este 2015 es de la cantidad de viajes que tuve que realizar. Fue un año donde perdí la cuenta de cuantas veces tuve que hacer una maleta para salir a lugares en México y en Estados Unidos.

En muchas de estas aventuras no había GRANDES contratiempos y todo parecía salir conforme al librito, pero hubo otras en las que todo salía como menos lo esperas. En mi trabajo, siempre hay un Plan A, pero el 90% de las veces tendrás que trabajar con un Plan B, Plan C y así sucesivamente.

El Triatlón de Veracruz fue un trabajo muy difícil pero valió la pena 

Viaje a México D.F., Monterrey, Veracruz, Puebla, Brownsville, Tampa Bay, Raleigh, Orlando, Bradenton y algunos otros lugares. Aunque algunos trabajos era completamente financiados por clientes, otros fueron hechos para intentar seguirle dando difusión a esta página, OscarSports.com

Las Exigencias

Si a veces pensaba que en tres horas acabaría con algo, en realidad me podría llevar seis o más. No es que sea perfeccionista pero si me importa mucho la calidad de mi trabajo. Lo que hago llega de una manera u otra a la vista de miles de personas y en un mundo donde las opciones de información son muchas, hay que buscar la manera de hacerse notar.

Más que otros te pidan algo, en este trabajo tu tienes que dar ese algo y todavía más. Es un trabajo dónde no te puedes conformar con ser igual a los demás. Poco a poco he ido agarrando un estilo de hacer y presentar las cosas. Me trato de distinguir por ir más allá de los medios convencionales. Si me tengo que agachar y rodar para la mejor toma, lo haré. Si me tengo que desvelar para tener un mejor producto, creanme que lo hice y lo seguiré haciendo.

Tampico-Madero vs América Premier (Video más visto)

Para hacer un trabajo como el mío, es importante que realmente te guste lo que haces. Aquí la pasión  con la que se trabaja es mucho mayor a los ingresos percibidos. Si te gusta lo que haces, no se siente como trabajo aunque lo sea. En algunos casos, lo que hago (videos de reclutamiento) le abren puertas a un cliente para cambiar su vida, y es entonces donde la responsabilidad para hacer bien las cosas es aún mayor. El resto de la vida de alguien puede estar en tus manos dependiendo de lo que hagas en menos de una semana de trabajo.

Oscar vs La Computadora

Que padre poder estar en Facebook, Twitter y demás redes sociales todo el día. Que padre poder estar frente a una pantalla viendo y haciendo videos, escribiendo, etc… La verdad si es padre, pero quienes dependemos de esto también sabemos lo cansado que es.

Cuando no estoy viajando y grabando, estoy detrás de una computadora editando o escribiendo. Buscando nuevas formas de llegar a más personas y buscando que el negocio prospere. Planear viajes con clientes que pueden pedirte que te movilices al día siguiente o en un mes a más tardar. Buscar eventos donde puedas ir dejando huella de quién eres y qué es lo que haces. Todo eso es el detrás de cámaras que no se ve y del cual depende gran parte del éxito de este proyecto.

Sin Dormir Ni Descansar

Sin duda el Oscar Tour 2015 estuvo lleno de grandes experiencias que quisiera volver a vivir. El no saber dónde iba a estar una semana después es algo interesante que te evita la necesidad de hacer planes a largo plazo. Al mismo tiempo, cuando el patrón de viajes y proyectos es repetitivo, no hay pausas.

El 15 de enero del 2015 empecé a colaborar con LiveSoccerTV.com. Tras medio mes de adaptación, comenzó una tortura que me ha llevado a aprender bastante. Trabajar con LSTV ha sido un gran reto pues llegaba a tener que publicar 100 notas al mes.

Competir contra ESPN, Bleacher Report, Goal.com y otras páginas importantes a nivel mundial hacia que la exigencia fuera muy alta y al mismo tiempo todo tenía que salir bien y rápido. Cada día un chip nuevo cargado con los aprendizajes de días anteriores. Entre semana me despertaba temprano y los domingos me desvelaba colaborando de la mejor manera.

Gracias a ellos tuve la oportunidad de trabajar en el Estadio Azteca para un partido entre el América y el Benfica, al mismo tiempo que en el AT&T Stadium para el partido entre México y Argentina con todo y Lionel Messi. Entre mis compromisos con LiveSoccerTV, CMAS Athletes y OscarSports, mis horas de trabajo eran interminables. A tal punto que desde aquél 15 de enero a este 25 de diciembre no he tenido un solo día libre.

Momentos Inolvidables

Tal y como lo comenté hace un momento, este año fue muy pesado. Cuando llegué al Maratón de Monterrey, una parte de mi ya quería estar de regreso en Tampico, pero la otra sabía que lo correcto era dar lo mejor de mi en mi último evento del año.

Algunos momentos que fueron especiales fueron los partidos de fútbol. América y el Benfica se enfrentaron dentro de la International Champions Cup en el Estadio Azteca. Ese día tuve mi primera experiencia como reportero en el Coloso de Santa Úrsula y nunca se me va a olvidar lo que se sintió verlo vacio horas antes del partido y ser de los últimos en irse tras las conferencias de prensa y entrevistas con jugadores.

Un día soñado en el dos veces mundialista Estadio Azteca11825754_10153580093957859_7832423644282711781_n

Sin duda el mejor fue el partido de México vs Argentina en la casa de Jerry World. Este partido fue algo especial por muchas razones. Primero, me dió la razón perfecta para volver a Dallas después de casi un año. Segundo, fue un gran regalo de cumpleaños, pues acababa de cumplir 27. Tercero, conocer a Lionel Messi, uno de los dos jugadores más mediáticos en el mundo y por último, trabajar en un partido del equipo más sobrevalorado en México, su selección de fútbol, que gane, pierda o empate da de que hablar. Vivir el partido de la manera que lo viví valió la pena todo el esfuerzo desde el día anterior y las horas después. Una noche mágica en mi calendario.

México vs Argentina (Reportando desde el lugar de los hechos)
Los partidos de la Jaiba Brava en el Tamaulipas también fueron especiales, pues hace muchos años iba al estadio a aprender sobre el fútbol como aficionado. Ahora vivo los partidos a nivel de cancha y estoy en una posición donde se que muchos quisieran estar. El trabajar en torneos de golf, tenis, triatlones y los maratones de México y Monterrey me dejaron grandes enseñanzas.

En Lo Personal

Para no hacerles el cuento mucho más largo, trataré de cerrar con lo siguiente. Todo lo que he hecho me tiene contento más no satisfecho. Me tiene feliz, más no emocionado. Todo lo que he hecho es apenas un paso en busca de cosas mejores.

Este 2016 será un poco diferente pues todo cambia en esta industria. Hace 18 meses era un desconocido en México. Hoy ya veo a gente en la calle y en eventos que me reconoce por el trabajo que han visto. Esos pequeños reconocimientos de la gente y el apoyo de quienes me rodean, mantienen vivo este sueño de OscarSports.

OscarSports.com estuvo presente en los eventos previos al GPMX10987317_10153498936812859_7912208863508248816_n

No ha sido un año nada sencillo. Altibajos emocionales, de energía y la partida de mi abuelo que fue sin duda la que más me dolió. El fue alguien que con su gran ejemplo de hombre trabajador que se ganó la vida y el respeto de muchos. Ver cuánta gente nos mandó mensajes de apoyo en aquellos días difíciles me hace voltear el cielo constantemente sabiendo que él ahora sigue mandando desde arriba y yo trato de seguir escuchando sus consejos.

Regresando a la Corrida 

Que sería de un resúmen de mi año si no les habló sobre lo que he corrido. Este año corrí un maratón y dos medios maratones, además de algunas carreras cortas pero no fueron muchas.

Fue muy difícil seguir en forma debido a tanto viaje. La verdad que por más que intentaba regresar al nivel de antes no podía y llegué a caer en la desesperación. Al mismo tiempo recordé que si algo me quitaba el estrés y me hacía feliz era eso mismo que poco a poco estaba abandonando.

Estuve presente en tres de los cuatro maratones más importantes de México

Gradualmente he ido regresando a correr y entrenar en forma. Mi próximo reto es el Maratón de Rotterdam en el que si todo sale bien, será mi puerta al Maratón de Boston. Necesitaba algo grande para motivarme y parece que lo he encontrado. Un viaje a Holanda no me haría daño y a participar en uno de los maratones más rápidos del mundo es algo que me espanta y emociona al mismo tiempo.

Documental “Por La Pasión de Correr”

Algo que sin duda me sigue impresionando es el boom que ha tenido el “running” en México. Ahora resulta que es más dificil encontrar a alguien que no corra. Es bonito porque ya casi no andas solo, pero si se llega a sentir como una sobrepoblación para algo en lo que éramos pocos quienes lo practicaban hace ocho años. Pero en las sabias palabras de algún filósofo diría, “pues ya que le vamos a hacer”.

Conclusión

Ha sido un 2015 que me ha dejado con pocas fuerzas pero con muchas satisfacciones y ganas de seguir creciendo. Di lo mejor de mi en cada asignación y en cada proyecto. Hoy volteo hacia atrás y veo como las semillas que he ido plantando en el camino empiezan a dar sus frutos. Si hay de que lamentarse, pero hay más razones para sonreir.

Espero seguir con mucho trabajo este 2016, gozar de buena salud y seguirle poniendo todas las ganas a todo lo que hago. He dado pasos pequeños pero seguros para llegar a donde quiero estar. No hago muchos planes para este año nuevo, pero lo que si se es que seguiré dando lo mejor de mi en cada momento, pues ustedes como seguidores, se merecen lo mejor. ¡FELIZ AÑO NUEVO 2016 Y QUE TODOS SUS DESEOS SE CUMPLAN!

Tengo el mejor trabajo del mundo y para muestra este video

Siguiendo la Huella del Maratón CDMX 2015

Correr un maratón te cambia la vida. Correr 42.195 kilómetros es mucho más que la distancia misma. Correr es más que un simple deporte donde pones un pie atras del otro. Para un maratonista, grabar un maratón es más que una simple asignación.

Este fin de semana tuve mi segunda oportunidad de trabajar en el Maratón de la Ciudad de México. Tras haber corrido siete maratones se que cada uno es diferente y que el evento nunca se simplifica, siempre hay que tenerle el mismo respeto. Como reportero tenía más o menos la misma idea.

Días antes empecé a checar mis recorridos, pues era obvio que no me iba a aventar la distancia completa a pie cargando el equipo de trabajo que pesa cerca de diez kilos. Mientras el corredor a veces quiere algo de lluvia para que los refresque, esa lluvia del otro lado era mi peor pesadilla. En la edición 2014, la lluvia que cayó al principio de la carrera estuvo a nada de destruir mi equipo.

EL COLOR DEL MARATÓN 2014

Conforme se acerca el evento vas checando el estado del tiempo tal y como un corredor. Quieres que todo salga perfecto el día de la carrera pero sabes que necesitas un “Plan A”, “Plan B” y “Plan C” por si las malditas dudas o complicaciones. Como corredor no quieres que el cuerpo te fallé, como reportero no quieres que tu equipo se descomponga. En los dos casos no quieres quedarte dormido.

El año pasado con dos días de trabajo fue suficiente. En esta ocasión, ya que se esta trabajando en un proyecto especial, las grabaciones empezaron desde una semana antes y falta una semana más de trabajo con respecto al Maratón de la Ciudad de México.

Horas antes de la carrera un corredor se pone nervioso por lo que esta por hacer. Momentos antes del balazo de salida los nervios a un costado de los corrales era en que tenía que encontrar a poco más de 20 corredores en un mar de gente de 30,000 o más atletas. Lo mejor es que no llovió aunque esta vez la tarima en la salida tenía techo.

Así se vió el inicio del Maratón sobre la Avenida Juárez.
Así se vió el inicio del Maratón sobre la Avenida Juárez.

Se dió el disparo de salida y yo ya estaba en la misma posición del año pasado. Ya sabía a donde me iba a ir pero buscaba tomas un poco distintas a las del año pasado, pues aunque ese me salió bien, no quería imitar lo hecho ya hace un año. Esta vez no estaba trabajando solo. Tenía tanto a mi madre Silvia Perches y a la hermana de una de las corredoras, Rosa Lozano, echándome la mano.

Mi vista de los 5 kilómetros.
Mi vista de los 5 kilómetros.

Poco a poco fuimos caminando y corriendo por la Avenida Reforma hasta llegar al Ángel de la Independencia donde nos separamos en dos grupos. Este año sentí que iba un poco más resagado yo que a comparación del año pasado. Pero cuando llegue a la zona de Chapultepec recuperé mucho de lo que sentí que ya habia perdido. Poco a poco fui encontrando a todos los involucrados en mi historia. A algunos más de una vez y desafortunadamente ninguna en otros casos.

Poco a poco el no haber desayunado empezó a hacer efecto en las energias para seguir avanzando, tal y como sucede con un corredor que no desayuna o no se alimenta bien. Gracias a la ayuda de Rosa, si pude comer y dos tacos de barbacoa no me cayeron nada mal.

DOCUMENTAL DEL MARATÓN 2014

El año pasado me fui de la Glorieta de Insurgentes al Estadio en metro pero esta vez lo intentamos con Uber. Ahí vino el problema con el tráfico, con el que estuvimos estancados a la altura de Perisur por un buen rato. Después de mucho tiempo llegué al Estadio para ver la llegada de los últimos del grupo terminar. Al salir del estadio no vi a nadie conocido y sin pena ni gloria me fui de Ciudad Universitaria.

Al final terminas casi tan cansado como un maratonista. Una coca o una torta suenan como las mejores ideas del mundo tras el esfuerzo. Igual que un corredor te pones a pensar en que pudiste haber hecho mejor pero hay momentos en los que mejor disfrutas de lo que hiciste. La gran diferencia es que del lado de un reportero no hay medalla con la letra “X” esperando al final.

Ya que a uno no le toman fotos en la meta, yo me la tengo que tomar.
Ya que a uno no le toman fotos en la meta, yo me la tengo que tomar.

Al final del día se que pude haber hecho algunas cosas mejor. Ya en la noche te das cuenta que hiciste lo que pudiste en cada momento y con eso te quedas. De todo se aprende y con eso te prepraras para lo que sigue.

Rock n’Roll Ciudad de México

La verdad es que pocos eventos en México ponen en perspectiva el crecimiento del atletismo en este país como lo hizo el Rock n’Roll Ciudad de México. Un evento probado a nivel internacional que hizo su primera parada en México el domingo 15 de marzo.

Las inscripciones para el evento se agotaron mucho antes de que se acercara la fecha de la competencia. Fue un evento que muchos marcaron en sus calendarios por el simple hecho de probar algo nuevo, ya sea como distancia o como carrera. Es un evento que va mucho más allá de la experiencia de correr una cierta distancia.

El Rock’n’Roll Maratahon Series se reconoce por ser un evento llamativo por la música. En 13 puntos durante el recorrido hay bandas de música ofreciendo un show a los presentes. Entre inscritos y colados han de haber sido más de 15,000 participantes. Algo que en México solo superan eventos como el Maratón de la Ciudad de México, cuyo cupo es de 20,000.

Este tipo de eventos, en Estados Unidos son de gran atractivo para los corredores olímpicos. En uno de esos tuve la oportunidad de hablar con Dena Kastor, medallista de plata en las Olimpiadas del 2004 y que sigue corriendo hasta hoy en día. Meb Keflezghi, ganador de la maratón de Boston, constantemente hace acto de presencia en la edición de San Diego.

Por ser el primer año si hubo cosas que pueden mejorar. En lo personal, aunque no la corrí, pienso que el iniciar en el Hipódromo de las Américas solo ayuda en cuantoal estacionamiento, pero salir en tierra suelta puede causar muchos accidentes. La ruta por lo visto era complicada en si por la altura de la ciudad. Las subidas eran escasas aunque si algo marcadas.

Hacer un evento en la tarde/noche no fue visto con mucho agrado por muchos, pues crea congestionamientos masivos y rompe con el horario en el cual un corredor esta acostumbrado a competir. En una ciudad de México, donde todo es más peligroso cuando se esta a oscuras, puede ser un riesgo innecesario.

Lo que si se le puede aplauidir a este evento es que estuvo bien resguardado. En algunas partes demasiado, que ni hasta con acreditación de prensa podías pasar. Es un evento que despierta las ganas de muchos por correr o caminar por 21 kilómetros y en algunos lugares pues hasta más. Este evento has de haber superado sus propias expectativas.

Yo lo vivi de fuera por segunda vez, y es padre ver lo que muchas veces pasa atras de ti. Muchos lo sufrieron, pero una buena parte parecía estar enamorada de lo que sucedía a su al rededor. Siempre ver la cara de quienes lo terminan te hace saber quien lo gozó, quien esta satisfecho y quien lo sufrió.

Como dije al principio, aquí, el 80% de los que participaron iban tan solo a eso, participar de la experiencia y el reto que representa completar la distancia. Para eso esta, no es para ver quien es el más rápido, pero es para prender esa chispa de amor por hacer ejercicio. Sin eventos como este, mucha gente carecería de motivación para lograr cosas grandes como la que lograron aquél día. Una experiencia que muchos recordarán de por vida.

Mi Reportaje Color del Rock’n’Roll Ciudad de México

¡Boston, esto no acaba aquí!

Una vez más lo intenté y una vez más no salieron las cosas como yo esperaba. El primero de marzo fue el día que me había pactado como límite para lograr algo que muy pocos han logrado, correr un maratón en menos de 185 minutos. El Maratón Interancional LALA era el escenario y Boston era la meta.

La preparación fue fuerte, más la logré disfrutar bastante. Prácticamente todo me salía bien y eso ayudó a que la confianza en un buen resultado fuera en aumento. Yo sabía que debía hacer una carrera perfecta y que no hay margen de error cuando te trazas objetivos tan altos. Siendo mi propio entrenador he aprendido a dar lo mejor de mi de manera calculada. Se lo que necesito para ir cumpliendo objetivos a corto plazo. Dos semanas antes de la carrera el panorama cambio pero la fecha de la carrera siguió siendo la misma.

La verdad que lo más fácil sería olvidar lo que pasó el tan ansiado día. Pero para lo que trabaje tan duro por tantos días no se borrará de mi mente de la noche a la mañana.  Si se los comparto tal vez entiendan un poco de lo que siento tras lo ocurrido.

Los días previos mis piernas se empezaron a sentir muy pesadas. Como si estuviera cargando plomo. Nunca entendí a que se debió pero pues busque las formas de deshacerme de eso. Por más que intenté no pude y me presenté a la salida del maratón con con ladrillos que se hacián pasar por piernas bajo mi cintura. No había vuelta atras, regresar a dormir no era opción, iba a pasar lo que tenía que pasar.

Los primeros diez kilómetros ni el mismo Alejandro González Inarritu los hubiera visualizado tan bien. No me sentía cansado y me alimentaba de la energía de quienes apoyaban a los corredores. Encontré a alguien que llevaba el paso que quería y no lo dejé ir, de repente él se tronó y aún peor, no faltaba mucho para yo sentirme igual.

Esos dos ladrillos (piernas) comenzaron a hacer efecto mucho antes de que el sol fuera factor. Ya para el kilómetro 15 renuncié a Boston y a un récord personal. De haber corrido los primeros kilómetros en 4:20-4:30, sin entender el porque, mis parciales ya estaban pasando los cinco minutos por kilómetro. Si llegó a pasar por mi mente el desertar, era más comodo eso para el cuerpo que seguir sufriendo casi 30 kilómetros más.

Eso si, nunca había visto a gente caminando tan pronto. Desde el kilómetro 10 ya empezabas a ver a gente en situaciones similares a las mias, que solo irián empeorando conforme el sol pegara más fuerte y los nutrientes en el cuerpo se fueran consumiendo. Yo traté en salvar mi carrera, mi objetivo era ahora pasar la meta en menos de 4 horas. Tenía que haber una forma. Agarre ritmo y parecía que nada me detendría pasando el kilómetro 30, pero las sorpresas continuaban.

Calambres, los malditos calambres, esos que llegan cuando menos los quieres. Esta vez no eran tan fuertes pero lo suficiente para sacarme de ritmo. Trataba de recuperar el azucar en la sangre y aprovechar los masajes que daban los cuerpos de auxilio en el recorrido. Cerca del kilómetro 32 escuche a una señora decir:

“Gracias por ser un ejemplo para nosotros, gracias por demostrarnos que todo es posible,” y es que si, los maratonistas somos eso, personas que solo nos tenemos a nosotros mismos como limite.

Desde eso momento supe que no iba a abandonar esta carrera. Boston no era opción, una marca personal tampoco y tampoco hacerlo en menos de 4 horas. Pero iba a terminar. Así que pasando el kilómetro 38 no mire atras y con lo que me dio el cuerpo no paré. Senti como 10-15 calambres en ese periódo pero pararse ya no era opción. Ya sentía cerca el final.

Darle la vuelta al Bosque fue toda una odisea, las vueltas no se veian muy cerca y aún peor, la recta final se veía eterna. Pero ya estaba ahí, que tanto es tantito, resulta que bastante. Después de un tiempo del que ni me quiero acordar quedan algunas cosas buenas.

Oscar Javier Casanova Perches terminó su septimo maratón y apenas tiene 26 años. Lo hizo tras haber sufrido por más de la mitad del camino, que es de las pesadillas de un maratonista antes de empezar. Venció al cansancio, al dolor, a la idea del abandono y se queda con su orgullo.

Si se llega a sentir como fracaso el haber trabajado tan duro y no conseguir el objetivo deseado. Pero queda en mi la satisfacción de haberlo intentado, de haber entrenado como debía a pesar de mis otros trabajos, de haber dado lo que ayer fue lo mejor que pude. Que nadie me contara lo que se siente acabar ese maratón. Por ahora voy a dejar a esta distancia en paz, pero cuando vuelva seguro que voy a conseguir el objetivo que hace seis años me tracé. ¡Boston, esto no acaba aquí¡

Desde Otra Perspectiva

De una preparación de cinco meses a una de poco menos de una semana. Así de grandes son las diferencias que viví con el Maratón de la Ciudad de México. He corrido cinco y he cubierto dos. Ambos tienen sus grandes retos, he aquí las similitudes y las diferencias.

Empezando por la alimentación. Yo nunca he sido alguien de dietas pues con todo lo que corro siento que lo como se quema en poco tiempo. Así que durante la semana no hubo cambios en ese aspecto. Desde el ángulo que viví este maratón si disfruté más esta diferencia pues de no haber sido así adiós refrescos, tacos, mariscos entre otros antojos. El viernes por la noche, cuando acostumbro comer pasta antes de un maratón estaba muy agusto cenando tacos con todo y agua de horchata.

Aunque no lo crean también se requiere de buena preparación física para cubrir un evento que se expande por 42.195 kilómetros en una ciudad más de 2,000 metros sobre el nivel del mar. Mis entrenamientos obviamente no estaban enfocados para cubrir la distancia pero sí para poder acelerar de un punto a otro. Sabía que mínimo iba a correr/caminar unos 10-15 kilómetros entonces había que estar preparados.

Los días previos a correr un maratón varias estrategias en caso de que una no funcione. Planeo cuáles quiero que sean mis parciales y sólo me imagino el recorrido. No me gusta manejar por donde voy a correr, lo que veo en un mapa es lo único que necesito cuando voy a correr. Esta vez sin problemas caminé el jueves y viernes por varios puntos donde iba a pasar la carrera del domingo. Para ver de donde saldrían las mejores tomas.

Cuando voy a correr un maratón me gusta ya tener un plan fijo desde mínimo tres días antes. Un plan que no debe cambiar bajo ninguna circunstancia sabiendo que puede haber cambios sobre la marcha. Esta vez mi plan estaba listo a menos de 12 horas del arranque.

Obviamente que la diferencia más grande es que no iba a correr la distancia completa esta vez. Pero el haberlo hecho antes me ayuda a saber como se va sintiendo la gente en cada punto. Se que los niveles de energía están en su máximo apogeo durante la salida, al igual que los nervios. En los primeros diez a 15 kilómetros la gente aún va sonriendo. Es entre el kilómetro 20 y 30 que empieza a haber dudas si se podrá completar la prueba. Del 30 al 37 no quieres saber nada más que llegar a los últimos cinco kilómetros. Ya cuando conquistas la última subida de un recorrido y sabes que la meta está ahí las caras de los participantes lo dicen todo y que decir de la meta. No hay lugar más alegre que ese.

Así que mi plan estaba diseñado en cubrir algunos de estos puntos sin tener que recorrerlos todos. Esta vez tenía que pensar bien en que partes iba a correr y en que partes iba a hacer uso del transporte público para poder llegar a todos los lugares establecidos en mi plan de vuelo.

Los nervios no estaban esta vez centrados en mi cuerpo, pero en el equipo tecnológico con el que contaba. Ver cómo el pronóstico de lluvia no se quitaba si me puso algo nervioso pues no había caído una sola gota durante la semana. No había plan “B” esta vez, sólo buscaba la mejor manera de cuidar lo que tenía a mi disposición. Eso si, en diciembre pasado estaba listo para cubrir un maratón que fue suspendido por nieve y terminé grabando uno improvisado. Así que por frío sabía que no me iba a morir.

El día de la carrera me levanté a la misma hora si no es que más temprano de lo que lo haría si estuviera por correrla. Me puse tenis y ropa que me cubriera del frío tal y como si fuera a participar. La gran diferencia estuvo en no ponerse el número de competidor. Al llegar a la salida no necesite la media hora para calentar, sólo para ver por donde iba a estar. Y cuando más contento estaba porque parecía que la lluvia había desaparecido dieron las 7:15 (hora del arranque) y sin posibilidad de cubrir la cámara cayó un aguacero que casi estaba a seguro iba a descomponer la cámara.

Afortunadamente no fue así. Así que poco a poco me fui siguiendo mi plan. De las casi 15 personas que iba siguiendo, sólo tres no tenían la playera del maratón puesta. Así que encontrarlos entre una muchedumbre verde fue otro reto. Pero poco a poco la lluvia desapareció e hizo el trabajo un poco más fácil. Tras un largo recorrido en metro llegué a Ciudad Universitaria para ver la llegada. Mi pronostico no me falló. Estaba viendo lo que había pensado que vería en cuanto a las caras de los competidores.

Yo que estoy acostumbrado a correr junto con personas que no piensan más que en acelerar para buscar un boleto Boston muchas veces me pierdo del tipo de cosas que vi el domingo. Personas en sillas de ruedas, en muletas, con sobrepeso y hasta ciegos que sienten más que uno lo que estan por lograr. Eso si, cuando pones una cámara de frente a los corredores que estan por llegar a la meta, de cada diez, al menos ocho te van a saludar para que los hagas famosos.

Esta vez no me dieron calambres, pero al terminar de grabar el hambre era casi la misma que cuando he corrido un maratón. Llegué a mi departamento tan cansado como si lo hubiera hecho completa y con la espalda casi rota pues había cargado con mucho por las últimas 10 horas. En diciembre, si quiero llegar a Boston no me queda de otra más que correrlo. Regresar a mis protocolos de siempre y volver a ver todo de la manera que lo he hecho por cinco veces.

El domingo 31 de agosto fue uno de esos día en los que sentí como si hubiera corrido un maratón pero no es cierto.

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Lo equivalente a mi número de       competidor.