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Triatlón Sprint Deportemanía de Alto Nivel

Con la participación de cerca de 300 competidores de diversas partes de la república la 3ra edición del Triatlón Sprint Deportemanía Renegade fue todo un éxito en Playa Miramar este domingo 16 de julio.

Una edición en la que llamó la atención el crecimiento que ha tenido desde sus inicios en el 2015. La gran cantidad de participantes foráneos y la calidad de competencia que hubo debido a esto. Además de que muchos atletas locales se involucraron en este evento.

Fue en punto de las 7:00 am que dió inicio el evento junto a las Escolleras en Playa Miramar. Por categorías iban saliendo las oleadas hacia las aguas del Golfo de México para un recorrido de poco más de 900 metros.

Después, los atletas debían recoger sus bicicletas para rodar 20 kilómetros por el Boulevard Costero. Un circuito de cuatro vueltas de cinco kilómetros los esperaba. Lo impresionante fue ver más de cien bicicletas rodando por el boulevard al mismo tiempo.

El circuito estaba cerrado a la circulación vehicular por elementos de Transito de Ciudad Madero y voluntarios del evento. Además, fue la primera vez que había jueces para sancionar el drafting (rodar pegado a la bicicleta de enfrente).

Para terminar, los competidores debían correr cinco kilómetros sobre el Malecón de Playa Miramar, dando dos vueltas a un circuito de 2.5 kilómetros. La meta estaba sobre la Zona Artesanal del mismo malecón.

Fue ahí dónde uno a uno fueron pasando los competidores. Al cruzar la meta algunos lloraban de felicidad, otros por se mostraban felices por haber ganado y otros cumplían el sueño de convertirse en triatletas.

Al mismo tiempo, hubo quienes participaron por equipos y en relevos. Sin embargo el director del evento, Arturo López destacó que cada vez eran más quienes se animaban a competir por su cuenta.

“Es muy agradable ver que la gente agarra el reto de hacerlo ya completo, eso incrementa el número de participantes,” comentó López al final de la competencia.

Poco más de una hora después de que el último competidor había cruzado la meta, llegó al hora de la premiación se les entregaron medallas a los primeros tres lugares de cada categoría.

El hombre más rápido fue Victor Lira de Ciudad Valles con un tiempo total de 1:12:05 mientras que Alejandra Valera Aradillas de Ciudad Madero fue la mejor mujer parando el reloj en 1:35:25.

El director del evento dijo estar satisfecho con la respuesta de la gente hacia un evento que ha ido mejorando año con año. Adelantó que ya hay planes para incluir un evento de distancia olímpica y a largo plazo se busca que sea un evento avalado por la federación.

Añadió que se esta trabajando en la dirección correcta, pues cada vez más foraneos vienen a probarse en este evento y se va corriendo la voz acerca de la calidad del mismo. Algo que tiene muy contentos a los organizadores.

“La verdad muy contento.Es un esfuerzo que vale la pena al ver cómo la gente lo disfruta, cómo termina, los comentarios,” comentó el director del evento, quien aún recuerda los retos que tuvo hace tres años para organizar el primer triatlón en la zona.

Al final se anunció que en Septiembre se estará realizando un Triatlón Super Sprint en la zona. La convocatoria para dicho evento estará disponible en la página de Deportemanía próximamente.

“Ojalá unamos fuerzas porque es un beneficio para todos (atletas, iniciativa privada, autoridades gubernamentales). Los mismos comercios que están aquí en la playa tienen un beneficio, inclusive los pescadores,” agregó Arturo López.

Así concluyó la tercera edición del Triatlón Sprint Deportemanía presentado por Renegade. Además se le puso fin a un serial de tres eventos que incluían un duatlón, un acuatlón y el mismo triatlón. Los tres han crecido con el paso de los años y estarán de vuelta para el 2018.

Conquistando un Ironman 70.3

El 30 de octubre del 2016 cerré una etapa que jamás en mi vida olvidaré, llegué a una meta a la que pocos llegan y me colgué una medalla que representa más que la mayoría. Ese día acabé un Ironman 70.3 en Los Cabos.

Fueron seis horas y 45 minutos de esfuerzo tan solo ese día. Habían sido más de tres horas diarias por más de cinco meses las que le tuve que dedicar para llegar preparado al evento. Momentos alegres, tristes, otros de angustia y algunos muy complicados fueron el preambulo para lo que me dispuse a hacer el domingo pasado.

¿Por Qué? 

Yo ni me consideraba triatleta al empezar el año. Aunque ya había hecho un par en categorias infantiles, lo que podía pensar en hacer este año sería más del triple en cuanto a distancias y no comparemos el esfuerzo que conlleva.

Después de un Maratón de Rotterdam que me dejó con un mal sabor de boca decidí dejar a un lado el maratón temporalmente. Hacer otras cosas que me siguieran retando pero no caer en el vicio del maratón por un buen rato. Empecé a ver videos y fotos de amigos que hacían Ironmans y decidí entrarle a uno. En ese momento no sabía a lo que me metía.

Entrando al proceso yo ya tenía dos ventajas. No le tenía miedo al nado en aguas abiertas y podía correr bien. Mi punto debil era y sigue siendo la parte de la rodada en bicicleta. Tomando en cuenta eso y que necesitaba tiempo para prepararme bien, decidí que mi primer Ironman 70.3 fuera lo más tarde que se pudiera en el año y en México.

La Preparación

De solo ir en bici de mi casa al Oxxo, debía empezar a pensar en hacer eso más de 90 veces para tan solo aguantar el rodar 90 kilómetros. De nadar y/o trotar en una alberca debía empezar a por lo menos nadar 30 minutos continuos. De correr a tope todo el tiempo debía aprender a medir mis esfuerzos ya que posiblemente llegaría cansado a la corrida.

Tendría que escribir un libro completo para detallar como fui progresando conforme pasaba el tiempo. Aunque me salté el competir en la distancia de Triatlón Sprint, cuando llegó el tiempo de participar en el Triatlón de Veracruz, estuve más que listo.

Me junté con un gran equipo de ciclistas que me fue ayudando y dando tips para ser más eficiente a la hora de pedalear. Tuve que tomar una bicicleta prestada para tener algo de menos peso y aprendí a rodar con zapatillas. Aunque la bici no estaba a mi medida (punto a mejorar para la próxima) fue con lo que entrené de agosto a la fecha. Poco a poco fui subiendo las distancias y sabía que estaba listo para el día de la competencia.

Para lo que era el nado debía tener más condición de la que ya tenía y mejorar en la tecnica. Era la técnica lo que me haría más eficiente a la hora de nadar para administrar mis esfuerzos, nadar a buen ritmo y no salir cansado a lo que seguía. Además, me ayudó a saber manejarme en diferentes tipos de corrientes.

En la corrida no tuve que trabajar mucho. Con la condición que me daba el trabajar en el nado y la bici, las cosas se fueron dando en la corrida. Sin emplearme a fondo podía correr un medio maratón en 100 minutos y aunque sabía que ese no sería el caso el día de la carrera, saber que tenía ritmo era suficiente para mi.

Para cada etapa del triatlón tuve gente que me apoyaba con consejos y me empujaba a dar más cada vez. Lo que no hice fue tener un entrenador ó programa de entrenamiento que me dijera que hacer cada día. Yo trabajaba en lo que sentí que debía afinar más sin descuidar lo que ya me venía saliendo bien. Las distancias también eran acorde a eso.

La Caida

Tuve dos caidas de la bici en el entrenamiento rumbo a Los Cabos. La primera no fue de consideración ya que no me impidió seguir entrenando. La segunda, justo cuando estaba en mi mejor momento físico, me impidió hacer muchos esfuerzos por casi una semana.

Esa segunda caida fue en el kilómetro 70-75 de un entrenamiento pactado a 90 en bici. En ese momento pensé que era un simple raspón, pero conforme pasaron las horas y los días me di cuenta que no era así. El dolor para mover el brazo derecho era muy fuerte, correr era molesto, rodar daba miedo y nadar impensable.

De la satisfacción por haberme levantado el día del golpe a terminar los 95 kilómetros, pasé a la frustración por no poder acelerar la recuperación y perder tiempo valioso en la preparación para mi primer IM70.3. Sin embargo esos ratos malos pasan y me ayudaron a tomar con más fuerzas y determinación las últimas semanas rumbo al gran día.

El Viaje 

Siempre había soñado en ir a Los Cabos de paseo, de pesca, a una boda, a una fiesta ó algo así, pero en 27 años nunca se me ocurrío ir para un Ironman, y mucho menos mi primero. Sin embargo, muchos lugares que conozco los conozco porque he tenido que ir a competir ahí, así que ir a Los Cabos era una parada más en el tour.

Tal vez lo mejor de este viaje fue compartirlo con grandes amigos y que mejor que con mi familia. Al principio vieron esto como una locura (quien no) pero con el paso del tiempo sentí más y más apoyo. Al principio pensaba irme solo a Los Cabos, una semana antes del viaje supe que los seis ibamos a estar juntos. Ya no podía ir más motivado que eso.

Me fui tranquilo a Los Cabos. Un domingo antes de la carrera había corrido bien una carrera de diez kilómetros y sabía que el trabajo estaba hecho. Tenía muy claro que estaba bien preparado y que iba a disfrutar mucho mientras trataba de sufrir lo menos posible.

Los días en Los Cabos antes de la carrera para mi se fueron muy rápido pero los pude disfrutar. Ir con personas que iban a lo mismo que yo fue muy reconfortante. Pude haber ido a ver la ruta de la bici pero decidí no hacerlo. Estuve muy tranquilo el fin de semana. La emoción ahí estaba pero siento que la supe controlar.

El Gran Día

Desperté a las 4:30 am. Gracias a Dios no batallé para dormir y me levanté con la misma calma de los días anteriores. Sin sueño y sabiendo que al final del día iba a ser un Ironman 70.3 Finisher. Poco a poco me fui alistando para salir del hotel. Me subí al camión para ir a la salida y caminar a la zona de bicis.

Mientras había ansiedad por lo desconocido, estaba muy motivado por ver el amanecer, a la gente preparándose y dejar mi bici lista para salir del agua y a rodar. A las 6:35 am arrancó la competencia y segundos después yo ya estaba nadando en las aguas del Mar de Cortés.

El NADO (1900 metros)

Sin duda el nado fue la mejor etapa de la competencia. No podías correr mucho al entrar y salias al mismo tiempo que casi 700 nadadores, por lo que el arranque no era fácil. Sin embargo fui muy paciente y aproveche cualquier hueco para avanzar. Siempre mantuve a alguien a mi izquierda para saber que no iba chueco y veía hacia adelante de vez en cuando para no perder el rumbo.

La llegada a la primera boya fue rápida, a la segunda ya fue una tirada más larga y con las olas golpeando de lado pero seguía avanzando bien. Pasando la segunda la linea no era recta por lo que la tirada fue algo confusa hacia la tercera boya. Ya que pasabas la tercera la corriente por la resaca era un poco más fuerte pero estabamos a nada de acabar.

Yo me sentí bien en todo momento. Casi no tragué agua y me iba protegiendo con otros competidores de las olas y en algunos casos haciendo drafting hasta tener energía para pasarlos. Salí del agua en 35:50, al mismo ritmo que en Veracruz pero con 400 metros más y un mar más picado. Iba feliz porque todo iba muy bien.

La BICI (90 kilómetros)

Si había una etapa que me espantaba era la que venía. Mi punto debil era el ciclismo y la ruta era complicada con muchas subidas y bajadas. Sin embargo me sentía bien, entero y al no haber usado las piernas en el nado, las tenía frescas para lo que venía.

Al salir es una subida de como 600 metros bastante empinada pero con buena tracción. No me aceleré y me fui acomodando para lo que venía. Luego venía algo nuevo para mi. En estos eventos no se permite el drafting. Ya había estado rodando solo para prepararme para esto. En las bajadas me aplanaba como podía, en las subidas me paraba en los pedales sin desgastarme más de la cuenta.

Todo iba muy bien. Muy pocos eran los que me pasaban a pesar de tener muy buenas bicicletas y yo pasaba a muchos. Sin embargo, el momento más negro de la competencia llegó pasando los primeros 20 kilómetros, cuando en una bajada escuche que algo tronó. Era mi llanta trasera que se había partido.

Obviamente no tenía refacción para eso. Tuve que esperar media hora para que pasara un mecánico a que me auxiliara. Una vez que vió el problema él se llevó la llanta a cambiarla y de ahí pasaron otros 20 minutos en lo que regresó con la nueva. La inflamos y por fin, después de casi una hora parado en el sol, pude continuar.

Ya me habían pasado todos mis compañeros, entonces con la adrenalina al tope para recuperar algo del tiempo perdido me fui sin piedad el resto del recorrido. Descansando de vez en cuando e hidratándome lo mejor que podía. Mientras que en Tampico batallaba con las subidas, en Los Cabos fueron las partes dónde mejor me fue y pasé a mucha gente.

Todo iba bien, ya había retomado los ánimos después de haberme parado, estaba rodando como nunca en mi vida y lo que me tomó por sorpresa fue la llegada a la segunda transición. Al estar mal marcados los señalamientos de las vueltas para la bicicleta, acabé como 15 kilómetros antes de lo planeado. Sin embargo, al entregar la bici no me quedaba de otra más que seguir con la corrida. Con el tiempo que había perdido parado, hasta las matematicas seguían estando en mi contra.

La CORRIDA (21.1 kilómetros)

Siempre había dicho que mientras me sobraran piernas para la corrida, ahí podía hacer un buen avance en posiciones. Me bajé de la bici algo confundido pero a completar el trámite del 70.3, un medio maratón a medio día con 34 grados centígrados como temperatura.

Aquí vi a mi familia varias veces, las porras que me echaron fueron algo fuera de lo normal. Así que la primer vuelta la hice bien conforme a lo que pensaba hacer. Era una vuelta larga y con casi nada de sombra. Las piernas se seguían moviendo y me propuse acabar la primer vuelta sin parar.

La segunda fue de puro corazón y de mero trámite. Sabía que podía quedar descalificado por lo que pasó en la bici pero no por eso me iba a salir. No había sido intencional. En la segunda vuelta me acompaño mi mamá. Corriendo, caminando y parándome a estirar por calambres se fueron pasando los kilómetros.

Hicimos varios amigos en esa vuelta, pues todos estabamos con dolor en ese último tramo. Ya cuando di la vuelta hacia la calle dónde estaba la meta no me paré por más que el cuerpo lo pidiera. Disfrute cada uno de esos últimos metros como nunca a pesar de todo.

El GRAN FINAL

Me acordé de todos los que me habían ayudado para prepararme para este reto. Me acordé de todo lo que sufrí en entrenamientos para llegar a ese punto. Me acordé de lo bueno y lo malo de ese día para llegar hasta ahí. Me acordé de todos los que con palabras de aliento me habían echado porras en los días previos y estaban pendientes a mi resultado.

De todo eso me acordé en unos metros. Vi a mi papá metros antes de ver la meta, vi a mis hermanas en la última curva del recorrido y haber recorrido con mi mamá los últimos ocho kilómetros de la carrera le daba sentido a todo el esfuerzo y sufrimiento. ¡Me ví subiendo la rampa y cruzando la meta! Levanté los brazos al cielo, celebré como si la hubiera ganado.

Al bajar la rampa no cabía en mi tanta emoción. Lo había dado todo por más de seis horas. Me agaché y sin negarlo lloré. No había sido el debut perfecto en esta distancia pero uno del cual me puedo sentir orgulloso.

Esta Historia Continuará

Tener a familia y amigos presentes ahí significo mucho para mi. Ver las muestras de apoyo por mensajes de texto y redes sociales me sigue emocionando. Saber que logré lo que me propuse hace varios meses me demuestra el tipo de persona que soy a pesar de las adversidades.

Sin lugar a dudas hay espacio para mejorar y le estoy tirando a clasificar al mundial de la especialidad la próxima vez que lo intente. Este tipo de deportes se vive de una manera diferente al maratón y exige de manera diferente, pero sin duda te enseña mucho de ti mismo. Yo estoy feliz con mi debut y no cambio esta sensación por nada en el mundo.

Esfuerzo Completo en Medio Maratón (VIDEO)

Ya sea la primera vez como lo fue para Guillermo Arzate, o el número 40 para Fernando Vargas, el hacer un medio maratón (21.100 kms), es un reto para cualquiera. Ellos, eran tan solo dos corredores en un evento donde más de 20,000 atletas participaron. Las razones por las cuales lo hacían eran variadas, pero la meta para todos era la misa el domingo 26 de junio a un costado del Ángel de la Independencia en el Distrito Federal.

El Medio Maratón de la Ciudad de México es uno de los muchos eventos organizados por el gobierno capitalino para la preparación de los corredores al Maratón de la Ciudad de México a llevarse a cabo el 30 de agosto y que simula lo que fue la ruta del maratón olímpico de 1968. El medio maratón, ha sufrido cambios en su ruta a través de los años, pero terminarlo nunca ha dejado de ser complicado por las subidas y bajadas del recorrido sobre Reforma, Polanco y Chapultepec.

VIDEO: Revive lo que fue esta gran fiesta deportiva

En punto de las 7:00 el director del Instituto del Deporte del Distrito Federal, y ex-seleccionado nacional en atletismo para representar a México en 1996 y el año 2000, Horacio de la Vega, dió el disparo de salida. Los ahí presentes estaban divididos en cuatro corrales, y estaban formados desde el Ángel hasta la Estela de Luz (casi un kilómretro de extensión).

El recorrido inciciaba dirección a la Avenida Insurgentes para dar vuelta en La Palma y regresar para tomar la desviación hacia Polanco. Para el kilómetro 8, ya estaban de vuelta en Chapultepec, zona a la que rodeaban para después de una larga subida regresar a la meta ubicada en el mismo punto de salida.

“Muy sorprendido de que lo logré, muy agusto,” dijo Guillermo quien venía desde Tampico. “Muy emotivo, muy conmovedor inclusive porque te anima mucho la gente y gracias a Dios que lo hice.”

Es que en casi cada rincón del recorrido había gente apoyando en las calles. Algunos como miembros del staff, pero otros lo habían hecho por su propia voluntad para animar a los corredores que iban a querer terminar los 21.100 kilómetrs del recorrido. Pancartas de apoyo para familiares, amigos y extraños se podían ver con frecuencia.

“Estuvo bueno, yo creo que le bajaron un poco de intensidad al del año pasado aunque las subidas si las sentí pesadas,” comentó Teresa, quien al igual que muchos se esta preparando para el gran reto el maratón completo.

Ella no iba sola en este reto. Jean Carlo la fue acompañando en cada paso del circuito. Cuando una sentía que ya no podía, la otra persona estaba ahí para ayudarla. Al igual que irse contagiando de la energía entre ellos, el estar rodeados de miles de personas haciendo lo mismo los impulsaba a no darse por vencidos.

VIDEO: Lo que la gente dice sobre el Medio Maraton de la Ciudad de México

“Muy bonito (recorrido), la verdad es que se dsifruta mucho el ambiente que se hace aquí,” comentó Jean, que estaba haciendo su debut en el Medio Maratón de la Ciudad de México.

La carrera había comenzado con una temperatura de 13 grados centígrtados, pero con el paso de los minutos y hasta horas, el calor empezó a hacerse sentir en las calles de la capital del país. Eso fue un factor que reto hasta a los más veteranos en la distancia. Uno de ellos, Fernando, tuvo que luchar contra eso y más para poder terminar.

“Una ruta demandante,” fue como la describió Ferando. “Aquí se ve de veras quien se preparó para esta prueba.”

El caso de Fernando es único y excepcional. El lleva mucho tiempo en las carreras y es un ícono dentro del mundo del atletismo a nivel amateur. El hombre hace todo con la ayuda de muletas y una sola pierna. Fenando perdió su pierna en un accidente de transporte público pero eso no lo alejo del deporte que le apasiona. Ahora asegura que lo que más le gusta es poder inspirar a quienes lo ven a hacer cosas grandes.

“La verdad la gente me anima mucho, me motiva mucho y aparte la misma gente me dice que se siente motivado por mi que yo les animo a que terminen su carrera. La verdad me siento muy emocionado por todo eso.”

Es que esa misma energía entre corredores es contagiosa. Aún estes teniendo tu peor día en la carrera, nadie que este atras de ti te va a dejar rendirte. Natalia, si vivió momentos complicados dentro de la carrera pero esa magia que hay entre corredores la impulsó a la meta.

“De pronto si como que quería tronar pero la energía de la gente se contagia y así uno sigue,” ella comentó justo después de haber cruzado la meta.

Ellos solo fueron cinco de los más de 20,000 que se dieron cita el domingo 26 de julio muy temprano para conquistar una distancia por primera vez. Ya sea solos o con amigos, fueron venciendo kilómetro tras kilómetro. Su esfuerzo, más el apoyo de todos en la ruta hicieron del Medio Maratón de la Ciudad de México todo un éxito.

Los ganadores absolutos de esta edición fueron Tomás Luna con un tiempo de 1:08:57. En la rama femenil los honores de campeona se los llevó Faviola Pérez Igari parando el cronómetro en 1:21:46. El año pasado habían sido atletas keniatas quienes habían dominado el evento.

La cuenta regresiva para el maratón completo sigue su marcha, igual que los entrenamientos, pero este ensayo fue para muchos una muestra de que van por buen camino. ¡Felicidades a todos los corredores!

Consulta los Resulatdos Aquí!

Un Triatlón Que Hace Historia [VIDEO]

Con la participación de más de 200 participantes, se llevó a cabo en la Playa Miramar el 1er Triatlón Sprint organizado por Deportemanía el día de ayer. Es para destacar el hecho de que casi la mitad venían de fuera con el simple hecho de participar en esta competencia histórica y que resultó ser todo un éxito.

Es que fue el primer triatlón organizado en la zona sur de Tamaulipas. En punto de las 7:30 de la mañana, comenzó la competencia de la cual no se tenían precedentes pero si había causado mucha expectación. El recorrido constó de 750 metros de nado en el mar, 20 kilómetros en bici y cinco kilómetros corriendo en el Malecón.

“Este deporte es un deporte ideal para esta zona porque tenemos la Playa Miramar aquí en Ciudad Madero hermosa, y todo lo que es el circuito en el Boulevard Costero y nuestra escollera recién remodelada entonces es un escenario ideal,” dijo Malu Aranda, una de la competidoras.

Así se vivió este histórico evento

Los ganadores absolutos de esta primera edición fueron Victor Berrones y Paula Ovalle, ambos procedentes de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Fabían Garcia y César Humberto Mancilla completaron el podio para los hombres y Mayra Berrona junto con Norma Rosas hicieron lo propio en la categoría femenil

También se premiaron a los ganadores en las categorías Juveniles, Libre, Sub-Master, Master y Veteranos en ambas ramas.  Además hubo modalidad de Relevos Varoniles, Femeniles y Mixtos. Los resultados a detalle los puedes encontrar aquí.

Mientras la preocupación de muchos fue el enfrentarse con un mar intranquilo, las aguas del Golfo de México lucieron en relativa tranquilidad. También se contó con el apoyo de lanchas y buzos para cualquier eventualidad. Para el organizador del evento, Arturo López, el nado en aguas abiertas fue una parte que representó retos en cuanto a logística.

“Como todos sabemos, el mar es de respeto y era una etapa que dentro del triatlón a mi en lo personal, siempre me hacía un poquito de ruido. Ya teníamos el proyecto de este triatlón desde hace un buen tiempo y nos habíamos quedado únicamente en duatlón. El agua era lo que acababa a mi de convencer,”comentó López.

Quienes pudieron presenciar y participar en este evento, se mostraron contentos con la organización del mismo. A la vez, mostraron optimismo de que se vuelva una tradición en la zona.

“El recorrido muy bonito y pues obviamente me gusta mucho la playa a mi,” mencionó Berrones. “Si se picudea con los eventos nacionales y estatales también.”

“Estoy sorprendida, la verdad es que esta muy bien organizado, es un primer triatlón, yo creo que de aquí partimos para algo mejor pero la verdad esta bien organizado,” comentó Gaby Gutierrez, ganadora de la categoría Master Femenil.

Al evento acudió el director de deportes de Ciudad Madero, Miguel Mendoza y representantes de los diversos patrocinadores de la justa deportiva. Cabe destacar que no hubo percances que lamentar durante toda la mañana a pesar de la humedad y las altas temperaturas. Al final, varios atletas como Víctor Pérez se pudieron ir a casa sabiendo que ahora ya eran triatletas.

“Terminar una competencia de este tipo, descubre uno cosas interiores que no se imaginan,” aseguró Perez. “Descubrí que el apoyo de mi familia es lo que me impulsa a hacer todo lo que hice el día de hoy.”

Nelson González tampoco se iba a querer perder de esta experiencia. A falta de una bici en los meses previos y habiendo corrido un medio maratón el día anterior, González llegó algo desvelado pero con ganas de asumir un reto más.

“Hay que vivir el día,” enfatizó Gonzalez. “Yo creo que la adrenalina de ayer no me dejó dormir, yo creo que dormí unas tres horas, que no se lo recomiendo a nadie.”