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Moviendo el Cuerpo al Ritmo de la Mente

Cinco semanas es poco más de un mes, pero mucho menos de lo que se requiere para estar listo para un Ironman 70.3. Una prueba de 113 kilómetros dividida en tres partes como lo son 1900 metros de nado, 90 kilómetros de bicicleta y 21.1 kilómetros corriendo.

Cinco semanas fue el tiempo que tuve para ir de muy apenas correr 20 minutos sin problemas a 113 kilómetros casi sacando el corazón. Cinco semanas de incertidumbre pensando en que tan mala era la idea de hacer algo así.

Recordando mi Primera Vez

Para mi primer intento en la distancia me preparé con cinco meses de anticipación. Fui poco a poco subiendo la intensidad y el kilometraje de los entrenamientos y entrenaba tres veces al día.

Fue un proceso muy largo que parecía por momentos interminable. Llegue a las últimas semanas rogando que ya llegara la fecha. Mi cuerpo no podía aguantar muchos días más a ese ritmo.

Al mismo tiempo, en mi vida me había sentido tan bien fisicamente. Había bajado siete kilos en los entrenamientos. Recurrí a procesos como el de tomar célular madre para darle a mi cuerpo la energía necesaria.

Todo, absolutamente todo había estado bien planeado y bien estructurado. Con la ayuda de amigos e instructores las cosas se fueron dando para que aquel 30 de octubre yo me sintiera muy confiado que iba a poder con mi primer Ironman 70.3.

Lecciones de Los Cabos

Si algo me enseño Los Cabos es que había que se paciente con el evento. Tu resultado no se decide en los primeros metros del nado, ni en los últimos de la bicicelta. El resultado depende de saber controlar los esfuerzos en cada parte de la prueba.

Al haber terminado Los Cabos 70.3 me di cuenta que si era capaz de hacerlo. Una llanta tronada y una mala señalización en una de las vueltas me dejaron con una espinita de que podría hacer mejor para mi siguiente intento.

Así fue que en febrero me inscribí al Ironman Monterrey 70.3. Un circuito que en el papel pintaba mucho más fácil que el hecho en Los Cabos, pero que requería de estar bien preparado si quería mejorar mis marcas.

Desafortunadamente para mi plan de entrenamiento, mi carga laboral creció en un 200% a los pocos días de haberme inscrito. El crecimiento de este proyecto (OscarSports) fue un impedimento para poder entrenar como esperaba, pero no me arrepiento de nada.

Preparación Para Ironman Monterrey 70.3

Una vez que terminó la temporada de la Jaiba Brava pude regresar a entrenar. Sin embargo ya eran contadas con una sola mano las semanas que faltaban para el gran reto. Cinco semanas no parecían suficientes para algo tan grande como un IM 70.3.

Sin embargo, contaba con la experiencia de ya haberlo hecho, de lo contrario, no creo que le hubiera dado para adelante desde ese punto. Dicen que el cuerpo tiene memoria, y a eso me aferré cada día que pasaba entrenando.

Empecé nadando 500 metros el primer día. Mi primer rodada fue de apenas 30 kilómetros, mi primera corrida de apenas cinco kilómetros. Había mucho espacio por avanzar en poco tiempo pero las cosas se fueron dando y la confianza regresando.

Así que en cuestión de cinco semanas bajé tres kilos de cachete y uno más de panza. Me puse “a dieta” y entrené a tope tratando de no lastimarme haciendo esfuerzos de más. Tuve que cambiar mis tenis y ajustar la bici para soñar en poder terminar.

Los Días Previos

“El cuerpo se acuerda,” era la frase que me repetía constantemente en mi cabeza. Una frase que me daba cierta tranquilidad cuando veía como pasaban los días. Mi distancia más larga nadando fueron 2 kilómetros en 40 minutos. 60 kilómetros en poco más de dos horas rodando y 16 kilómetros en 1:15 corriendo.

El viaje a Monterrey incluía una parada en Saltillo para trabajar con Celestes FC. Algo que modificó mi preparación en la última semana pero a estas alturas del partido, poco podía cambiar. El jueves fue el juego y esa misma noche ya estaba durmiendo en Monterrey.

Para el viernes fue la entrega de paquetes. En Los Cabos tuve a toda mi familia cerca en cada momento. Algo que sin duda me dió fuerza y tranquilidad en aquella ocasión. Aquí estuve con un grupo de amigos.

A pesar de que pasaban muchas cosas en las horas previas y había muchos detalles que ver, yo estaba de cierta forma tranquilo. Repasaba en mi mente los escenarios a los que me podía enfrentar y más ó menos una estrategia que llevar.

En la práctica de nado rodé por un lado del canal en el que se llevaría a cabo la natación. Se me hiceron eternos los 1.9 kilómetros pero me olvidé de eso rápidamente. Vi la calma en el agua y me tranquilicé. Si ya lo había hecho antes, ahora no tenía porque fallar.

Al dejar la bici el sábado en el área de transición yo ya sentía que estaba listo. Me emocioné con lo que pasaba a mi alrededor pues estaba a pocas horas de volver a hacer algo que hace seis semanas estaba casi borrado de mi calendario de actividades.

Día de Ironman

El día que los más de 2,000 atletas esperabamos había llegado. El 14 de mayo fue la fecha que muchos marcamos en el calendario para participar en la cuarta edición del Ironman 70.3 Monterrey. La Macroplaza fue el punto de reunión para preparar las transiciones en una mañana fresca.

He participado en muchos eventos pero a pesar de que el Ironman 70.3 es sin duda el más desgastante de todos, siempre he sentido una tranquilidad que nunca siento en los maratones. Una calma que a veces ni yo me la creo.

La emoción no se me desborda, las ansias por empezar ahí estan y la curiosidad por saber que pasará pasa a segundo plano ya que trato de controlar lo que yo puedo controlar, lo demás lo dejo en manos de Dios y del destino.

En la fila de arranque estaba contento porque había llegado la hora. Me despedí de mis compañeros y solo pensaba en ir paso a paso a la meta. Al brincar al agua los nervios quedaron atras y empezaba mi segundo Ironman 70.3.

El Nado (1900 Metros en 36:14) 

De las tres disciplinas el nado es en la que me ha ido mejor en los últimos triatlones. El día de práctica me había desorientado mucho pero el día de la carrera si pude nadar un una linea. El Paseo Santa Lucia lleno de nadadores era territorio complicado pero lo supe llevar poco a poco.

Aunque se me hizo eterno no me deseperé y con calma fui llegando a cada una de las marcas (cada 500 metros). Los gogles no se me empañaron y no fui golpeado por otros nadadores. Me cuidé mucho de los golpes que me pudieran lastimar y echar a perder el nado.

Los últimos 400 metros fueron los más complicados pues el canal se hizo muy angosto y no había por dónde pasar. Nunca me puse a ver el reloj, solo esperaba ir de acuerdo al plan y salir abajo de 40 minutos. Cuando salí me di cuenta que iba cerca de 36 y entre los mejores 30 de mi categoria.

Bastante contento con un buen nado me dirigí a la transición de la bicicleta. Unos ligeros contratiempos con las mangas hizo que me tardara en salir pero me sentía bien y listo para 90 kilómetros de ciclismo. La parte del triatlón que es mi punto debil.

Ciclismo (90 Kilómetros en 3:31:59)

Tras acomodarme bien en la bici empecé a agarrar ritmo y sentía que me podía ir bien. El recorrido estaba bastante bueno y llevaba buen tiempo. Al ser de los primeros en salir del agua, el tráfico estaba bastante despejado.

Luego vino mi pesadilla. Una ponchada de llanta en una llanta que se me había ponchado en las últimas tres rodadas y que tronó el día que la revise con los del servicio del Ironman.

Ahí perdí cerca de 30 minutos al tener que espera a un técnico para que revisara bien el rin y la cámara. Al terminar la revisión le encontaron un hoyo y tras terminar de resolver el problema pude volver a rodar, rezando que no volviera a pasar.

Desde ese momento, cuando apenas llevaba cerca de 30 kilómetros tuve que emplearme a fondo para reponer parte del tiempo perdido. Aprovechando las buenas condiciones del recorrido pude promediar arriba de 30 kilómetros por hora el resto de la prueba.

Terminando la primera vuelta me sentía bien y la segunda ya con más confianza seguí pasando gente. Alcancé a algunos compañeros con los que había entrenado lo que me motivó a mantener el acelerador a fondo hasta el final de la parte de bici.

Carrera (21.1 kilómetros en 2:17:54)

Habiendo dejado la parte más pesada del triatlón venía la que definía mucho pero para la que menos me había preparado por el corto de preparación. Sin embargo, la corrida es algo que llevo haciendo desde los tres años así que “el cuerpo se acuerda.”

Después de una transición bastante rápida, en menos de tres minutos estaba corriendo tras haber dejado de rodar. Poco a poco agarré ritmo y al final de la primera vuelta alcancé a un amigo para pocos metros después sentir el primer calambre de la tarde.

Mi amigo me dió una pastilla para que el dolor se fuera y seguir con la segunda vuelta. Ya a paso fui avanzando y acercándome a la meta. Me hubiera gustado acabar el medio maratón en menos de dos horas pero el calambre apagó esos planes.

Paso a paso fui avanzando y pronto estaba en el último kilómetro. Ahí pasé a otro amigo y de las 6 personas que pensaba pasar, cinco no era un número tan malo tras la enorme perdida de tiempo con el problema en la bici.

Los últimos metros se me olvidó el dolor y solo disfruté que por fin iba a terminar y no me iban a descalificar. Me emocioné porque logré lo que hace cinco semanas parecía imposible. Porque fuera de todo el dolor corporal, estaba feliz. Así, con los brazos en alto acabé el Ironman Monterrey 70.3 en 6:35:59.

FELICIDAD PURA

6 horas 35 minutos después de haber salido acabé con una misión que parecía imposible. La clave estuvo en siempre creer que podía. Para lo poco que había entrenado, no dude en poder acabar.

El apoyo que había recibido por parte de muchos amigos y familiares en días previos fueron gasolina y motivación pura para avanzar cada uno de los 113 kilómetros de la prueba. No cabía de felicidad al cruzar la meta.

Fue un día en el que terminé dándolo todo, un día en el que me demostré lo fuerte que puedo ser ante la adversidad. Un día en el que moví el cuerpo al ritmo que la mente le dictó porque como siempre dije “el cuerpo se acuerda.”

Otra Oportunidad

Ahora ya me quité la espinita de la descalificación en Los Cabos, pero queda la de los problemas con la bicicleta. Además de que mejoré todos mis tiempos a comparación de lo que hice en octubre. Se que si logro tener una etapa de bici sin problemas, el cuerpo no estará tan cansado para la corrida.

Sueño con bajar de seis horas en este tipo de eventos y porque no, estar cerca de las cinco horas. Sin embargo, por ahora estoy satisfecho con el tiempo, pero más que nada con el esfuerzo.

No le podía pedir mucho más a un cuerpo que hace cinco semanas casi daba por descartado el participar. Por ahora a disfrutar de este logro, que no se consigue todos los días. Soy un finalista de Ironman 70.3.

Triatletas Tamaulipecos Brillan en Olimpiada Nacional

Daniel Abraham Morón Rodríguez y César Humberto Mancilla González se colgaron medallas en el inicio del Triatlón de la Olimpiada Nacional y Nacional Juvenil 2017 que se realiza en Monterrey, Nuevo León.

Abraham Morón se adjudicó la plata con un tiempo de 55 minutos y 29 segundos en la categoría 18-19 años. Sus parciales fueron de 09:05 en nado, 27:54 en ciclismo y 17:18 en carrera. Adelante de él,  Alberto Rodríguez de Jalisco se llevó el oro en 55 minutos y un segundo. Eduardo Castellanos de Chihuahua alcanzó el bronce con tiempo de 56:06.

El seleccionado nacional mexicano de Ciudad Victoria señaló que la prueba fue muy dura y el nivel muy alto con un clima que fue factor debido al calor y la humedad que se sintió en el Parque Fundidora.

“La medalla se la dedico a mi familia, que siempre ha estado ahí para atender mis necesidades,” comentó Morón al finalizar su prueba.

Para Morón, quien se preprara en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CENAR) este Nacional le sirve para prepararse rumbo al Campeonato Panamericano de Canadá que se celebrará el mes de julio.

César Mancilla se colgó el bronce en la categoría 16-17 años de Olimpiada Nacional (Triatlón Sprint) parando el cronómetro en 56 minutos y 50 segundos. Mancilla salió del agua (750 mts) en 09:49, 20 kiómetros de bicicleta en 0:29:00 y 5 kilómetros de carrera 16:50.

Raúl Ruiz de Sonora se llevó el oro con marca de 00:56:09 Hegel Maldonado de Jalisco acabó en segundo lugar con 00:56:38. 12 segundos después acabó Mancilla completando los primeros tres lugares de la pureba.

“Lo más difícil fue la natación ya que había competidores de mayor edad en el grupo,” comentó el victorense al terminar la prueba. “Sabía que podía recuperarme en la prueba de ciclismo y así sucedió, conseguí pasarlos y al final cerré fuerte en la carrera”.

Para Mancilla esta es su quinta participación en la Olimpiada Nacional. En las tres que ha participado como triatleta ha logrado terminar en el medallero. Además, ha competido en ciclismo y atletismo.

El día de mañana se llevarán a cabo las pruebas de Relevos donde los tamaulipecos buscarán regresar al podio de los ganadores.

Conquistando un Ironman 70.3

El 30 de octubre del 2016 cerré una etapa que jamás en mi vida olvidaré, llegué a una meta a la que pocos llegan y me colgué una medalla que representa más que la mayoría. Ese día acabé un Ironman 70.3 en Los Cabos.

Fueron seis horas y 45 minutos de esfuerzo tan solo ese día. Habían sido más de tres horas diarias por más de cinco meses las que le tuve que dedicar para llegar preparado al evento. Momentos alegres, tristes, otros de angustia y algunos muy complicados fueron el preambulo para lo que me dispuse a hacer el domingo pasado.

¿Por Qué? 

Yo ni me consideraba triatleta al empezar el año. Aunque ya había hecho un par en categorias infantiles, lo que podía pensar en hacer este año sería más del triple en cuanto a distancias y no comparemos el esfuerzo que conlleva.

Después de un Maratón de Rotterdam que me dejó con un mal sabor de boca decidí dejar a un lado el maratón temporalmente. Hacer otras cosas que me siguieran retando pero no caer en el vicio del maratón por un buen rato. Empecé a ver videos y fotos de amigos que hacían Ironmans y decidí entrarle a uno. En ese momento no sabía a lo que me metía.

Entrando al proceso yo ya tenía dos ventajas. No le tenía miedo al nado en aguas abiertas y podía correr bien. Mi punto debil era y sigue siendo la parte de la rodada en bicicleta. Tomando en cuenta eso y que necesitaba tiempo para prepararme bien, decidí que mi primer Ironman 70.3 fuera lo más tarde que se pudiera en el año y en México.

La Preparación

De solo ir en bici de mi casa al Oxxo, debía empezar a pensar en hacer eso más de 90 veces para tan solo aguantar el rodar 90 kilómetros. De nadar y/o trotar en una alberca debía empezar a por lo menos nadar 30 minutos continuos. De correr a tope todo el tiempo debía aprender a medir mis esfuerzos ya que posiblemente llegaría cansado a la corrida.

Tendría que escribir un libro completo para detallar como fui progresando conforme pasaba el tiempo. Aunque me salté el competir en la distancia de Triatlón Sprint, cuando llegó el tiempo de participar en el Triatlón de Veracruz, estuve más que listo.

Me junté con un gran equipo de ciclistas que me fue ayudando y dando tips para ser más eficiente a la hora de pedalear. Tuve que tomar una bicicleta prestada para tener algo de menos peso y aprendí a rodar con zapatillas. Aunque la bici no estaba a mi medida (punto a mejorar para la próxima) fue con lo que entrené de agosto a la fecha. Poco a poco fui subiendo las distancias y sabía que estaba listo para el día de la competencia.

Para lo que era el nado debía tener más condición de la que ya tenía y mejorar en la tecnica. Era la técnica lo que me haría más eficiente a la hora de nadar para administrar mis esfuerzos, nadar a buen ritmo y no salir cansado a lo que seguía. Además, me ayudó a saber manejarme en diferentes tipos de corrientes.

En la corrida no tuve que trabajar mucho. Con la condición que me daba el trabajar en el nado y la bici, las cosas se fueron dando en la corrida. Sin emplearme a fondo podía correr un medio maratón en 100 minutos y aunque sabía que ese no sería el caso el día de la carrera, saber que tenía ritmo era suficiente para mi.

Para cada etapa del triatlón tuve gente que me apoyaba con consejos y me empujaba a dar más cada vez. Lo que no hice fue tener un entrenador ó programa de entrenamiento que me dijera que hacer cada día. Yo trabajaba en lo que sentí que debía afinar más sin descuidar lo que ya me venía saliendo bien. Las distancias también eran acorde a eso.

La Caida

Tuve dos caidas de la bici en el entrenamiento rumbo a Los Cabos. La primera no fue de consideración ya que no me impidió seguir entrenando. La segunda, justo cuando estaba en mi mejor momento físico, me impidió hacer muchos esfuerzos por casi una semana.

Esa segunda caida fue en el kilómetro 70-75 de un entrenamiento pactado a 90 en bici. En ese momento pensé que era un simple raspón, pero conforme pasaron las horas y los días me di cuenta que no era así. El dolor para mover el brazo derecho era muy fuerte, correr era molesto, rodar daba miedo y nadar impensable.

De la satisfacción por haberme levantado el día del golpe a terminar los 95 kilómetros, pasé a la frustración por no poder acelerar la recuperación y perder tiempo valioso en la preparación para mi primer IM70.3. Sin embargo esos ratos malos pasan y me ayudaron a tomar con más fuerzas y determinación las últimas semanas rumbo al gran día.

El Viaje 

Siempre había soñado en ir a Los Cabos de paseo, de pesca, a una boda, a una fiesta ó algo así, pero en 27 años nunca se me ocurrío ir para un Ironman, y mucho menos mi primero. Sin embargo, muchos lugares que conozco los conozco porque he tenido que ir a competir ahí, así que ir a Los Cabos era una parada más en el tour.

Tal vez lo mejor de este viaje fue compartirlo con grandes amigos y que mejor que con mi familia. Al principio vieron esto como una locura (quien no) pero con el paso del tiempo sentí más y más apoyo. Al principio pensaba irme solo a Los Cabos, una semana antes del viaje supe que los seis ibamos a estar juntos. Ya no podía ir más motivado que eso.

Me fui tranquilo a Los Cabos. Un domingo antes de la carrera había corrido bien una carrera de diez kilómetros y sabía que el trabajo estaba hecho. Tenía muy claro que estaba bien preparado y que iba a disfrutar mucho mientras trataba de sufrir lo menos posible.

Los días en Los Cabos antes de la carrera para mi se fueron muy rápido pero los pude disfrutar. Ir con personas que iban a lo mismo que yo fue muy reconfortante. Pude haber ido a ver la ruta de la bici pero decidí no hacerlo. Estuve muy tranquilo el fin de semana. La emoción ahí estaba pero siento que la supe controlar.

El Gran Día

Desperté a las 4:30 am. Gracias a Dios no batallé para dormir y me levanté con la misma calma de los días anteriores. Sin sueño y sabiendo que al final del día iba a ser un Ironman 70.3 Finisher. Poco a poco me fui alistando para salir del hotel. Me subí al camión para ir a la salida y caminar a la zona de bicis.

Mientras había ansiedad por lo desconocido, estaba muy motivado por ver el amanecer, a la gente preparándose y dejar mi bici lista para salir del agua y a rodar. A las 6:35 am arrancó la competencia y segundos después yo ya estaba nadando en las aguas del Mar de Cortés.

El NADO (1900 metros)

Sin duda el nado fue la mejor etapa de la competencia. No podías correr mucho al entrar y salias al mismo tiempo que casi 700 nadadores, por lo que el arranque no era fácil. Sin embargo fui muy paciente y aproveche cualquier hueco para avanzar. Siempre mantuve a alguien a mi izquierda para saber que no iba chueco y veía hacia adelante de vez en cuando para no perder el rumbo.

La llegada a la primera boya fue rápida, a la segunda ya fue una tirada más larga y con las olas golpeando de lado pero seguía avanzando bien. Pasando la segunda la linea no era recta por lo que la tirada fue algo confusa hacia la tercera boya. Ya que pasabas la tercera la corriente por la resaca era un poco más fuerte pero estabamos a nada de acabar.

Yo me sentí bien en todo momento. Casi no tragué agua y me iba protegiendo con otros competidores de las olas y en algunos casos haciendo drafting hasta tener energía para pasarlos. Salí del agua en 35:50, al mismo ritmo que en Veracruz pero con 400 metros más y un mar más picado. Iba feliz porque todo iba muy bien.

La BICI (90 kilómetros)

Si había una etapa que me espantaba era la que venía. Mi punto debil era el ciclismo y la ruta era complicada con muchas subidas y bajadas. Sin embargo me sentía bien, entero y al no haber usado las piernas en el nado, las tenía frescas para lo que venía.

Al salir es una subida de como 600 metros bastante empinada pero con buena tracción. No me aceleré y me fui acomodando para lo que venía. Luego venía algo nuevo para mi. En estos eventos no se permite el drafting. Ya había estado rodando solo para prepararme para esto. En las bajadas me aplanaba como podía, en las subidas me paraba en los pedales sin desgastarme más de la cuenta.

Todo iba muy bien. Muy pocos eran los que me pasaban a pesar de tener muy buenas bicicletas y yo pasaba a muchos. Sin embargo, el momento más negro de la competencia llegó pasando los primeros 20 kilómetros, cuando en una bajada escuche que algo tronó. Era mi llanta trasera que se había partido.

Obviamente no tenía refacción para eso. Tuve que esperar media hora para que pasara un mecánico a que me auxiliara. Una vez que vió el problema él se llevó la llanta a cambiarla y de ahí pasaron otros 20 minutos en lo que regresó con la nueva. La inflamos y por fin, después de casi una hora parado en el sol, pude continuar.

Ya me habían pasado todos mis compañeros, entonces con la adrenalina al tope para recuperar algo del tiempo perdido me fui sin piedad el resto del recorrido. Descansando de vez en cuando e hidratándome lo mejor que podía. Mientras que en Tampico batallaba con las subidas, en Los Cabos fueron las partes dónde mejor me fue y pasé a mucha gente.

Todo iba bien, ya había retomado los ánimos después de haberme parado, estaba rodando como nunca en mi vida y lo que me tomó por sorpresa fue la llegada a la segunda transición. Al estar mal marcados los señalamientos de las vueltas para la bicicleta, acabé como 15 kilómetros antes de lo planeado. Sin embargo, al entregar la bici no me quedaba de otra más que seguir con la corrida. Con el tiempo que había perdido parado, hasta las matematicas seguían estando en mi contra.

La CORRIDA (21.1 kilómetros)

Siempre había dicho que mientras me sobraran piernas para la corrida, ahí podía hacer un buen avance en posiciones. Me bajé de la bici algo confundido pero a completar el trámite del 70.3, un medio maratón a medio día con 34 grados centígrados como temperatura.

Aquí vi a mi familia varias veces, las porras que me echaron fueron algo fuera de lo normal. Así que la primer vuelta la hice bien conforme a lo que pensaba hacer. Era una vuelta larga y con casi nada de sombra. Las piernas se seguían moviendo y me propuse acabar la primer vuelta sin parar.

La segunda fue de puro corazón y de mero trámite. Sabía que podía quedar descalificado por lo que pasó en la bici pero no por eso me iba a salir. No había sido intencional. En la segunda vuelta me acompaño mi mamá. Corriendo, caminando y parándome a estirar por calambres se fueron pasando los kilómetros.

Hicimos varios amigos en esa vuelta, pues todos estabamos con dolor en ese último tramo. Ya cuando di la vuelta hacia la calle dónde estaba la meta no me paré por más que el cuerpo lo pidiera. Disfrute cada uno de esos últimos metros como nunca a pesar de todo.

El GRAN FINAL

Me acordé de todos los que me habían ayudado para prepararme para este reto. Me acordé de todo lo que sufrí en entrenamientos para llegar a ese punto. Me acordé de lo bueno y lo malo de ese día para llegar hasta ahí. Me acordé de todos los que con palabras de aliento me habían echado porras en los días previos y estaban pendientes a mi resultado.

De todo eso me acordé en unos metros. Vi a mi papá metros antes de ver la meta, vi a mis hermanas en la última curva del recorrido y haber recorrido con mi mamá los últimos ocho kilómetros de la carrera le daba sentido a todo el esfuerzo y sufrimiento. ¡Me ví subiendo la rampa y cruzando la meta! Levanté los brazos al cielo, celebré como si la hubiera ganado.

Al bajar la rampa no cabía en mi tanta emoción. Lo había dado todo por más de seis horas. Me agaché y sin negarlo lloré. No había sido el debut perfecto en esta distancia pero uno del cual me puedo sentir orgulloso.

Esta Historia Continuará

Tener a familia y amigos presentes ahí significo mucho para mi. Ver las muestras de apoyo por mensajes de texto y redes sociales me sigue emocionando. Saber que logré lo que me propuse hace varios meses me demuestra el tipo de persona que soy a pesar de las adversidades.

Sin lugar a dudas hay espacio para mejorar y le estoy tirando a clasificar al mundial de la especialidad la próxima vez que lo intente. Este tipo de deportes se vive de una manera diferente al maratón y exige de manera diferente, pero sin duda te enseña mucho de ti mismo. Yo estoy feliz con mi debut y no cambio esta sensación por nada en el mundo.

Triatlón Veracruz… 13 Años Después

13 años después regresé a un lugar que me dió una gran lección en el 2003. 13 años después, regresé a un evento mucho más grande de lo que fue en el 2003. 13 años después regresé a demostrarme a mi mismo de lo que soy capaz de hacer si me lo propongo.

Al principio de este 2016, toda la atención estuvo centrada en correr mi octavo maratón en Rotterdam, Holanda. En los cuatro meses de mi vida previos al 10 de abril puse toda mi energía y fuerzas en correr el maratón por debajo de las tres horas y así clasificarme a Boston. Ese 10 de abril las cosas no salieron como esperaba.

Semanas más tarde, decidí que el prepararme inmediatamente después para un maratón no era la mejor de las ideas. Que debía darle tiempo al tiempo y recuperar la motivación que me llevó a estar muy cerca de conseguir mi meta. No debía perder la condición que me había costado trabajo retomar a principios y romper un poco la monotonía de solo correr.

Es por eso que decidí regresar al mundo del triatlón 13 años después. Ahora con una meta mucho más grande que la que tuve en el 2003 cuando competí en la distancia infantil. Ahora la meta esta puesta en un Ironman 70.3 y la mitad del camino es por medio de la distancia olímpica.

Los últimos tres meses se los he dedicado al trabajo y a prepararme para este gran reto del Ironman. Al mismo tiempo, para regresar de la mejor manera posible a Veracruz, aquel lugar en el que me convertí en triatleta cuando tenía apenas 13 años. Tras tres meses de mucho esfuerzo y sacrificio, el día de ponerme a prueba llegó.

Iniciando el día

No me costó demasiado trabajo levantarme temprano, pues la emoción por volver era suficiente como para mantenerme despierto. Hice lo que tenía que hacer para estar listo y salir del hotel rumbo al mismo lugar al que había ido a grabar el evento los últimos dos años. Ahora, en vez de ser testigo, sería protagonista.

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Previo al arranque

Me metí a la zona de transición a dejar mis cosas. Ahí me detuve un rato para pensar en lo que venía. En que el trabajo de preparación ya estaba hecho. Que una ligera sobracarga muscular no me iba a detener y que en tres horas apróximadamente iba a ser triatleta de distancia olímpica. Chequé que todo estuviera en su lugar, le di la bendición a mis cosas y me fui al mar.

Si estaba nervioso, pues era un reto desconocido. Ya en la playa hice ejercicios de calentamiento, me metí al mar y nade un par de minutos para deshacerme de los nervios y relajarme lo más posible. Ya a cinco minutos de la salida me despedí de los que me estaban acompañando y a formarme para lo que venía dispuesto a hacer.

NADO (1500 Metros)

En el 2003 aprendí que salir enfrente incrementa el riesgo de que te peguen, te quedes sin gogles y te agites más de lo normal. 13 años después, aprendí que salir de la mitad del pelotón era buena idea. Así iría con más calma y motivado si lograba pasar a más gente.

Así fue como me lo plantié y como lo ejecuté. La clave fue la paciencia pues era un nado considerablemente largo y un grupo de casi 100 nadadores. La primera parte me mantuve por fuera pero no muy abierto. Así nadie me pegó y agarré un buen ritmo. Pasando la primera boya en dirección a la segunda aceleré tantito para pasar a más gente. Fue una recta muy larga pero hizo que el siguiente tramo ya se sintiera corto. De la tercera a la cuarta boya me desvié tantito y aunque me costó un poco de tiempo regresar a la linea lo hice para minutos después ya salir del agua.

Transición 1

Salir del agua, tomar agua, subir escaleras y correr como 700 metros para tomar tu bicicleta son una eternidad, más cuando lo haces descalzo. No me precipité pues sentí que estaba en buena posición. Había salido en el lugar 31 del agua y estaba contento hasta ese momento.

CICLISMO (40 KMS)

La etapa para la que más había entrenado. De esta dependía mucho en que parte de la tabla me podía ubicar. Desafortunadamente salí solo y tuve que hacer mucho esfuerzo para cortarme el viento y cuando me alcanzaba un grupo, el cansancio no me permitia pegarme por mucho tiempo. Así me mantuve casi las dos vueltas, entre rodando solo y jalandome a ratitos con grupos. Las dos vueltas me salieron muy parejas pero lentas a comparación de lo que buscaba hacer.

En la segunda vuelta me sentí mejor porque ya sabía a donde iba, por dónde iba, dónde dar vuelta y demás. Además, había más tráfico, por lo que era más fácil buscar con quien pegarse. Al mismo tiempo no me quería quemar para la última parte de la prueba que eran los diez kilómetros de carrera. Tomaba agua cuando podía y aflojaba las piernas cuando era necesario. Al llegar a la zona de transición otra vez llegué solo y feliz porque había pasado lo más difícil sin problemas de caidas, ponchaduras o demás.

Transición 2

Hace 13 años me había equivocado al agarrar una bici que no era mia y al dejar mi bici donde no debía. Nada de eso paso esta vez. Fue muy simple la transición y que deje mi bici, me quité el casco, las zapatillas y me puse los tenis y el número. Sin querer me quedé con los guantes y toalla que tiré más adelante en un lugar dónde los pudiera recoger.

CARRERA (10 KMS)

Era mi fuerte pero no me sentía muy fuerte después de todos los problemas de la bici en la

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Corriendo a la meta

que nunca me sentí muy cómodo. Lo que quería era terminar. Sabía que quedar entre los mejores 20 era casi misión imposible, pero al haber quedado fuera del top 50, el regresar ahí en la carrera era una posibilidad.

 

Ya para cuando había llegado al primer kilómetro de carrera, si le sumas lo que llevaba corriendo con todo y la transición yo había sentido como dos. Los primeros tres kilómetros salieron a 4:30/km pero el calor si se sentía muy fuerte. Decidí mejor reservar algo de energias para la segunda vuelta y pase por la mitad del camino en cerca de 24 minutos. En la segunda vuelta mantuve el paso y cerré como pude en el último kilómetro. La sobrecarga muscular que tenía no me permitió el cierre que hubiera deseado pero la meta estaba ahí.

FINALISTA

Por los últimos dos años había grabado a triatletas acabando por una larga recta final. Ahora era yo uno de ellos. Me faltaban dos minutos cuando ya veía la meta. En vez de sufrir ese tramo, lo quise disfrutar. Lo dsifruté porque pensé en todo lo que me había esforzado para llegar ahí. En todo lo que había sacrificado por estar ahí. Pude haber acabado justo por debajo del 2:40:00, pero acabé en 2:40:08.

 

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¡Acabamos todos!

Esos ocho segundos no importaron. Importaba que había terminado, levanté los brazos al cielo y saludé a mi abuelo que hace 13 años me había acompañado a ese mismo lugar. Gracias a él y al apoyo de mi familia y amigos hbaía logrado una meta más. Es una meta diferente a la de cualquier maratón pues implica hacer tres cosas bien. En cuanto a logros deportivos se refiere, este entra entre los mejores cinco de mi vida.

 

No digo que sea más difícil pero si tiene su grado de dificultad. No califiqué al mundial, no entré al top ten de mi categoría pero hice exactamente el doble de tiempo a comparación de mi único chequeo en sprint y con transiciones dos o tres veces más largas esta vez. Agradecido con Dios y con todo el apoyo me fui muy contento de Veracruz. Hay mucho espacio por mejorar para el 2017 si se me da la oportunidad de regresar.

Siguiente Parada: LOS CABOS 70.3

Con lo aprendido en Veracruz es momento de pensar en el reto que me puse a principios de junio, el Medio Ironman. En el nado de Veracruz me reservé un poco más de la cuenta y siento que puedo mejorar. En la bici ni se diga, aunque en Los Cabos no será un recorrido plano, necesito agarrar más fuerza para poder completar bien la distancia de 90 kilómetros. En la corrida ando bien, aunque no hice el tiempo que hubiera querido en Veracruz, lo que hice me ayuda a pensar que si puedo correr un buen medio maratón.

Por ahora a disfrutar de la meta conquistada, del trabajo realizado y aprender de lo que puedo mejorar. Un 2:40:08 no es mal tiempo para un novato en esta distancia. Me voy satisfecho porque ese día dí lo que pude y terminé lo que me propusé, no puedo pedir más.

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Certificado de Competencia

 

 

 

 

 

Destino Ironman 70.3 Los Cabos

Lo que hace unos meses era un plan, hoy es un compromiso. Hoy estoy inscrito al Ironman 70.3 en Los Cabos. No es una decisión tomada a la ligera tomando en cuenta que no es una prueba nada sencilla. Es una decisión que le da sentido a mis entrenamientos y me motiva a hacer las cosas bien dentro y fuera del deporte.

Por mucho tiempo fueron los maratones el enfoque de mi preparación atlética. Por ahora, se que es bueno darle un descanso a eso y cambiar de aires un poco. Lo que por mucho tiempo eran actividades de descanso activo (ciclismo y natación), hoy son actividades en las que tengo que poner todo de mi para que me salgan bien las cosas.

¿Cómo no emocionarse con esto?Muchos irían por la simple medalla, y nadie les quita el orgullo de ser finalistas. De que lo voy a terminar de eso no tengo una sola duda. Al igual que en un maratón, eso nunca esta a discusión. Se que es un mundo algo diferente pero se parece ya que no pienso dejar nada en las 70.3 millas que abarca el recorrido de las tres disciplinas.

En estos primeros meses de entrenamiento me he dado cuenta que hay buenas posibilidades de quedar entre los primeros de mi categoria. Un sueño sería ganar una de las plazas al campeonato mundial pero tal vez para ser mi primero sea mucho pedir.

Natación

La natación es algo que no me da miedo. No soy el más rápido pero me puedo defender y mantener un buen ritmo por mucho tiempo. Tanto en la corrida como en la nadada, las pruebas de fondo son mi especialidad. Aquí he trabajado en ser más eficiente, más rápido y tratar de reservar energías.

Serán 1.9 kilómetros de nado en aguas abiertas. Últimamente me he preparado en condiciones similares una vez por semana y lo seguiré haciendo hasta que llegue la fecha del evento, tratando de mejorar cada día más. Poco a poco iré incorporando más nados en alberca para mejorar en cada detalle que me sea posible de ahora al 30 de octubre.

Ciclismo

90 kilómetros. Es una distancia que si espanta, especialmente cuando no es lo único que tienes que hacer. Es aquí dónde por el momento cojeo más. Al mismo tiempo es dónde más espacio para mejorar hay. Ya en dos meses que llevo de pedalear como cinco veces por semana he notado mejorías significativas y se que todavía no estoy dónde puedo estar.

Por lo que he escuchado esta será la parte más difícil del Medio Ironman. Un circuito con subidas y bajadas de una sola vuelta dónde las subidas más fuertes estan al final del circuito. Aquí será cuestión de ser paciente y esperar que nada malo pase para poder estar en una buena posición para antes de la carrera. Más de dos horas y media me esperan tan solo en esta parte de la carrera.

Carrera

Medio maratón para rematar lo que hasta ese momento ya habrá sido un esfuerzo para considerar. Si estoy dentro de los primeros diez o cerca a esta altura agárrense. Este es mi fuerte y espero que lo sea el 30 de octubre. Mi idea es prepararme para correr 1:45 (5:00/km). Es un paso que considero tranquilo por ahora pero con el desgaste de las secciones anteriores todo puede pasar.

Aquí son dos vueltas y lo importante será no desesperarme al principio. He notado que con las piernas ya cansadas me toma un poco más de tiempo agarrar ritmo pero una vez que lo agarro no lo suelto. En un buen día, podría ser el más rápido en esta sección viendo los tiempos del año pasado.

A 100 Días

Por supuesto que los nervios existen y se irán acrecentando de ahora al 30 de octubre. Los próximos 100 días se me pueden hacer eternos o muy cortos. Saber que para el mes de noviembre ya seré un Medio Ironman me emociona y motiva.

Primero estará el Triatlón de Veracruz. En el 2003 competí en las categorias infantiles pero ahora estaré de vuelta para la distancia olímpica. Es uno de los triatlones más grandes del mundo y un muy buen parametro a dos meses del reto principal.

Aquí se revivió mi gusto por los Triatlones
Cambiar de aires después de ocho maratones a un reto como este me da más energias que las que tendría si volviera luego luego a lo mismo. Salir de la rutina es algo que tenía que hacer. Ahora no queda de otra más que entrenar y soñar en que algo grande esta por venir.

¿A quién se lo dedico?

La respuesta a esta pregunta no es en singular, pero sin duda es en plural. El reto es personal pero la dedicatoria no. A mis papás, hermanas, abuelos, tíos, primos y amigos. Además, a tí que leiste toda la historia de un cuento que se irá poniendo bueno.

Saber que cuentas con el apoyo de mucha gente será fundamental para no dejarme vencer cuando las cosas no me salgan bien en los entrenamientos. Importante para tener con quien compartir tus logros en este camino y invaluable cuando el día de la carrera necesite sacar energías de donde no tengo.

A todos ustedes les dedico mi esfuerzo y mi resultado el 30 de octubre.

 

2do Triatlón Sprint Deportemanía

Con gran éxito se llevo a cabo el Segundo Triatlón Sprint Deportemanía 2016. Con la participación de 260 atletas la Playa Miramar fue el escenario perfecto para un evento que solo pasa una vez al año.

A las orillas del Golfo de México se reunieron quienes se habían preparado para el evento. Familiares y amigos de los competidores estuvieron cerca de quienes fueron a apoyar, intentando calmar los nervios con palabras de aliento.

Así se vivió el Triatlón Deportemanía 2016 

El Reto de un Triatlón

Fue en punto de las 7:15 am que arrancó el primer contingente y en menos de 10 minutos ya se habían dado todas las salidas. Quienes acostumbran ir a caminar al malecón, pudieron ser testigo de como los nadadores cubrían la distancia de 750 metros con la que iniciaba el triatlón.

 

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La Sultana del Norte (Monterrey) estuvo representada en el Triatlón por el Club Triforce (Foto: Carlos Hernández)

Uno a uno los participantes fueron saliendo del mar hacia la zona de transición. Ahí algunos tendrían que prepararse para salir a andar en bici mientras que otros simplemente le pasarían la estafeta a su relevo. Hubo quienes hicieron el cambio en menos de dos minutos mientras otros hasta aprovecharon para sentarse y tomar las cosas con calma.

El ciricuito de la bicicleta no sufrió cambios a comparación de otros años. Un sentido del Boulevard Costero fue cerrado en su totalidad para que los ciclistas pudieran circular. Cabe señalar que estaba permitido el uso de biciceltas de montaña, pero no se permite el drafting por lo angosto de cada carril.

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El recorrido de la bicicleta fue el único que no se modificó para la segunda edición. (Foto: Fabiola Kueyar)

Para completar la etapa de ciclismo se necesitaba dar dos vueltas a un recorrido de 10 kilómetros y así acompletar los 20 que estaban pactados. Hubo quienes iban a velocidades superiores a los 35 kilómetros por hora mientras otros parecían tomarlo como un buen paseo por el boulevard. Pocos tuvieron la mala suerte de que se les ponchara una llanta.

La luz al final del tunel se empezaba a vislumbrar cuando los participantes se bajaban de la bici para iniciar los cinco kilómetros de carrera pedestre. Aquí dos vueltas al malecón marcaban el final de la competencia. Hubo quienes al bajarse de la bici entregaban el chip a otro relevista quien se encargaría de correr.

Para algunos, el calor y la deshidratación hicieron de estos cinco kilómetros una eternidad. Conforme pasaba el tiempo el sol pegaba más fuerte y complicaba las cosas para quienes ya venían resagados. A base de fuerza y voluntad propia por no claudicar, los ahora llamados triatletas completaron la última etapa de esta demandante prueba.

Completando la Misión

Al final, casi todos los participantes lograron llegar a la meta. Pocos fueron los que no llegaron ya sea por razones físicas, técnicas ó de descalificación. Quienes cruzaban el último tapete no podían ocultar el orgullo que ser finalistas de un triatlón les provocaba. El saber que se habían vencido a si mismos era razón suficiente para celebrar.

Posteriormente los triatletas se reunieron con familiares y amigos para celebrar la hazaña. Algunos hasta tuvieron la oportunidad de celebrar el haber quedado entre los mejores de su categoria (resultados). Las sonrisas y risas y hasta llantos de alegría eran mayoría entre los rostros de los que se congregaron en la Zona de Artesanias del Malecón.

Un evento que demostró haber aprendido de las lecciones del primer triatlón. Se modificó la ruta de la natación para conveniencia de los participantes. Además se amplió la zona de transición ya que había más atletas y también había sido un ligero problema en el 2015. Finalmente la zona de meta se cambió de lugar para hacerla más vistosa.

Aval de la Federación

Hace dos años se soñaba con que existiera un triatlón en la zona. Hoy es una realidad que esta creciendo año con año. Al evento de este año asistieron atletas del Estado de San Luis Potosí, Nuevo León, Veracruz y de la Ciudad de México entre otros lugares.

Una de las metas a mediano plazo es conseguir que el evento este avalado por la Federación Mexicana de Triatlón. El organizador del evento, Arturo López comentó que es cuestión de afinar detalles muy especificos para que se le otorgué dicho aval al evento.

Crece con Fuerza

Al mismo tiempo, siente que con las mejoras que se lograron para este año, se puede pensar en que pronto llegará el aval. Este año también se contó con más patrocinadores y más atletas (210 en el 2015 y 260 en el 2016).

Quienes participaron estuvieron de acuerdo en que la organización del evento es casi perfecta. Varios atletas foraneos comentaron que si piensan regresar para el 2017 y correr la voz acerca de este evento para que siga creciendo.

Además, se mostró un mejor nivel de competencia en esta edición a comparación de la pasada. Algo que anima a quienes participaron este año para prepararse más y mejor para el próximo. Mientras tanto, algunos de los que participaron en relevos buscarán hacerlo de manera individual en el 2017.

Circuito Triatlón

Con esto no se concluye el Circuito Triatlón 2016 de Deportemanía. Será el 14 de agosto que se lleve a cabo el Duatlón Campo Traviesa en la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Este es un evento que tuvo que ser reprogramado de su fecha original el 7 de mayo.

Venta de Videos

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Rompiendo la Monotonía del Maratonista

Muchas veces en la vida es bueno ponerse nuevas metas, nuevos retos. Después de pasar años enfocado solamente en correr maratones, era momento de cambiar un poco las cosas. La meta de calificar al maratón de Boston sigue en pie, pero la manera en la que pienso prepararme ha cambiado un poco.

Este sábado, después de casi un mes de entrenamiento serio, hice mi primer triatlón sprint. En este tipo de eventos se nadan 750 metros, se anda en bici por 20 kilómetros y el gran cierre es de cinco kilómetros corriendo.

Hacer un triatlón es algo que había querido hacer desde hace tiempo. Siempre he dicho que me gustaría hacer un Ironman, pero eso será después de calificar a Boston, por ahora la tirada es a un Ironman 70.3 en Octubre si Dios quiere.

Para llegar lejos hay que tomar pasos pequeños. Primero estaba el regresar a nadar. Durante ya poco más de un mes he estado nadando en la playa cada sábado. Con pocas oportunidades de trabajar la técnica y la velocidad, los sábados son prácticamente los únicos días que tengo para preparar esta etapa del triatlón.

También esta el regresar a la bici. Bien dicen que lo que bien se aprende núnca se olvida. Para andar en bici no tengo problema, aquí el reto ha sido subir la velocidad y la resistencia encima de ella. Esta es la parte del triatlón en la que debo de trabajar más.

Finalmente la corrida. Mi fuerte y en la que puedo sacar ventaja si salgo bien de la bici. Por ahora las distancias son “cortas”, pero la tirada del Medio-Ironman incluye un medio maratón ya después de casi dos kilómetros de nado y 90 en la bicicleta.

Tomando todo esto en cuenta, he trabajado más en la bici que en cualquier otra disciplina del triatlón. En la natación solo hago los ajustes posibles y necesarios cada sábado mientras que en la corrida trato de adaptarme a que correr a ritmos fuertes no sea tan pesado.

El mar estuvo muy tranquilo, tal vez lo más tranquilo que ha estado en mucho tiempo. Cerca de las 7:30 empecé a nadar. Al mismo tiempo trataba de no ir muy acelerado pues iba a ser una prueba larga. La idea era no usar mucho las piernas y hacer que los brazos hicieran casi todo el trabajo. Mantuve un ritmo bastante parejo durante esta parte. Salí del agua en 14 minutos, 90 segundos más rápido que mi mejor tiempo en el mar.

La transición fue casi perfecta. Un pequeño problema mecánico retraso unos segundos mi salida pero fuera de eso todo estuvo bastante bien.

Aquí venía lo bueno. 20 kilómetros en el Boulevard Costero, los cuales dividí en cuatro sectores para sentir que avanzaba. Cada sector era de cinco kilómetros y cada vuelta de diez. La primera vuelta la saqué en 20 minutos y mi plan desde un principio fue terminar la bici en 40. Iba con el tiempo justo y esperaba que las piernas respondieran para la segunda parte. Así fue y logre acabar la ruta en bici en 39 minutos y 40 segundos.

Se que para sacar provecho de la corrida hay que hacer una buena transición de la bici a la carrara. Hoy no fue tan buena como me hubiera gustado pero estuvo aceptable. En menos de un minuto me baje de la bici y empecé los cinco kilómetros de carrera.

Al principio sentí las piernas un poco pesadas y con el sol de frente fue difícil agarrar ritmo. Pero después de 1200 metros fui agarrando mas velocidad y sintiéndome más cómodo hasta completar los cinco kilómetros en 23 minutos. Mi meta había sido 22:30 pero con 23 me conformo por ahora.

Un tiempo total de 1:20:50 fue lo que marqué. Comparando ese tiempo con los del Triatlón de Veracruz del 2015 en mi categoria, entraría dentro de los mejores 20. Aún hay mucho trabajo por hacer para estar listo para un Medio Ironman pero el primer paso esta dado.

Ahora con lo aprendido en este sprint viene la preparación para la distancia olímpica. A final de cuentas se que todo esto servirá para soñar en hacer un buen Medio Ironman y después preparar otro maratón y esta vez si calificar a Boston. La fuerza y condición que me dará este entrenamiento seguramente servirá.

 

1er Acuatlón Sprint Deportemanía 2016

Siempre hay una primera vez para todo y este domingo cinco de junio se realizó la primera edición del Acuatlón Sprint 2016. Dos kilómetros y medio de carrera, 750 metros de nado en aguas del Golfo de México y otros dos kilómetros y medio corriendo era la distancia cubrir por los participantes tanto de manera individual como en relevos.

La incertidumbre causada por tormentas que pudieron haber cancelado el evento quedó atras para cuando salió el sol y había condiciones seguras para nadar en aguas abiertas. Fue así que a las 7:30 am con la participación de casi 100 atletas dió inicio el Acuatlón Sprint organizado por Deportemanía MX.

La primera parte fue en el malecón de Playa Miramar. Mientras algunos salieron a un ritmo tranquilo, varios buscaron tomar la punta y en lo personal, fue cosa de sacar ventaja de mi parte más fuerte sin llegar muy cansado a la segunda sección de la carrera. Con el viento en la espalda en la primera mitad, el regreso hacia la playa fue algo complicado por tener el viento en contra. Los 2.5 kilómetros corriendo los saqué en 9:05.

La primera transición a la orilla de la playa es el momento que uno tiene para recuperarse y prepararse para nadar. En lo que te cambias, ya vas corriendo o caminando hacia la segunda parte y sin pensarlo dos veces te adentras al mar. 750 metros de nado marcados por boyas te indican el camino a seguir, si es que las puedes ver.

Para mi, era importante no desgastar las piernas en ese sector  y dejar que mis brazos hicieran prácticamente todo el trabajo. Tratar de lidiar con algunas olas altas y no desesperarme por querer terminar. Eso sí, tenía muy claro el tiempo en el que debía acabar y las cosas se dieron para que lo terminara dentro de ese parametro con un tiempo de 15:26.

La parte que más se me complicó fue la segunda transición. Un poco desconcertado por el esfuerzo ya hecho, casi me voy sin número a la parte de la corrida. Luego batallé para ponerme la playera y ya cuando sentía tener a otro competidor encima decidí correr descalzo. Con miedo a pisar algún vidrio pero seguro de que lo podía hacer.

Desde un principio sabía que no sería fácil darle alcance a quienes iban enfrente de mi y la única idea era acabar en la tercera posición general. Al mismo tiempo, era consciente que un tiempo como el de la primera carrera sería muy difícil pero busque algo un poco más lento y lo logré. Me mantuve bien y sin sufrir de más, sabiendo que el tercer lugar lo tenía asegurado con un tiempo de diez minutos en los dos y medio kilómetros del cierre.

Crucé la meta en 36 minutos y 22 segundos pero lo mejor es que ese tercer lugar general me ponía en primer lugar de mi categoria. Ese fue mi plan desde un principio, acabar dentro de los cinco mejores en la general y buscar ganar mi categoria. No había tiempo a vencer, solo mucho que aprender en mi primer acuatlón.

Mis respetos para cada uno de los participantes. Da gusto ver como la cultura del deporte sigue creciendo en esta zona. Ver como desde los más jóvenes hasta los más grandes no se doblan ante la oportunidad de intentar cosas nuevas.

Ahora a disfrutar de un primer lugar que sabe a gloria después de varias decepciones y una larga sequía de triunfos. A todos los atletas, organizadores y voluntarios que participaron en este evento; ¡Muchas felicidades! Esperemos que sea el primero de muchos.

*Haz click aquí para ver los resultados completos del evento.

Un Triatlón de los Grandes

El Triatlón de Veracruz Sports World 2015 dejo muy claro que es un evento de clase mundial que cada año crece. En su edición más reciente un total de 3,500 participantes llenaron el recorrido por el cual se realiza este evento los días 22 y 23 de agosto.

En Boca del Río Veracruz, a la orilla del mar, en Playa Gaviotas lo que se podía ver eran filas interminables de bicicletas esperando a sus dueños en la zona de transición. Gente buscando la poca sombra que había para taparse del sol mientras esperaban a sus atletas y otros entrando al agua para iniciar su participación en un evento que para muchos es el mejor de México en cuanto a triatlones se refiere.

“Se ha visto un aumento tanto en porcentaje tanto en personas como en nivel, y la verdad bastante contento. Es uno de los triatlones más grandes a nivel latinoamérica y pues con eso habla,” comentó Crisanto Grajales, triatleta elite originario de Xalapa, Veracruz.

Los primeros en salir a las aguas del Golfo de México fueron los atletas que iban por la distancia Olímpica. Ellos nadarían 1500 metros para después hacer la transición hacia la bicicleta. Sobre el Boulevard Costero los participantes rodaron 40 kilómetros, dándole dos vueltas a un circuito de 20 kilómetros. La última parte de la prueba no se alejaba mucho del punto de salida y meta. Los diez kilómetros de carrera eran constaban de dos vueltas de cinco kilómetros a un circuito bastante plano.

Las salidas por categorias iban de jóvenes a veteranos con uno o dos minutos de espera entre uno y otro en lo que se desahogaba la zona de salida. Pasaron aproximadamente 30 minutos o más entre la salida del primer grupo y el último en esta distancia. Eso te da una clara idea de lo grande que es un evento como el Triatlón de Veracruz.

Si eso aún no te convence, el ver a los pelotones de bicicletas ir de un lado a otro del Boulevard Manuel Ávila Camacho será la forma de apantallar a propios y extraños con este deporte. Aquí si se permite el drafting así que es muy común ver a ciclistas en grupo tapándose el viento.

VIDEO: El Color – Triatlón Veracruz 2015

Poco más tarde salió la distancia Sprint. Estos atletas iban por la mitad de lo que estaban haciendo los de la distancia olímpica, llamada así porque es la que se compite en Juegos Olímpicos. 750 metros de nado, 20 en bici y solo cinco corriendo era la meta de todos ellos. Algunos iban con la intención de ganar, otros con el simple hecho de disfrutar y terminar se daban por bien servidos.

Conforme avanzaban las horas, el hidratarse era fundamental. Se les recomendaba a todos hacer buen uso de los puestos de abastecimiento ya que el calor estaba muy fuerte mientras el termómetro marcaba los 35 grados centígrados. Había vcecinos de la zona manguereando a los competidores para que no se sobrecalentaran.

“La estrategia siempre es guardar, guardar e hidratarte muy bien. Para este calor había muy pocos puestos de abastecimiento,” indicó Adriana Barraza, una de las mejores triatletas de México.

Ya el segundo día toco el turno de los atletas Elites y los IronKids. Esta última modalidad fue la que dio el baderazo de salida a las actividades del día domingo. La idea detrás de IronKids es que los niños desde los cuatro años se activen.  En categorias hasta los 11 años, no había ganadores, solo finalistas y todos se sababan una medallas de “ganador”.

Fueron los atletas elites con quienes se cerró el evento. Primero fueron las mujeres en un contingente de 17 participantes, quienes tuvieron su competencia en distancia sprint. Poco a poco se fueron formando grupos hasta que se bajaron de la bici donde la zacatecana Adriana Barraza Castañeda se adjudicó su primer título en Veracruz.

“Siento muy padre. Realmente tengo cinco, seis años viniendo aquí y nunca había estado en el podium. Mi mejor lugar era un cuarto lugar hace tres años así que estou muy contenta de poder estar en el podium y ganar,” comentó la atleta.

El podium de las mujeres lo completaron Maria Eugenia Barrera Anduaga de Jalisco y Amalia Sánchez Albo del Estado de México. Todas ellas completaron el recorrido en menos de 1:05:00, con menos de un minuto de diferencia entre primer y tercer lugar.

Cuando tocó el turno de los hombres, el favorito a ganar era Grajales, campeón Panamericano en Toronto 2015 y ya cuatro veces ganador del evento. El nivel de competencia mostrado por sus rivales sorprendió hasta al mismo Grajales.

“Mis compañeros estan bastante fuertes, realmente donde saqué ventaja fue en la parte de la carrera,” Grajales dijo al finalizar la prueba que le llevo 57 minutos y dos segunos en terminar. Eder Mejia y Sergio Sarmiento completaron el podio varonil.

VIDEO: Reporte – Triatlón Veracruz 2015

Fue una carrera muy pareja, ya que hasta la etapa de bicicleta Grajales aún no despuntaba y el pelotón de los líderes era de más de diez competidores a la hora de cerrar la segunda etapa de su triatlón. Con un tiempo de 15:37 en la carrera fue con lo que se llevó a la bolsa su quinto título en tierras jarochas.

Ambos ganadores ahora tienen la mira puesta en objetivos más grandes. El haber ganado en Veracruz no lo es todo pero si los motiva a seguir adelante. Para Barraza esto le sirve de gran prepracación para la Copa del Mundo de Cozumel.

“Ahora hay que ir por más, aquí no se acaba. Vienen Juegos Olímpicos que es en menos de un año y bueno la verdad bastante contento por mí, por mi país y por mi deporte,” agregó Grajales.

Un Triatlón Que Hace Historia [VIDEO]

Con la participación de más de 200 participantes, se llevó a cabo en la Playa Miramar el 1er Triatlón Sprint organizado por Deportemanía el día de ayer. Es para destacar el hecho de que casi la mitad venían de fuera con el simple hecho de participar en esta competencia histórica y que resultó ser todo un éxito.

Es que fue el primer triatlón organizado en la zona sur de Tamaulipas. En punto de las 7:30 de la mañana, comenzó la competencia de la cual no se tenían precedentes pero si había causado mucha expectación. El recorrido constó de 750 metros de nado en el mar, 20 kilómetros en bici y cinco kilómetros corriendo en el Malecón.

“Este deporte es un deporte ideal para esta zona porque tenemos la Playa Miramar aquí en Ciudad Madero hermosa, y todo lo que es el circuito en el Boulevard Costero y nuestra escollera recién remodelada entonces es un escenario ideal,” dijo Malu Aranda, una de la competidoras.

Así se vivió este histórico evento

Los ganadores absolutos de esta primera edición fueron Victor Berrones y Paula Ovalle, ambos procedentes de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Fabían Garcia y César Humberto Mancilla completaron el podio para los hombres y Mayra Berrona junto con Norma Rosas hicieron lo propio en la categoría femenil

También se premiaron a los ganadores en las categorías Juveniles, Libre, Sub-Master, Master y Veteranos en ambas ramas.  Además hubo modalidad de Relevos Varoniles, Femeniles y Mixtos. Los resultados a detalle los puedes encontrar aquí.

Mientras la preocupación de muchos fue el enfrentarse con un mar intranquilo, las aguas del Golfo de México lucieron en relativa tranquilidad. También se contó con el apoyo de lanchas y buzos para cualquier eventualidad. Para el organizador del evento, Arturo López, el nado en aguas abiertas fue una parte que representó retos en cuanto a logística.

“Como todos sabemos, el mar es de respeto y era una etapa que dentro del triatlón a mi en lo personal, siempre me hacía un poquito de ruido. Ya teníamos el proyecto de este triatlón desde hace un buen tiempo y nos habíamos quedado únicamente en duatlón. El agua era lo que acababa a mi de convencer,”comentó López.

Quienes pudieron presenciar y participar en este evento, se mostraron contentos con la organización del mismo. A la vez, mostraron optimismo de que se vuelva una tradición en la zona.

“El recorrido muy bonito y pues obviamente me gusta mucho la playa a mi,” mencionó Berrones. “Si se picudea con los eventos nacionales y estatales también.”

“Estoy sorprendida, la verdad es que esta muy bien organizado, es un primer triatlón, yo creo que de aquí partimos para algo mejor pero la verdad esta bien organizado,” comentó Gaby Gutierrez, ganadora de la categoría Master Femenil.

Al evento acudió el director de deportes de Ciudad Madero, Miguel Mendoza y representantes de los diversos patrocinadores de la justa deportiva. Cabe destacar que no hubo percances que lamentar durante toda la mañana a pesar de la humedad y las altas temperaturas. Al final, varios atletas como Víctor Pérez se pudieron ir a casa sabiendo que ahora ya eran triatletas.

“Terminar una competencia de este tipo, descubre uno cosas interiores que no se imaginan,” aseguró Perez. “Descubrí que el apoyo de mi familia es lo que me impulsa a hacer todo lo que hice el día de hoy.”

Nelson González tampoco se iba a querer perder de esta experiencia. A falta de una bici en los meses previos y habiendo corrido un medio maratón el día anterior, González llegó algo desvelado pero con ganas de asumir un reto más.

“Hay que vivir el día,” enfatizó Gonzalez. “Yo creo que la adrenalina de ayer no me dejó dormir, yo creo que dormí unas tres horas, que no se lo recomiendo a nadie.”